Muy bueno el artículo que publica hoy Expansión (con viñeta incluida en la edición impresa) sobre las múltiples cosas que nos rodean en nuestra vida diaria en las que hay (o debiera haber) pago de derechos de autor a la S.G.A.E. , desde la musiquita de un despertador o de una centralita telefónica (esa música que todos odiamos cuando nos ponen en espera), el hilo musical en una estación, la música en un gimnasio, en una atracción de feria, una corrida de toros, etc. y todos ellos los pagamos todos nosotros, pues obviamente los que los pagan los repercuten en sus precios.
Da un poco de miedo, la verdad, y aunque me imagino cuál será la opinión general al respecto, los autores también tienen derecho a recibir una compensación si se utiliza su música para vender otras cosas, ¿no? Otra cosa son las formas, los importes, tratar todos los casos por igual...
¿Qué opináis?
pd: Educación por favor ;-)

