No creo que haya muchos discos en la historia como el debut de The Paul Collins Beat. Tiene una extraña cualidad, y es que estando enganchado a él de forma permanente, suelo tener una canción a la que estoy especialmente enganchado y ésta, además de ir cambiando, puede ser cualquiera del disco.
Desde la más típica y obvia (y no por ello menos espléndida) Rock’n’roll girl, la que versioneé en mi primera actuación en directo (y siguientes) USA, pasando por otras maravillosas canciones como Work a day work, una de mis preferidas actualmente, o Take me into your life, de la que por cierto me gustaba la versión que hacían Spanky Darth Vaders.
Espero con ganas el concierto del sábado con Champagne porque por la formación que tiene actualmente (con los dos músicos con los que yo soñaba para hacer un power-trio), creo que se puede tratar realmente de una banda de r’n’r/power-pop de verdad, y no del lamentable espectáculo con músicos de estudio en Gruta 77 que hasta ahora es la única actuación de Paul que he visto.