Siguiendo las órdenes de luismr y su espectacular post sobre el Sleevefave, Esa cara me suena..., este finde, tras enseñarles a mis hermanos la que había hecho con el disco Saca la lengua de Los Ronaldos, nos pusimos a rebuscar en la discoteca familiar, con estos (lamentables) resultados. Incluso mi hermano se puso la camiseta rosa de PopMadrid para ser más corporativos, pero casi no se ve. Debido a las risas han salido movidas casi todas, salvando estas tres, además de la de Los Ronaldos:
Mario Lanza, Recuerdos de Mario Lanza, RCA 1959:
Ray Conniff y sus coros, Música para esperar a las chicas, CBS, 1970 (pedazo de disco):
Enrique y Ana, Canta con Enrique y Ana, Hispavox, 1979:
Desde luego que la carrera en solitario de Ana Curra no es para echar cohetes, pero tiene un par de canciones -una sobre todo- que para mí es una de las mejores canciones españolas de los ochenta, Volveré. Da la impresión de que el hacedor de buena parte de esas maravillosas canciones fue José Battaglio, también compositor de las mejores canciones de La Frontera y de Esqueletos y hoy reputado músico de publicidad; Battaglio se juntó con Ana Curra y entre los dos sacaron en 1985 el EP "Una noche sin ti", que, además de Volveré tiene Una noche sin ti, canción que a veinte años vista resulta de un moderno insultante de tan anticuada que parece, líneas de bajo siniestro-afterpunk, ética y estética de la Madonna de Borderline o de Estación Victoria, qué más da. Vamos, lo que a Ellos y semejantes les hace babear. A continuación Volveré en Tocata, con Batagglio de superstar y Ana con unos bailes espectaculares. Gloria Bendita:
Pertenecientes a la primerísima hornada del indie, cuando todavía no existían ni uno de los grupos del Xixón Sound, los gijoneses Esta Noche Tampoco han quedado olvidados en el fondo del armario de la música española de los noventa y, en mi opinión, tienen media docena de canciones inolvidables que merecería la pena rescatar.
Qué mejor mientras uno espera a que anochezca para poder salir a la calle sin morirse de calor que una buena sesión de YouTube. Este ha sido el camino que he realizado para acabar viendo un vídeo de Luis Miguel:
Mi intención inicial era buscar algún vídeo más, aparte de los de Cállate, niña y Estrella negra, de Pic-Nic para un post que tengo pensado hace tiempo. En la incomprensible barra de búsquedas relacionadas me han salido los fantásticos Les Surfs, y he pasado a querer hacer un post de ellos, pero solamente me han salido canciones en francés, cuando quería poner Tú serás mi baby (que, claro, he visto de paso en la versión de Las Ronettes y en alguna versión horrenda de Karina) y Ahora te puedes marchar en español. He desechado el post, aunque he guardado algunos enlaces, por si acaso. A present tu peux t'en aller, por Les Surfs:
Ya salía hace tiempo por todos lados en el bloguerío patrio, pero estos días se ha confirmado que el canal FlyMusic desaparece de las plataformas de la TDT para dar paso a Disney Channel, así que dejaremos de ver los vídeos de gente como Radiohead, MGMT, Sons & Daughters y demás para empaparnos de Hannah Montana, High School Musical o la estupenda serie Kim Possible.

Releo el catálogo de la antológica de Ángel Mateo Charris que hubo en el IVAM en 1999 y no sé por qué me viene a la mente "Songs From Northern Britain" de Teenage Fanclub, solamente un par de años anterior a la exposición del artista de Cartagena. Toda la imaginería fotográfica del disco de TFC está en la obra de Charris de esos años, las ferias y atracciones cerradas, sin gente, paisajes hopperianos -marítimos y mediterráneos en Charris e interiores y británicos en los escoceses-, llenos del frío-calor del que se llenan la boca los deprimentes cocineros estrella.
Y, claro, he puesto el disco, mientras intento que la casa entre en calor para evitar el enfriamiento-calentamiento global de mis pies y nariz, que ahora mismo parezco uno de los personajes de los cuadros de la exposición Blanco de Charris, que vi en la Casa de Vacas hace ya cinco años y que me convirtió, al igual que cuando escuché "Grand Prix" con TFC, en seguidor del pintor. Qué bueno es "Songs From Northern Britain" -ahora suena Speed Of Light-, es uno de los discos más relajantes, que mejor me hacen sentir que tengo. When the wind's around you blowing, Don't forget to let your feelings go.

Creo que lo que más me ha gustado del sampler "Do the Mint Twist!" de la disquera canadiense Mint Records (quizá con las magníficas y deshilachadas Cub), son las dos canciones que se incluyen de The Choir Practice, grupo con un único disco homónimo de 2007, formado por una docena de indies desmañados que hacen pop a capella, o algo así, ya que hay guitarras y percusiones por ahí, y que consiguen momentos realmente mágicos, llenos de armonías sesenteras y coros chispeantes. Me encantaría verlos en un teatro, con The Magic Numbers y Kristin Hersh, por ejemplo.
Tecleo Esteban Light en el buscador de PopMadrid y no aparece ningún resultado, ¿cómo es posible tamaño despiste? El otro día me enteré por FlyMusic de que Esteban Light habían ganado el primer premio del Tercer Certamen de Vídeo-Clips de la 21 Semana de Cine de Medina del Campo, que se celebró el pasado mes de abril, por el vídeo de la canción Evita las drogas, realizado por Ignacio Cartón, en la que un conejo se pasea por ¿Ámsterdam? con una bella pancarta que reza "Conejo tu puta madre / ¿Me da un bote de lejía?" Ahí va el vídeo:
Uno nunca sabe la mejor manera de tratar a un totalitario, como Teddy Bautista. En teoría solamente hay tres opciones, o razonas con él, algo imposible ya que la definición de totalitario, como Teddy Bautista, es aquel que deja de lado la razón para abrazar al partido, la religión o lo que sea que le ha cerrado la mente. La segunda opción es portarse como él, como un totalitario, como Teddy Bautista, y atizarle unos buenos zamburriazos hasta que entre en razón. La tercera opción es pasar de él y tratarlo como a un loco, a no ser que el totalitario, como Teddy Bautista, te saque de paseo, en cuyo caso la única opción sería la segunda. Lo malo de la tercera opción es que los totalitarios, como Teddy Bautista, te van comiendo el terreno y acaban sentados a tu vera delante de la pantalla mientras les tratas de insultar.
Todo esto viene al caso por el estupor que me ha causado la perla de hoy del totalitario de Teddy Bautista, uno de los jefes de los zascandiles de la paragencia pública de metartistas subvencionados:
"No tenemos nada en contra del copyleft, nos parece interesante para la comunidad de autores que son ricos de cuna y que no tienen que pagar el pan de sus hijos, pero nosotros estamos en otra cosa: que el autor viva de su obra, como un albañil de su trabajo."
Si todos hablamos en su día del desaparecido en combate Mendieta porque era indie, hablemos ahora de Jorge Lorenzo, que es un roquero, tanto en sus gustos musicales -su grupo favorito es Red Hot Chili Peppers- como en su actitud vital, plenamente roquista. Me cae bien Jorge Lorenzo, me cae más que bien. Quiero que gane siempre y que haga el payaso en sus celebraciones hasta hacerme sentir vergüenza ajena, como en aquella el año pasado que para homenajear a su grupo favorito sacó dos guitarras eléctricas y se puso a hacer el canelo con su doble. Inolvidable.

Tras unas cañas y unas tapitas en La Musa de Espronceda bajamos una amiga y yo al Colegio de Médicos a asistir a la presentación de "Ronroneando", el nuevo disco de Sr. Chinarro. Como llegamos justo a la hora de comienzo nos sentamos, como alumnos conflictivos, al final de la clase; además, mi bellísima acompañante había tenido la traumática experiencia de ver dos veces anteriormente a Sr. Chinarro en concierto, y preferimos estar un poco alejados, como críticos ya de vuelta. Yo nunca había visto al músico sevillano.

Cual fue su sorpresa al darse cuenta de que distinguía perfectamente lo que Antonio Luque decía, así que en la segunda canción ya estaba moviendo las rodillas y tarareando las canciones. Sr. Chinarro tiene un repertorio tan soberbio y está tan sembrado últimamente como compositor que puede echar mano solamente de sus últimos dos discos y regalarnos más de quince obras maestras sin despeinarse, y eso es lo que hizo.
Casi todas las ediciones de discolibros que nos ahogan últimamente para escapar de la piratería me parecen meras excusas para eso, para escapar de las copias pero sin ningún valor real añadido a lo que es el disco, menos el nuevo disco de Iván Ferreiro, "Mentiroso, mentiroso", especie de cómic-disco realizado por varios dibujantes, entre ellos Alberto Vázquez y David Rubín, autores de las imágenes que adjunto en este post. El disco lo coedita la prestigiosa editorial de tebeos Astiberri.

No los había visto por ningún lado y el otro día en El Corte Inglés de Sol -cada día más parecido en desorganización a La Metralleta- encontré en primer plano los dos discos de Guerrero García de los que había hablado Pedro hace unos meses como discos de 2006. Creo que José Antonio García es la mejor voz del rocanrol que ha habido en este país que, como el mundo, morirá de un apagón, como decía Ramón.
Llevo un rato leyendo un artículo para escribir un post, Concert Tour Success in North America: Examination of the Top 100 Tours from 1997 to 2005, del número de mayo de 2007 de la revista Popular Music and Society, sobre la evolución de las promotoras, las radios, las disqueras, su integración y globalización, las giras masivas y la subida casi exponencial de los precios de los conciertos, la irrupción de internet y demás rasgos del mercado musical actual... Cuando me he tropezado con una estupenda cita del mítico pianista canadiense Glenn Gould, así que paso del artículo en sí, y voy a mezclar la cita de Gould con el post de ayer del blog que Quico Alsedo publica en El Mundo llamado Rock & Blog y que trata de la guerra española de los macrofestivales, con dos grandes batallas, la del Getafe Electric Weekend contra el FestiMad Sur -tratada por luimr en PopMadrid en varias ocasiones- y la del FIB contra el Summercase, también coincidentes en fechas.
Este sábado tengo fiesta ye-yé en Zaragoza con Los Soberanos, el mejor grupo en directo del mundo, con permiso de Los Chicos. Para irme preparando he estado rebuscando en YouTube vídeos de ye-yé, de alguna de las mejores canciones de los años sesenta.
Primero mi canción favorita y la menos ye-yé, El cartel de publicidad, una obra maestra compuesta por Los Brincos para Rocío Dúrcal, una canción que merecería ser un clásico a la altura de La chica ye-yé, El sorbito de champagne o Quisiera ser. Y un vídeo de la película "Buenos días, condesita", que es soberbio, con una actuación de Rocío entre carteles sesenteros entre los cuales parece que va a salir Cooper con su Rickenbacker y que, aunque Rocío baile casi peor que Yurena, es inolvidable:
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