No sé muy bien qué pensar del repentino (para mí al menos) matrimonio entre Bunbury y Nacho Vegas. Mi mente calenturienta piensa de inmediato en una maniobra interesada: Vegas llega al público "de masas" y Bunbury al público "indie", continuando su (para mí, frustrado) lavado de imagen.
En 20minutos publican una entrevista con el siguiente titular:
Bunbury: "Tal vez yo sea más indie de lo que parece"
No me cabe ninguna duda...

