Sigo con la serie de opiniones y aforismo sobre música que yo mismo inicie con Buñuel y José continuó con Satie.
Le toca ahora el turno a Josep Plá, el mejor escritor español, que no en español, del siglo XX, y muy dado a opinar sobre música. Los fragmentos están pillados al vuelo tan solo de "El cuaderno Gris", obra de juventud publicada en la vejez: escrito con 21 años y sacado a la luz en 1966, previa revisión, cuando el genial ampurdanés contaba 70 años.
“La buena música les gusta más a los hombres que a las mujeres. Esta diferencia está, quizá, relacionada con la desigualdad de la fuerza sensual. En este aspecto, los hombres tenemos, probablemente en todas las edades de la vida, una fuerza menor. Esto quizá convierte la música en el placer sensual imaginativo de los débiles y de los pobres --¡de los pobres en todos los sentidos!--. La música de las mujeres –y la de Don Juan—debe de ser la música de regimiento.”
“Soy más sensible a la pobreza de los otros que a la propia: me gusta –no puedo remediarlo—la música mala; tengo observado que, a las personas a las cuales gusta exclusivamente la música buena, esta música les gusta por las mismas razones por las cuales a mi me gusta la mala.”
“La música mala suele ser agradable y, sin duda, por esto, los que la cultivan tienen tendencia a prodigarla excesivamente. Los de la buena música son más cerrados, difíciles y escrupulosos.”
“El baile me atrae. Me gusta la música mala. El baile me atrae, me deprime, me deslumbra, me hace sentir la timidez que me domina como un dolor físico. ¡No poder llegar a ser ni un fanfarrón minúsculo!. Al final, abandono estas contradicciones y divago en medio de la gente animada y ruidosa.”
“Su estado natural en la tertulia es de una pasividad acusadísima. […]. Ahora bien: cualquier alusión a la música –aunque no sea más que la emisión de un simple tópico—tiene la virtud de animarlo rápidamente. Todos los sentidos se le vuelcan a la superficie. Si la conversación se anima, le invade un nerviosismo incontenible. Como es visible en muchos aficionados a la música, tiene una tendencia a volverse violento. No puede concebir que a alguien le guste algo que él no acepta.”
“Cuando no vuelven del concierto como si les hubieran dado una paliza, es que la música era mala.”
