Publican en Baquía una entrevista con un grupo valenciano llamado LlámaloPop.com (me llama la cacofonía). Es un grupo del que nunca había oído hablar y que de la noche a la mañana parecen ser LOS abanderados de la música libre en España.
Plantean un modelo diferente para la distribución de su música, en el que no interviene una sociedad privada de gestión como la SGAE encargada de velar por los intereses de los artistas. Su música es libre, es decir, que no está sujeta a derechos de autor y por tanto cualquiera puede acceder a ella de forma libre: ya sea descargándosela de Internet o a través de soportes físicos.
Es el llamado modelo copyleft, bautizado así en contraposición al modelo clásico de copyright. El modelo copyleft está inspirado en el software libre, un modo de desarrollo de software que posibilita que cualquiera utilice otro software ya existente (con licencias libres) para ampliarlo, modificarlo, o crear nuevo software a partir del primigenio, con la condición de que el software creado tenga la misma licencia, es decir, que pueda ser ampliado, modificado y usado por cualquier otra persona.
La creación del movimiento copyleft ha sido, fundamentalmente, una reacción a las ansias crecientes de la industria por el control y la sobreexplotación de sus productos culturales, y es una de las grandes paradojas de nuestro tiempo en la esfera cultural. Cualquier obra forma parte de un proceso de creación colectiva histórico; la canción que alguien escribe existe por la que se escribió ayer, y la de ayer por la del día anterior.
Los derechos de autor se crearon para proteger a unos autores que, en su día, estaban indefensos legalmente ante ciertos usos que terceros realizaban sobre sus obras. Con el tiempo la propia industria es la que ha ido moldeando estas leyes para adaptarlas a sus intereses. Y a la de los autores que la componen, claro.
Pero con el resultado de que cualquier obra, que es en esencia un bien colectivo, se ha convertido en una pequeña jaula que impone restricciones y limitaciones. El proceso de creación colectiva se rompe.
En este contexto surge el copyleft y la música libre, y experimentos como el de LlamaloPop.com. La tecnología y estas teorías están cambiando el panorama, aunque ¿interesan estos asuntos en el ámbito de la música independiente? ¿Tiene sentido para un grupo pequeño pensar en estas cosas?
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