Es el sueño nunca confesado, que te rapte un tío como Bratt Pitt en "Thelma y Luise" de tejanos ceñidos y mirada ingenua, dispuesto a cantarte canciones de amor toda la noche y de llevarte en coche hasta el porche de tu casa donde intentará por todos los medios que no entres si no es contigo de polizón. Y mira por donde, a estas alturas, una piba como Nicole, va y decide que le va el rollo puro de preservar la raza anglosajona. A mí me parece genial y espero que tengan niños prteciosos, de verdad, porque les quedan unas pocas décadas a los de su casta antes de ser engullidos a nivel genético, es una cuestión meramente demográfica.
Pero lo gracioso del asunto es que tengo un disco de Keith Urban desde hace un par de años, que me pareció bueno, sin más. Y de repente, sorpresas de la vida, pones las noticias en la tele y aquel tipo que conducía solo un coche antiguo en la portada de un disco donde ponía "Be Here" resulta que se ha casado con la gran Nicole Kidman. No sé vosotros, pero yo me he sentido un poco más vivo y mejor, y espero que tengan un verano-invierno cojonudo en las antípodas.