Desde que Alejandro Díez juró amor eterno y fidelidad al formato single/ep, lo que ha publicado parece cortado por un mismo patrón. Generalmente tienen cuatro canciones, la primera de ellas es un pildorazo de pop luminoso, acelerado y adictivo. Después suelen venir un medio tiempo, una segunda canción rápida ("cara B" del single) y una sorpresa en forma de versión o rareza.
Días de cine responde exactamente a ese patrón. "El sur" es un tema redondo, que todos los fans de Cooper/Álex guardaremos en nuestra colección de canciones favoritas, igual que "No sé lo que te pasa" o "Cierra los ojos". Es con estas canciones cuando cobran fuerza las razones que esgrimió Álex para pasarse al formato sencillo: dentro de un álbum, alguna o varias de estas joyas habrían pasado desapercibidas para los medios y el 'gran público', teniendo cada una su merecida porción de protagonismo en un single.
Es delicioso "Rainman", el medio tiempo con el que continúa el viaje por "Días de cine", sin llegar a ser tan redondo como lo que ha venido haciendo Alejandro desde la última época de los Flechazos con "Cansado", especializándose en conseguir canciones que transmiten emoción.
Interesante sin llegar a ser un hit "Un día de furia". Una canción de catecismo cooperiano, en la que destaca la voz aguda de eterno adolescente de Álex y el buen riff de guitarra que la acompaña de principio a fin.
Por último, la versión de "Where I find my heaven" de Gigolo Aunts, sin duda una de las mejores canciones de pop del siglo XX, es prescindible pues no pasa de ser un ejercicio de estilo no especialmente logrado. No suena a Cooper ni a Gigolo Aunts, y si bien en directo es resultona y sobretodo divertida para el grupo y el público, su grabación, y más cuando las plazas son tan limitadas, se me antoja injustificada.
Por tanto una ración de Cooper ibérico, sin llegar a ser pata negra, con el que todos los fans saciarán parcialmente su sed de nuevas canciones del compositor leonés.






