La edición de este álbum ha supuesto uno de los más atractivos descubrimientos del pop norteamericano de los últimos meses. Zach Rogue, artífice del proyecto, grabó este álbum en 2002 y lo autoeditó en una minúscula tirada, pero felizmente ha sido rescatado hace unos meses por Sub Pop, que distribuye sus discos en España a través de Houston Party.
Desde luego, el disco merecía una mejor oportunidad, y es que la música de Rogue Wave es un reconfortante mosaico de sonidos clásicos, cálidos, apacibles y soleados traducido a un puñado de notables canciones.
Producido y arreglado de una manera muy artesanal, lo que no quiere en absoluto decir que el disco no suene bien, “Out of the shadow” transita por terrenos claramente reconocibles (pop cercano al folk, preeminencia de las armonías vocales, melodías de las que entran a la primera), pero tiene la virtud de avanzar como una balsa de aceite, gracias a unos arreglos discretos pero muy bonitos, a una voz cercana y a una producción que enlaza el sonido más esencial de los sesenta con el de una parte del “indie” de los primeros años noventa (Papas Fritas o incluso Flaming Lips, por ejemplo).
Tratándose de un disco de aparentemente modestas pretensiones, su adquisición garantiza buenos ratos de placentera escucha.