Plastic D’Amour: "La luz es altamente emocionante"

por: luismr · 13/Feb/07 11:50 · No hay comentarios - escribe el tuyo
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Banda insigne de esa forma de entender el pop (suave, colorista, melódico, con regusto clásico y deje afrancesado) que tanto gusta en Siesta, Alberto y Blanca, Blanca y Alberto, cerebro y alma -repartidos, ambos las dos cosas- de Plastic D’amour regresaban a finales del año pasado para entregar un nuevo trabajo, Nicolás. “el hermano adolescente de la ya espigada Olivia. El hermano desgarbado y un poco macarra de la frágil Olivia. El hermano que aún no sabe que quiere ser de mayor de la encarrilada Olivia”.

Han pasado más de tres años desde la edición de Olivia (Siesta, 03) hasta que Nicolás (Siesta, 06) ha visto la luz. ¿Por qué tanto tiempo?

No nos gusta meternos prisa para algo tan delicado como hacer canciones. Hemos ido a nuestro ritmo, y además, ten en cuenta que, por en medio, Alberto ha hecho otro disco entero él solito…

¿No creéis que la espera ha podido ser contraproducente para los intereses del grupo? Olivia había recibido buenas críticas, os había brindado una posición, una presencia mediática que a mí me parece que en cierta medida habéis perdido dejando pasar tanto tiempo…

Creemos que las prisas no son buenas cuando te mueves por el terreno ‘creativo’. Queremos decir que componer canciones a contrarreloj no tiene sentido dentro de un proyecto musical como éste, producido y editado por un sello independiente como Siesta, donde se prima el trabajo bien hecho –en todos los sentidos- frente a las ‘demandas’ del mercado.

¿Llegasteis a plantearos la disolución del proyecto durante estos años de silencio?

No, en ningún momento. En realidad el tiempo transcurrido entre Olivia y Nicolás no es tanto. Tras sacar un disco, hay que disfrutarlo y darle un tiempo de vida. No es que nosotros vayamos lentos, es más bien que la industria musical va a una velocidad endiablada.

A mí me da la impresión (por supuesto subjetiva) de que la música de Plastic D’amour tiende con este disco a la “estetización” en perjuicio de la arista emocional. ¿Cómo lo percibís desde dentro?

Pues casi que al revés. Para nosotros, Nicolás es cien por cien emoción. Son canciones que han ido saliendo de una forma fresca y espontánea (lo cual no quita que haya un trabajo detrás). Lo que ocurre es que a veces se confunde emoción con melancolía. Olivia era más triste y Nicolás es más luminoso. Pero la luz es altamente emocionante.

El disco lleva unos meses en la calle. ¿Cuál estás siendo la respuesta de crítica y público? ¿Alguna sorpresa o decepción?

La respuesta ha sido buena. Estamos recibiendo buenas críticas del disco y se agradecen. Siempre nos anima. Los conciertos que hemos hecho hasta ahora han estado llenos, y eso significa que poco a poco vamos teniendo un público más amplio e interesado por nuestra propuesta.

El otro día, conversando con Fran Nixon, él se refería a los textos promocionales (con cierta sorna) como un género literario en si mismo… La ocurrencia de estructurar la narrativa promocional de Plastic D’amour en torno a la idea de que el grupo, cosa de dos, hace discos en vez de hacer hijos como el resto de parejas… ¿Surge de vosotros o es idea de la imaginación de alguien en Siesta?

Esta idea surge del grupo. Las hojas de promoción las hago yo (Blanca). Hacer un disco es como tener un hijo, sólo que se va pronto de casa. Por otro lado, las notas de prensa suelen ser bastante aburridas (al final, nadie las lee), así que se trataba de hacer algo diferente.

Y a este respecto, ¿Plastic D’amour piensan comulgar con la dinámica demográfica europea o van a atreverse a ir a por la familia numerosa, tan onerosa y difícil de mantener en estos días?

Plastic será como las antiguas familias: un clan. Hemos de fomentar la familia numerosa. Siete es un buen número, por ejemplo. Su legado pasará de generación en generación

¿Cómo es vuestra relación con Siesta? Tú, Alberto, has estado participando en los últimos tiempos en toda esa trama de personalidades ficticias tan del gusto del sello…

La relación es muy buena. Estamos en sintonía ética y estética. Yo (Alberto) he participado con composiciones nuevas en algunos proyectos de Siesta y seguiré aportando mis pequeñas composiciones. Es una fortuna tener la posibilidad de que las canciones salgan de un cajón y se arreglen, produzcan y editen.

Llamadme paranoico si queréis, pero tengo la sensación de que ciertos medios están haciendo luz de gas a casi todo lo que surge del sello, a pesar de su relevancia. ¿Veis algo de cierto en esto?

¡Oh cielos!, ¡la teoría de la conspiración!… Hay teorías de la conspiración para todo. Debe ser que nuestra vida es muy aburrida y siempre pensamos que el frutero nos tiene manía, la vecina del quinto nos quiere hundir, o este locutor de radio no me pone en su programa… Creemos que las conspiraciones son divertidas. Habría que dejar de pensar en conspiraciones ficticias y conspirar más a menudo.

Las diferencias entre Olivia y el primer EP eran notorias, el salto cualitativo era evidente. Olivia, a pesar de que desde vuestro sello se refirieran a él como “un álbum hecho a trompicones, a retazos”, me parece un disco más atrevido, más afirmativo, más espontáneo que Nicolás, que por otro lado es un trabajo más maduro, ambicioso y mejor acabado. Tengo la sensación de que Nicolás, dentro de cierto respeto a modelos compositivos más o menos clásicos y a pesar de su mejor factura, es un álbum que muestra a una banda explorando, buscando nuevas vías de expresión de cara al futuro de la banda… Algo que podría tener reflejo en la siguiente frase de la hoja de promo: “El hermano que aún no sabe que quiere ser de mayor de la encarrilada Olivia”. ¿Qué opináis de todo esto?

Nicolás está mejor acabado que Olivia, cierto; pero lo bien hecho no es sinónimo de frialdad. Nicolás busca y encuentra, cierto también; ¿Y hay algo más emocionante que eso?

¿El hecho de usar el francés como lengua principal de vuestras canciones condiciona el mundo musical de Plastic D’amour, impone cierto afrancesamiento, la adopción de ciertos modelos más o menos arquetípicos de lo que ha venido siendo la música popular francesa durante las últimas cuatro décadas?

Usamos el francés porque nos gusta, no tiene mucha más razón de ser. El francés es un idioma bonito, con una sonoridad que nos interesa. Utilizar el francés implica muchas cosas, pero eso ya se nos escapa. No hay esnobismo en ello, lo aseguramos.

Hace unos años, ante la avalancha de grupos indies que optaban por cantar en inglés surgió cierta actitud crítica por parte de algunos segmentos de la escena independiente nacional. La pregunta de “Por qué usáis el inglés y no el español” era recurrente en buen número de entrevistas… ¿Os habéis sentido vosotros cuestionados a ese respecto? ¿Alguna vez habéis sentido la tentación de pasaros al castellano?

Causa una cierta expectación esto de cantar en francés que, la verdad, se nos escapa un poco. Ahora mismo estamos escribiendo sobre eso y no hay entrevista en la que no nos lo pregunten. Me parece que es una opción como otra cualquiera que en nuestro caso tiene mucho de casualidad, mucho de amor por esa lengua (yo, Blanca, pasé unos cuantos años en Francia) y nada de premeditación y alevosía.

¿No os preocupa cantar en francés en un país en el que la gente suele optar por el inglés como segundo idioma? ¿No os preocupa que la gente escuche vuestra música sin realmente preocuparse de lo que se dice en las canciones?

Sinceramente, nos preocupa más que suba el kilo de tomates todas las semanas y que el IPC en el 2006 sólo haya subido un 2,7%, cosa que no se cree nadie.

La música va más allá de idiomas o mensajes, es abstracta y por lo tanto universal. Mola que la gente entienda las letras, pero ¿crees realmente que la gente, en España, entiende las letras de Dylan? Sin embargo, ahí está como un campeón: todo el mundo tararea su Mr. Tambourine Man y todos tan contentos, como debe ser.

¿Y el hecho de cantar en francés os ha abierto alguna puerta en el país vecino? ¿Los discos de Plastic D’Amour tienen distribución en Francia? ¿Vendéis discos en Francia? ¿Habéis girado por Francia?

No. Triste, pero cierto… Seguimos intentándolo. Pero es complicado entrar en el mercado francés.

En Plastic D’Amour las funciones están bastante bien delimitadas. Uno (Blanca) suele encargarse de escribir y cantar las letras mientras el otro (Alberto) es el cerebro musical del asunto. ¿La actividad de cada uno se desarrolla en compartimentos estancos o hay vasos comunicantes? ¿Cada una de las partes tiene espacio para participar, proponer, vetar en el área de actividad del otro, para opinar de forma decisiva y vinculante al respecto de la aportación del otro?

Sí, hay un intercambio mutuo de influencias e ideas, aunque la última palabra siempre la tiene cada encargado de su faceta. Nos respetamos mucho.

Nicolás baila. Tantos rodeos. Tantas vueltas. Tantos muros. Tantos días. Y, total, ¿para qué?“… Creo que Nicolás es un álbum más desinhibido, extrovertido y festivo… ¿Es resultado de un planteamiento intencionado, o las cosas fueron saliendo así de manera casual?

Así es. No fue intencionado. Olivia pertenece a un momento vital y musical concreto y Nicolás a otro. Será que ahora somos más desinhibidos, extrovertidos y festivos…

Todo lo que pediríamos si alguien nos escuchara. Todo lo que no decimos por miedo. Todo lo que haríamos si no midiéramos. Todo lo que sucedería si pudiéramos dejar el resto y al resto a un lado”. ¿Qué sería y cómo sonaría Plastic D’amour si se entregara a estas consignas?

Sonaría a Nicolás

¿Es el pop el lenguaje perfecto para atreverse a decir cosas cantando que uno no es capaz de articular hablando?

El pop es directo y sencillo. La música ayuda a intensificar los sentimientos o historias que tratas de contar. Es una forma de ‘llegar’ a la gente en tres minutos.

Le reveil (El despertador): Nicolás se pone macarra. Ritmos obesivos y una voz inquietante. La asfixia crece exactamente al mismo ritmo al que pasan las horas de una jornada laboral. El despertador, y el tren, y el trabajo, y las reuniones, y el teléfono, y la comida recalentada, y la televisión, y el sueño que se resiste“… ¿Cómo consiguen Plastic D’amour mantener vivo su sueño?

Porque nos gusta la música, tanto componer como tocar. Es una evasión y un viaje.

Ecoute ton coeur (Escucha tu corazón)… Escucha tu corazón, sólo eso. Olvida las normas heredadas, los consejos de los amigos, las reglas de mamá, las trampas de los psicólogos…. Identidad propia. Abajo la impostura”. ¿Creéis que se puede hacer en el siglo XXI música pop sin caer en la repetición y la impostura?

Por supuesto que sí. La música pop es un vehículo de expresión. Una canción pop es a la música lo que un cuento a la literatura. Y creo que el género de los relatos es uno de los que más sorpresas depara. Siempre…

¿Cómo se presenta el fututo próximo en el seno de Plastic D’amour?

Tocaremos a menudo durante el 2007… Estaremos el jueves 29 de marzo en el South Pop Festival de Sevilla. También seguiremos haciendo acústicos por aquellos sitios donde seamos bienvenidos.

¿Favoritos del año pasado?

Alberto: Van Ocupanther de Midlake, African Years de Edwin Moses, Scoop* de Woody Allen, el concierto de Josh Rouse en El Sol en Madrid.

Blanca: No recuerdo si son de este año, o del pasado… Olvido muchos, seguro…

Pelis: Una Historia de Brooklyn, Junebug, Good Night and Good Luck, Infiltrados, Little Miss Sunshine, Más Extraño que la Ficción, Plan Oculto, Hijos de los hombres, V de Vendetta

Libros: Bullet Park de John Cheever, El Mar de Banville. cómics de Tomine y de Daniel Clowes… y muchos más

Discos: los últimos de Dylan, Bonny Prince Billy, Tom Waits, Cat Power o Micah P. Hinson, el de Midlake… Y de aquí: el de Fran Nixon, el último de Edwin Moses, el del Grupo de Expertos Solynieve, el de Christina Rosenvinge y el de Josele Santiago… Y algunos más.

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