Papa Topo! y Guatafán han vuelto a traer el rollo de la polémica del tontipop a la actualidad, cuando ya parecía un género amortizado, para uso y disfrute de todos los roqueros sin alma y corazón que ya tienen de quién reírse. Un poco como todos los septiembres con Raúl, el 7, que siempre lo dan por muerto y siempre acaba jugando, para que los periodistas amargados sigan siendo unos amargados.
Las grandiosas El verano ya llegó y Oso panda, por parte de Papa Topo!, que ha fichado por Elefant y Cucurucho o Canción utilitarista de la de Guatafán nos vuelven a llevar a los caminos ya casi olvidados de Niza, mis amigos Mirafiori, los jefes La buena vida o Los fresones rebeldes, y más atrás, los inevitables Aerolíneas federales.
Que lleguen a los niveles de los anteriores, no lo sé, por ahora creo que no, aunque sí que tienen sus miniéxitos, sobre todo El verano ya llegó, que sí que podía estar en cualquier disco de TCR. Creo, en cambio, que Oso panda es demasiado, me sobrepasa, aunque vista en directo me encanta la chica, que creo que tiene catorce años:
Guatafán parecen más hechos, quizá la peor canción sea su versión de Como un fan, por la que, en parte, se dieron a conocer, y también por ese sonar mejor y tener las canciones menos hilvanadas tengan menos gracia
y sean más tolerados que Papa Topo!, que encima tienen la chirriante imagen de su lado con esos pelucones y gafotas que se gastan. Una vez descubiertos los isleños, Papa Topo!, son más inmediatos, pero creo que en medio año si escucho alguna canción de estos dos grupos será de Guatafán.
Me gustan los dos grupos, me recuerdan a grupos que me encantaban en su momento, y que en muchos casos sigo escuchando y que está bien que aparezcan cuando todo se estaba volviendo tan aburrido.
