Empezaron a despuntar a mediados de los ochenta con una muy personal visión del rock americano más o menos tradicional. Hicieron discos formidables, como ”Engine” o, especialmente, “Everclear”, uno de los mejor considerados de su fecunda producción. Sin embargo, y a pesar de que la crítica siempre les trató muy bien (en su día –allá por 1991- Mark Eitzel fue proclamado por la revista Rolling Stone como el mejor compositor del año), el grupo se separó en 1994 sin dejar de ser una apreciada banda de culto.
Una década después, Eitzel ha reunido a la banda para grabar un nuevo disco, “Love songs for patriots”, en el que se mantiene la belleza melancólica característica de sus mejores discos, pero en el que se incluyen jugosas novedades, como, especialmente, la abierta crítica contra la política de su país.
Hablamos con el líder del grupo acerca de su reencuentro, sobre la inminente gira que el grupo hará por nuestro país, y, desde luego, sobre el hombre que dirige el destino de la humanidad.