Corta vida (apenas tres años) y escaso legado discográfico (un único LP editado, The Only Fun In Twon (Postcard, 81), aunque la banda ya había grabado en 1980 Sorry For Laughing, un disco que nunca llegó a ver la luz oficialmente) son algunas de las notas historiográficas de las que da buena cuenta la antología que Domino editaba en la recta final del pasado año.
Nueva referencia a sumar a la nutrida lista de revisiones (en 1987 el sello Supreme International Recordings editaba Young And Stupid, compilación de singles, temas recuperados de su primer –y no editado en su momento- LP, que incluía además cortes grabados por la banda durante una sesión para la BBC; en 1990 LTM publicaba conjuntamente los dos largos de la banda en un pack que fue reeditado en 1999 por Rev-Ola; en 1998 la etiqueta Marina reunía en Endless Soul temas escogidos de The Only Fun In Town y de algunos singles previos de la banda; LTM ponía en circulación Crazy To Exist en el año 2000, un disco que recogía dos breves –unos 30 minutos cada uno- conciertos de la banda fechados en 1981 y 1982) póstumas de la obra de Josef K, Entomology reúne sin ánimo completista 22 cortes de la banda extraídos de sendos álbumes, singles y sesiones radiofónicas realizadas para el programa de John Peel.
Josef K, bautizados así a partir del personaje central de la novela El Proceso de Franz Kafka, surgían en 1979 en la ciudad de Edimburgo fuertemente influidos por la sección más arty del punk americano (Television, Peru Ubu, Talking Heads) y cercanos en planteamientos a algunas otras bandas británicas, contemporáneas suyas, como Magazine o los más abrasivos The Fire Engines.
Paul Haig (voces y guitarra), Malcolm Ross (guitarra) y Ronnie Torrance (batería) formaban el núcleo de un grupo por el que pasó intermitente Gary McCormack (que más tarde acabaría en Exploited) hasta que David Wedell acabó asentándose como bajista.
Tras editar su primer sencillo (Chance Meeting) en el sello Absolute, Josef K pasaron a formar parte del hoy legendario sello Postcard, plataforma para la que, tras una serie de singles (entre ellos un doble 7” compartido con Orange Juice, con quienes también girarían en repetidas ocasiones, sirviendo ambas bandas de referencia para aquel nuevo “sonido de la joven Escocia”), grabarían Sorry For Laughing durante dos semanas de 1980. Ni la banda ni el sello quedaron contentos con el sonido del álbum, que acabó siendo archivado.
El segundo intento de la banda dio mejores frutos. The Only Fun In Town, grabado en menos de una semana, fue editado en 1981 llegando a encabezar al poco tiempo de su edición las listas independientes del Reino Unido.
El grupo, desde su fundación reacio a la adopción de los clichés típicos del rock, esquivos (no daban entrevistas, no solían hacer bises en sus conciertos, las fotos que hay de la banda son contadas) y dispuestos a tener una corta vida, se separaba en 1982 dejando espacio a sus miembros para comenzar irregulares carreras en solitario (caso de Paul Haig), empezar nuevas bandas (Wedell y Torrance se aliaron con Momus en The Happy Family) o enrolarse en grupos amigos de creciente éxito (Malcolm Ross pasó a ser miembro oficial de Orange Juice).
La música de Josef K es fría y es nerviosa, directa pero distante; hay algo elegante, muy lejano al exabrupto punk; contención, humor e irónia postmoderna sustituyendo al paroxismo no future; los ritmos invitan al baile (es funk, pero congelado y blanco) a pesar de nos ser nada amables, las guitarras puntean los tiempos de forma rítmica, ruidosa, disonante, creando tensión y textura; las voces se adaptan al humor instrumental de los temas e imprimen personalidad al conjunto.
Entomology es una habitación de espejos en los que se ven reflejadas todas las caras de la banda. Los momentos más pop y melódicos (It’s Kinda Funny, Sorry For Laughing, Heavent Sent, Applebush) contrastan con el pulso post-punk de ritmo infeccioso y guitarras urgentes de títulos como Final Request, Heads Watch, Drone, Sense Of Guilt, Revelation, The Angle, canciones que en la mayoría de los casos mantienen a día de hoy toda su frescura y vigencia.
Si a estas alturas no conoces la obra de Josef K, Entomology se nos antoja una recopilación más que interesante para rememorar la historia de esta banda, ejemplar en muchos aspectos, buen ejemplo de aquella escena independiente británica que manteniendo actitud, personalidad y riesgo supo mudar su piel desde el after-punk oscuro de finales de los setenta hacia los más luminosos terrenos del indie-pop escuela C-86 que, para bien o para mal, acabaría marcando de manera indeleble el curso de la música popular en la “independiente” década de los ochenta. Recomendable