Text Adventure: "Nunca tuve la intención de que aquellas canciones llegaran a ser oídas por otra persona que no fuese yo"

por: luismr · 29/Jul/08 20:27 · 2 comentarios - escribe el tuyo
Favorito Añadir a del.icio.us Añadir a Meneame Buscar referencias en Technorati

Música íntima y sincera, minimalista y bucólica, pop de habitación envuelto de sensibilidad post-rocker que se debate entre flecos del folk más austero y la siempre flotante nebulosa shoegazer. Así describíamos hace meses el buen hacer de Text Adventure.

David Roy, alma mater del proyecto responde a nuestras preguntas desde su apartamento en las colinas de Campies, a las afueras de Glasgow.

A pesar de tener publicados dos discos y un EP, el de Text Adventure es un proyecto básicamente desconocido para la mayoría del público español. Para todas esas personas que aún no te conocen, ¿que podrías contarnos sobre los inicios del proyecto?

Text Adventure empezó a tomar forma en 2001 simplemente como vía para animar mi vida después de haber roto con la chica que había sido mi novia durante cinco largos años. Nunca tuve la intención de que aquellas canciones llegaran a ser oídas por otra persona que no fuese yo mismo. Básicamente instalé un software musical cutre en mi ordenador prehistórico y, desde los confines seguros de mi dormitorio, empecé a dedicar mis horas a crear música electrónica alegre a partir de un montón de loops y estúpidas melodías. Añadí algunos teclados encima de aquellas bases, también algunas partes de guitarra, y logré acabar teniendo unas grabaciones que me parecían demasiado básicas y no especialmente buenas. Un poco de broma, decidí empezar un netlabel llamado ‘JHAB’ y colgé en Internet las canciones que había hecho bajo el título de “Scrambled Eggs & Wobbly Legs EP” para que quien quisiera se las descargara. Sorprendentemente, enseguida empecé a recibir muestras de un amable interés y un feedback genial por parte de la comunidad electrónica online. Al principio, la mayor parte del tiempo que gastaba en Text Adventure lo dedicaba a crear canciones que luego cedía a varios websites como descargas gratuitas, y me costó llegar a tomármelo como un proyecto serio. Ahora que me da por pensar en ello, ni siquiera creo haber conservado ninguna de esas canciones. Quizás tenga un par de ellas guardadas en alguna carpeta polvorienta en el fondo de algún disco duro quemado almacenado en alguna parte.

Tu siguiente referencia fue “Fantastic Disaster”, un celebrado EP de cinco canciones disponible sólo en formato digital que editaste a través de Observatory (aún se puede descargar desde la web www.observatoryonline.org), netlabel pariente del sello Skylab Operations, difunta plataforma discográfica que tenía su base de operaciones en Viena. ¿Cómo llegaste a entablar contacto con ellos?

Mike de Skylab había oído el “Scrambled Eggs & Wobbly Legs EP” y era también fan de una compilación en MP3 titulada “Electronikshire” que yo me había ocupado de realizar por aquel entonces involucrando a todos mis artistas electrónicos favoritos del momento, y simplemente se puso en contacto conmigo preguntando si tenía material grabado que pudiera contribuir al website del netlabel Observatory. Fue entonces cuando me dispuse a hacer “Fantastic Disaster” con una perspectiva un poco más profesional, intentando dar con algo que sonara mejor que mis esfuerzos previos. En aquellos tiempos aún estaba trabajando con un equipo muy viejo, pero lo hice lo mejor que pude y de hecho el EP fue muy bien recibido.

Estamos aquí hablando de netlabels y lanzamientos digitales con total naturalildad, pero, hasta donde yo recuerdo, a principios de década no era un formato tan habitual. A nivel mediático ha sido bastante comentado en los últimos meses el hecho de que bandas con mucho tirón comercial (Nine Inch Nails, Kaiser Chiefs, Elbow o Muse, por citar algunas) hayan hecho declaraciones que apuntan a que en el futuro próximo podrían dejar de editar sus discos en los soportes tradicionales para abrazar el formato digital como el nuevo estándar de edición. ¿Qué opinas al respecto de este posible relevo de formatos?

Aunque estábamos a años luz de la realidad digital que vivimos ahora, los lanzamientos en MP3 no eran tan inusuales. Incluso hace siete años, ya había prósperos netlabels, aunque es cierto que entonces aquello era una historia muy underground y había que ponerse a buscar decididamente para dar con esos sellos. Websites como el de Vitaminic hicieron que fuera realmente fácil que uno acabara abrazando el formato MP3 y el streaming. Por supuesto que a día de hoy la cosa está muchísimo más extendida, pero yo diría que incluso entonces era relativamente sencillo encontrar lanzamientos en MP3 increíbles.

Yo escucho música en formato MP3 cada día, así que, obviamente, siento cierto amor por el formato. Pero nada llegará nunca a acercarse al sentimiento y al sonido que emana de un disco de vinilo de 12”, además del placer que uno puede experimentar sosteniendo la carátula en las manos y contemplando detenidamente el artwork, y ser así capaz de captar el significado completo y el alcance que subyace a la música que la banda ha grabado y puesto en circulación. A veces no es suficiente con experimentar sólo lo que hay grabado en el disco, todo lo que dota de identidad física a un álbum hay veces que también necesita ser experimentado.

Tanto el EP como “The Golden Portion”, tu álbum de debut para Skylab, eran trabajos mucho más electrónicos (cercanos en estética a lo que años más tarde acabó conociéndose como indietronica) que se alejan bastante del actual sonido de Text Adventure. Durante los meses que pasé en Glasgow el año pasado, percibí la escena musical actual de la ciudad como una escena muy sana pero básicamente orientada al rock, el pop o el folk de corte más o menos tradicional, con poco espacio para música más experimentales. ¿Cómo estaba la cosa a principios de década? ¿Existía algo parecido a una pequeña escena, más allá de los clubs y la música de baile pura y dura, experimentando con la unión de pop, folk y electrónica de dormitorio o Text Adventure era una especie de rareza en el ambiente musical de la ciudad?

Glasgow tiene unas escenas folk y electrónica grandes e importantes. Gente como Stephen Pastel y su sello Geographic o el Triptych Festival han ayudado a que la escena folk crezca con fuerza en la ciudad. Lo mismo pasa con la electrónica, aunque en este caso todo se desarrolle en un entorno más underground. Gracias a gente como la que he citado, hay un montón de artistas que cabrían en ambas categorías que vienen a tocar a la ciudad, a sitios como Mono o Tchai Ovna. Si es cierto que muchas de las proyectos electrónicos de la ciudad y de los eventos que organizan están ligeramente escondidos y no tienen a veces demasiada visibilidad, pero en cualquier caso existen, y siempre ha habido una buena cantidad de gente apoyando los géneros musicales menos populares. Yo encajaría ahí si eligiera hacerlo, pero prefiero no hacerlo. Muy poca gente en esta ciudad sabe quién soy y a qué me dedico y me gusta que las cosas sean así.

¿Es importante la estética Do It Yourself en Text Adventure? Quiero decir, ¿la naturaleza “casera” de tu música se deriva de la escasez de medios o es el resultado de una elección consiente en pos de una mayor autonomía creativa?

No especialmente. La música está grabada en casa porque no tengo el dinero que se requiere para grabar en ningún otro sitio. Lo que si que me gusta especialmente es el hecho de que haciendo las cosas de esta manera me puedo tomar todo el tiempo que necesite para volver cuantas veces quiera sobre la canción y añadir elementos (a veces demasiados) cuando me parece que son necesarios. Si me apetece, puedo sacar un micrófono de la ventana y grabar la lluvia durante seis horas sin razón ninguna. No estoy constreñido por ninguna limitación de tiempo. Pero sí, con cada nuevo disco intento superarme a mí mismo a nivel de producción, tarea que empieza a ser difícil sabiendo que dispongo de las mismas herramientas para grabar, las mismas guitarras, el mismo 8-pistas polvoriento y los mismos micrófonos cutres. Y eso puede llegar a ser frustrante. Las baterías en “I Believe In Lassies” suenan espantosas. Están grabadas con un único micrófono y, para ser honesto, he de decir que no era para nada el micrófono adecuado. Un consejo para la gente: Nunca os compréis uno de esos micrófonos de plástico para sonorizar baterías que vienen en packs de tres. Me llevó horas y horas de mezcla llegar a hacer sonar esos tambores como algo que no pareciera recién salido de un cuarto de baño. Esta misma semana espero logra que me presten unos buenos micrófonos de batería para grabar algunas cosas con ellos. Tengo algo de tiempo libre y espero terminar de grabar algunas cosas de cara al próximo álbum.

Aunque tú andes ya pensando en el futuro, toca hablar de tu segundo álbum. “I Believe In Lassies” veía la luz hace unos meses a través de Dearstereofan, de nuevo un pequeño sello extranjero. ¿Es difícil para Text Adventure encontrar una casa en U.K.?

A decir verdad, nunca le he enviado mi música a ningún sello británico, así que no sé si resultaría o no difícil llegar a fichar por alguno.

¿Entonces cómo entras en contacto con Claudia de Dearstereofan?

Claudia se puso en contacto conmigo a través de mi Myspace y me puse más que contento cuando se me ofreció la oportunidad de grabar un álbum para ella. Mi música es profundamente personal para mí y no la voy a forzar a mostrarse delante de cualquiera. Todavía, a día de hoy, reservo un montón de la música que hago para mí, y si asoma una oportunidad de compartirla con la gente, entonces, es cuando decidiré si es o no el momento correcto de hacerlo. Quizás haga las cosas de manera diferente de cara al nuevo álbum. Aún no lo sé. Si algún sello británico se pone en contacto conmigo, sin duda hablaré con ellos. Pero siento que, por encima de todas las cosas, la humildad es importante para mí, y la idea de esperar conseguir hacer que alguien escuche mi música no va mucho conmigo. Sé que la mía es una actitud testaruda, y que podría ser considerada retrasada o destructiva, pero realmente es importante para mí que la gente que llega a escuchar mi música haya tenido que salirse del camino para encontrarla y no que se les haya sido presentada de una forma sobre la que ellos no han tenido control. Siento que yo he nacido para tocar música, pero la cuestión de si he nacido o no para que la gente la escuche es algo diferente.

Qué nos puedes contar de la respuesta (tanto a nivel de crítica como de público de a pie) que se le ha dispensado al disco ha recibido en el Reino Unido.

Para ser honesto, no hay demasiada gente aquí en U.K. que conozca la música de Text Adventure. Desde el principio del proyecto, mi música ha sido mayormente aceptada por gente de fuera, en países como España, Austria o Norteamérica. Me gusta que sea así. Supongo que en este sentido, el de tener repercusión fuera de mi país, la gente puede mirarme y verme como alguien que está haciendo las cosas bien. Sin embargo, en casa nunca pretendí ser el centro de atención de una estancia atestada de gente, una sola figura en el punto de mira, así que la completa ausencia de shows en directo de Text Adventure me ha dejado virtualmente en el anonimato de cara al público británico. Soy consciente de la importancia que tiene la promoción y el tocar en directo, es algo que hago mucho con mi otra banda, pero es algo que me he esforzado en hacer por mí mismo y de momento no ha funcionado tan bien.

Realmente poco tiene que ver Text Adventure con las típicas bandas aclamadas y aupadas constantemente desde las páginas de la llamada prensa musical independiente de tu país… ¿Qué opinas de todo el estereotipo indie que venden estas publicaciones?

Lo encuentro profundamente ridículo, irrisorio. Esa idea de que alguien tenga que vestirse de cierta manera para poder tocar la guitarra de cierta manera me ha tenido perplejo durante muchos años. He aprendido a ignorarlo. Siempre habrá ciclos de tediosa basura indie de guitarras aburriendo hasta la muerte a medio mundo, así que mejor que no dejes que eso te deprima.

Volviendo a “I Believe In Lassies”. El disco es bastante “silencioso”, como susurrado, y bastante más folky que el primero. Aún hay un buen montón de pequeños detalles electrónicos, pero esta vez son más sutiles, ocultos, a veces casi imperceptibles. ¿Qué te llevó a optar por esta vía de “naturalización” del sonido de Text Adventure? ¿Harto de la electrónica?

Me acabé aburriendo de la etiqueta “electronica” bastante rápido y no quería que mi segundo disco tuviera una orientación tan pop, y estuviera basado en tanto loop, tanto beat y tanto teclado. Hay varios artistas que han estado practicando ese sonido hasta la saciedad y eso acabó con el brillo y el humor que uno podría asociar con ese tipo de música; todas esas bandas haciendo lo mismo llevaron a que esa forma de hacer las cosas acabara sonando cansina y predecible. Quería alejarme de eso, hacer una música más orientada al formato de banda tradicional de rock, ta sabes, batería, bajo, guitarra y voces. El primer álbum ya insinuaba esa progresión en canciones como “Bad Jaffa”, así que espero que para los que me conocieran de antes los cambios en el enfoque de este segundo disco no hayan sido una sorpresa demasiado grande. De cara al tercer álbum, el plan es que haya menos elementos en juego, que las canciones tengan menos el aspecto de un collage de extensión un tanto descontrolada y se acerquen más a la estructura tradicional del pop. No puedo imaginarme haciendo dos veces seguidas el mismo disco. Me gustaría, sin embargo, hacer un disco similar al primero de Text Adventure, pero no ahora; quizás retome la idea cuando me toque plantearme qué hacer para el cuarto o el quinto disco.

Como comentaba antes, el disco es por momentos muy folky, pero no de la manera habitual. Lejos de sonar pastoral, aunque a veces si pueda desprender un humor ciertamente bucólico, el álbum se acerca más a lo que yo llamaría post-folk urbano y aislacionista. Percibo tu música como el resultado de un proceso de creación que tiene lugar en un entorno de semi-aislamiento, música que surge en soledad y que se disfruta mejor en soledad, siempre ligada a una experiencia en solitario. ¿Me equivoco?

Creo que tienes mucha razón. No quiero acabar deteniéndome demasiado en este asunto, así que sólo diré que en el tiempo qué pasó entre la publicación del primer y el segundo álbum, las cosas se pusieron bastante negras para mí, mi vida se volvió más oscura, y creo que eso tiene un reflejo en “I Believe in Lassies”, aunque también haya en el disco mucha esperanza. No todo es todo pesimismo y tristeza, hay luz al final del túnel. Es en gran medida un álbum conceptual que lidia con los temas a los que hacías referencia en tú me preguntas, un álbum sobre escapar de la ciudad y estar sólo y aislado y malquerido, pero espero que la gente que lo escuche arañe entre tanta basura y sea capaz de ver que hay mucho humor y mucho reírse de uno mismo, mucha ironía, observaciones sobre chicas y sobre la vida en general. Puedo haberme sentido decepcionado muchas veces, pero a pesar del desengaño, ¡sigo creyendo en las muchachas en flor!

Eso me anima a preguntarte… ¿esa especie de melancolía, timidez y delicadeza que traspiran tus canciones, tiene algo que ver con cómo vosotros sois en privado, en vuestra día a día al margen de la música?

El álbum refleja en buena medida cómo somos, como personas. Nunca haría un disco que fuera el reflejo de una existencia de fantasía, todo surge desde bien dentro del corazón. Puedo estar exagerando un poco, pero definitivamente el sonido del disco nace de nuestras propias insuficiencias, defectos, miedos y experiencias personales. Como te contaba hace un momento, el disco surgió de un periodo bastante oscuro de mi vida. A día de hoy las cosas no son tan sombrías, por lo que las nuevas canciones parecen reflejar un mayor positivismo.

En un sentido más técnico, noto un montón de atención por la textura, el silencio, la armonía y la estructura en tu música. En cierto modo puede ser percibida como música simple y minimalista, aunque no se trate en este caso de repetir tres acordes durante toda una canción como hacen muchos de los artistas del nuevo folk. Pienso en tu música como en el resultado de apariencia simple de un proceso de producción y composición complejo y minucioso. La batería en clave de free-jazz que sirve de introducción a “Nothing is Wrong”, el laptop-folk glitcheante de “Pink Smoke”, la métrica retorcida de “Nothing Is Wrong” o el tratamiento de “I Might be Silly” dan a entender que detrás de la música de Text Adventure también hay una sensibilidad altamente experimental… ¿Cómo percibes tú tu propia música, más cercana al folk o al pop de corte experimental?

Mi intención era hacer algo que encapsulara todos los sonidos que hay encerrados y comprimidos en mi cabeza, y en las calles, y en la naturaleza. Es pop y es folk y es ruido experimental. Espero que no haya acabado sonando todo como si fuera fruto de un gran desorden. Si tuviera que esforzarme por ponerle un nombre, yo lo llamaría “super-collage experimental folkpop”.

Me acabo de enterar de que Steven ya no forma parte de la banda. Imagino que su marcha va a afectar el devenir del proyecto en el futuro próximo…

Steve se acabó quedando sin gas en lo que respecta a Text Adventure. Quiere dedicarse de lleno a sus propias aventuras musicales, deseo que me parece del todo legítimo. Su ausencia va a hacer que el sonido y el sentimiento del próximo álbum cambie, pero el sonido y el sentimiento del próximo álbum hubiese cambiado en cualquier caso, independientemente de quien fuera a cantar las canciones.

¿Has pensado alguna vez en hacerte tú mismo cargo de las funciones vocales?

La verdad es que no puedo cantar, y en el caso de que pudiera, creo que muy probablemente me moriría de vergüenza si alguien me oyera.

¿Entonces andas buscando a un nuevo vocalista?

Sí, tengo a un nuevo cantante fichado para las nuevas canciones. Es un amigo mío, y de momento prefiero no revelar su nombre, no vaya a ser que al final le dé por cambiar de idea.

Imagino que la marcha de Steven hace muy improbable que podamos ver a Text Adventure en directo en el futuro próximo…

En realidad el hecho de no hacer conciertos como Text Adventure tiene más que ver con temas personales míos, no tiene nada que ver con la marcha de Steven. Las posibilidades de ver a Text Adventure en directo en estos momentos son escasas, aunque estoy seguro de que en algún momento en el futuro habrá conciertos de Text Adventure.

¿Y para cuándo ese nuevo álbum del que ya hablas?

Esta misma semana he estado preparando mi crujiente y sucio estudio casero con vistas a grabar las nuevas canciones. Espero tener la mayor parte del álbum grabado en las próximas dos semanas. En cualquier caso van a pasar varios meses hasta que la cosa esté totalmente acabada.

Para terminar, me gustaría que me hablaras de Dananananaykroyd, la otra banda, más orientada al noise-rock, en la que militas.

Se podría decir que Dananananaykroyd es mi trabajo diario y tocamos una música más ruidosa y virada al rock, como tú bien dices. Soy yo el que se encarga de escribir toda la música para la banda, es una salida diferente para todas las canciones que tengo en la cabeza. Quizás algún día me plantee combinar ambos mundos, pero en este preciso momento Dananananaykroyd es poco menos que la antítesis de Text Adventure. Si te gusta la música ruidosa y caótica deberías echar un vistazo a lo que hacemos. Con ellos no tengo problemas en subirme a un escenario ¡porque puedo esconderme detrás de otras cinco personas!

2 comentarios - escribe el tuyo

josenez comentó:

Se pasa el tío un poco presumiendo de aparatos cutres y viejos que tiene para hacer su música, a lo mejor esa es la clave de que todo le salga tan bien, que utiliza tecnología de los años 90, igual que los grupos de garage usan amplis de los 60. Es muy gracioso.

Una cosa, ¿un netlabel en qué consiste? ¿Es simplemente un repositorio de canciones en exclusiva, hay una mínima promo por fuera de internet o algo más?

luismr comentó:

Básicamente un netlabel es un sello discográfico que sólo edita en formato digital (entiéndase MP3) y que sólo opera en la red. Normalmente (aunque no siempre) abogan por la música libre, las descargas gratuitas, el Creative Commons y demás.

Algunos netlabels pueden llegar a recurrir a los cauces promocionales habituales, pero no es la norma.

Existe una red colaborativa internacional llamada Netaudio que celebra periódicamente encuentros de netlabels en ciudades como Londres, Berlín, Moscú, Barcelona.

Publicar un comentario nuevo

Haz login o regístrate para publicar comentarios.

Director Luis Alonso-Lasheras · Hecho con Drupal · Web desarrollada por Álvaro Ortiz · Colaboración: Daniel Primo


Enlaces: Twitter de PopMadrid · Twitter de Luis · Tienda de Vinos · Foro de Vinos · Blog de fútbol · Blog de gastronomía · Blog de cine · Blog de vinos · Blog de humor