A pesar de algunos fogonazos de belleza, comenzaba a dar la impresión de un cierto tedio o facilidad en los discos de Belle and Sebastian. En esto aparece el primer disco de God Help The Girl, donde el artista de Belle and Sebastian se sacude la pereza para entregarnos un disco con poco que olvidar.
Acompañado por diferentes vocalistas femeninas, Stuart Murdoch nos regala su segunda banda sonora -quizá "banda sonora" es una inteligente forma de escapar del término "álbum conceptual"-, esta vez de una película aún no rodada, en la que inteligentemente no se aparta del pop más clásico, algo en lo que es un verdadero maestro.
El disco comienza con una de las dos canciones ya grabadas, Act of the Apostle, más pop, sexy, e ingenua que la más swinguera grabada por Belle and Sebastian, para pasar al estallido de color de la canción que da título al disco, casi ye-yé, buscando sonidos cercanos a Petula Clark y demás chicas de pelo cardado, donde empiezan ya los coros de girl-group de los sesenta que dan ese encanto retro al disco. En Pretty Eve In The Tub Murdoch nos da una pequeña clase de pop de cámara para seguir con un pequeño intrumental jazzístico sin mayores pretensiones y una canción, Hiding Neath My Umbrella que es lo más parecido a una canción para una película. La segunda versión o interpretación llega con Funny Little Frog, bastante más lograda que la que estaba incluida en "The Life Pursuit", con esas cuerdas que le dan la vida. El final de la cara A llega con If You Could Speak, canción típica, tres voces, silbidos, chasqueo de dedos y una acústica. No se necesita más.
La segunda parte, en principio abandona el aire cincuentero para mostrarnos algo de pop actual, Musician, Please Take The Heed, mientras que Perfection As A Hipster rebusca en un Scott Walker ligero, Come Monday Night bebe de las mismas fuentes que Serpentina, The Music Room Window nos ofrece otro ambiene intrumental, I Just Want Your Jeans es tan bonita que a ratos parece de los Sundays. La traviesa tontería pop vuelve con I'll Have To Dance With Cassie, absolutamente irresistible, para acabar el disco con A Down And Dusky Blonde, que parece rescatada de los primeros discos de Belle and Sebastian, o de algún luminoso momento en la vida de Joni Mitchell.
"God Help The Girl" es otro disco precioso de Stuart Murdoch, quien, sin apartarse de la obra ni, parece ser, del grupo que le ha hecho respetado en todo el mundo, nos deja catorce canciones sin fecha de caducidad con las que disfrutar de este verano y, seguramente, los próximos veranos.