Tras unas cañas en Olavide me acerqué con unos amigos a ver a Parade -el gran objetivo de la noche- y a Klaus & Kinski al Neu! Club. A las 9:35 entramos en la sala y ya había empezado. Es indignante la puntualidad. Ni cinco minutos de cortesía. Tíos, que ya había ganado Río lo del 2016, ya no hacía falta hacer el paripé de que éramos europeos y puntuales, podíamos volver a ser nosotros mismos. Un poco de relax.
No había oído el disco nuevo -lo compré en el concierto y es lo único que oigo ahora- y no conocía las canciones, pero algunas como Proyecto Genoma ya me engancharon a la primera. Dos teclados, guitarra y una cimbreante corista componían el grupo. Y aunque algunas canciones eran demasiado karaoke, demasiado todo programado y solamente Antonio cantando por encima -que qué voz más maravillosa tiene-, las interpretaciones eran muy muy emocionantes. Esa obra maestra llamada Mi erizo y yo sonó por ahí. Luego el grupo de acompañamiento, en el que destacaban algunas guitarras a lo Le Mans, se fue y Antonio se marcó tres canciones él solito con el piano. Cuando volvieron, y ya al final, hicieron otro trío de canciones, esta vez movidas, entre las que estaban joyas como Nikel Chromo y mi canción favorita de Parade, Niño Zombi, maravilla ramoniana amortiguada, por la que mereció la pena toda la noche. El bis, una japonesada y Carne, huesos y tú. Mejor final imposible. Aunque no sea un directo demoledor ni el grupo vaya de "grupo de directo", creo que los conciertos de Parade son bastante recomendables -validaba esta opinión la presencia de Teresa e Ibon de Le Mans entre el público-, aunque al no iniciado en el grupo pueda resultarle algo distante.

Actuación Auditorio Murcia 8.3.08
Klaus & Kinski, a quienes había visto hace medio año en el Plastidepop, me causaron la misma impresión que aquella vez, la mayoría de las canciones son buenísimas, el guitarra es de los pocos tíos del indie español que sabe tocar la guitarra -aunque por momentos se luzca demasiado- y la cantante es muy divertida en sus charlas, aunque al final parecen demasiado reconcentrados.
