Travolta: “Si hubiera necesitado hacer ruido, lo hubiera hecho”

por: luismr · 13/Mar/07 14:05 · 1 comentario - escribe el tuyo
Favorito Añadir a del.icio.us Añadir a Meneame Buscar referencias en Technorati

El pasado domingo, un día antes de que el disco de Travolta viera la luz oficialmente, estuvimos hablando con Joaquín Pascual de lo que ha sido la gestación de su resplandeciente “Efecto Amor”, álbum inspirado que presta atención especial a esos mágicos ambientes que apuntan su parentesco con otros grandes como Yo La Tengo o Galaxie 500. Joyas flotantes como “Colores” o “La Casa” bien merecen que le prestes atención a este disco.

Cuando decidisteis acabar con Mercromina, ¿existía la idea clara de iniciar un nuevo proyecto o esa idea va tomando forma durante los meses posteriores a la disolución? De otro modo: ¿La idea de dar nacimiento a Travolta surge en los últimos estadios de la vida de Mercromina o es posterior a su desaparición?

Surgió después, no lo dejamos para hacer otro grupo. Aquello acabó y bueno, un poco después, digamos en Navidades o así, empecé a tocar con Carlos de nuevo. En todo ese tiempo yo estuve haciendo canciones, tranquilamente, esperando un poco… Tampoco pensando en hacer un grupo ni nada, simplemente tocando, componiendo y dejando pasar un poco el tiempo. Llegó el momento en el que me encontré con algunas canciones que me gustaban y Carlos las oyó un poco por casualidad porque vino a casa (es amigo y viene a casa mucho). Las empezó a oír, le gustaron y empezamos a tocar los dos. Poco a poco fuimos ilusionándonos otra vez con esto.

Imagino que considerabais necesario dejar pasar un tiempo, que hubiera una distancia entre el final de Mercromina y el comienzo de esta nueva aventura. Dejar descansar al público y descansar también vosotros, aprender a “escuchar de nuevo” para llegar con ideas nuevas…

En su momento no lo pensamos, pero creo que sí es necesario dejar pasar un tiempo. Tampoco puedes acabar con un grupo y al día siguiente ponerte con otro, sería un poco estresante. Es lógico que haya una temporada de vacío después de que dejas un grupo… Por todo, un poco por pena, por tristeza, si quieres un poco por respeto también. Ha sido un grupo con el que he estado 10 años y tampoco tienes la distancia suficiente como para saber lo que tienes que hacer. Es bueno dejarlo un poco respirar también.

¿De qué manera ha afectado (temporalmente hablando, a nivel de agenda) la reunión de Surfin’ Bichos a los planes de Travolta durante el año pasado?

No ha afectado absolutamente nada, porque nosotros queríamos grabar el disco en octubre. Como Surfin´, los festivales que hicimos, el Primavera Sound y MetroRock y tal, los hicimos al principio del verano. Luego Travolta grabamos en octubre, y después de grabar fue cuando hicimos el Wintercase. La verdad es que lo hemos llevado muy bien, nunca se nos ha cruzado el estar haciendo algo de Travolta importante con estar tocando Surfin’ Bichos.

Durante la reunión, ¿se habló dentro del grupo de la posibilidad de alargar la cosa más allá de aquella serie de conciertos? ¿Hubo alguna tentación de reactivar a Surfin’ Bichos?

No, jamás.

Una vez que la aventura Travolta está en marcha, ¿cuándo y cómo se incorporan Ana Galletero y Paco Cuerda?

La primera en incorporarse fue Ana. A mí me apetecía, para las canciones que estaba haciendo, que hubiera un violín constante, todo el rato, no como arreglo o instrumento para un momento de sección de cuerda, sino como un instrumento titular más. Eran canciones con cierto espíritu… un poco clásico, y me pareció que podía ser bonito meter un instrumento como el violín de principio a fin. Le daba también un rollo un poco delirante a la música. A Ana la conocíamos porque ya había tocado con Mercromina alguna vez, en la gira que hicimos con un quinteto de cuerda. La llamamos, le apeteció mucho y empezamos a tocar. Empezamos los tres solos: batería, piano y violín, pero era un poco disparate aquello (risas)… Aunque estaba bien, a mí me molaba mogollón. Pero también era un poco áspero, el sonido no llegaba a ser rock ni tenía toda la dimensión que queríamos que tuviera en algunos momentos y decidimos buscar un guitarrista. Echamos un poco las campanas al vuelo, a ver quién salía, y apareció Paco, que ya tocaba en otros grupos de Albacete. Majete que es, nos lo presentaron, vino a casa a ensayar y muy bien. Enseguida cuajó con nosotros y quedamos los cuatro.

Según la información promocional que está circulando, según vuestro propio MySpace, Travolta es cosa de cuatro personas, y sin embargo sois cinco los que estáis apareciendo en todas las fotos de promo ¿Quién es esa quinta persona?

(sonrisa) El quinto es José Maria Castillo. Cuando fuimos a grabar, queríamos poder hacerlo todo a la vez, grabar a tomas, no meter instrumento por instrumento, grabar todos juntos, y había canciones en las que había órganos puntuales, o sonidos puntuales, alguna guitarra, algún sonido especial que una de dos: o lo grabábamos en esa misma sesión en la misma toma o ya teníamos que grabar luego en “recording”. Hablamos con José María para que se viniese con nosotros como músico de apoyo en la grabación, para que en esos momentos en los que había órganos él los hiciese directamente en la toma con el resto del grupo. Empezó a venir a los ensayos, y al final no sólo tocaba lo que teníamos pensado sino que empezó a aportar cosas, a proponer, y ya se hizo un poco imprescindible. Él forma parte también del grupo.

Y una vez que estaban perfiladas las canciones, ¿cómo surge el contacto con Mushroom Pillow? ¿Es el sello el que se dirige a vosotros o sois vosotros quienes os dirigís al sello?

Un poco de todo. Nosotros nos conocimos al final de Mercromina. Conocimos a Marcos, una etapa del final de Mercromina un poco tortuosa con respecto a los sellos porque pensamos que quizás estaría bien cambiar de sello.

¿Teníais claro entonces que no queríais seguir trabajando con Subterfuge?

En Subterfuge… El último disco de Mercromina, no sé por qué, se nos cruzaron los cables y pensamos que íbamos a cambiar de casa. Tuvimos algunos contactos con algunos otros sellos, pero aquello no cuajó y al final volvimos otra vez a Subterfuge. En ese paréntesis de tiempo hablamos un poco con Marcos sobre la situación en la que estábamos. Él ya nos mostró el interés que tenía por nosotros, ya no como Mercromina sino en general: el grupo le gustaba, le habían gustado mucho todos los discos que habíamos hecho, y dijo que si alguna vez lo necesitábamos o simplemente queríamos hacerlo, grabar con Mushroom Pillow, él podía tener interés. Cuando Mercromina acabó y yo empecé a hacer canciones (él también estuvo interesado en hacerse con los derechos para las reediciones de Surfin´Bichos), en ese cruce de cosas fue cuando decidimos sacar nuestro primer disco con ellos.

Nunca se llegó a enseñar el material de Travolta a Suberfuge. Pienso que para nosotros es bueno cambiar un poco de aires, ver otras cosas. Llevábamos 10 años allí, hemos estado siempre muy contentos y tenemos una relación estupenda con ellos pero nos apetecía cambiar.

Y una vez materializada la mudanza, ¿cómo os sentís dentro de esta vuestra nueva casa? En muy poco tiempo, gracias sobre todo a una muy acertada política de fichajes (Sr. Chinarro, La Habitación Roja, Standard, The Sunday Drivers, Triángulo de Amor Bizarro…), Mushroom Pillow parece estar convirtiéndose en uno de los sellos más potentes de la independencia española…

La verdad es que nos sentimos bien, muy bien; aún no hemos discutido ni nada (risas). Lo más importante es que a ellos les gusta el disco. Hablé con Marcos en un momento en el que él quería reactivar un poco el sello y buscar un par de grupos o tres que dieran al sello el espíritu que él quería, y nosotros entrábamos en ese momento en su idea; a mí eso me ha parecido muy interesante: el hecho de que él también tuviese la necesidad de reenfocar de alguna forma el sello, y que nosotros seamos para él un grupo bueno para ayudar a conseguir eso.

El disco lo habéis grabado entre septiembre y octubre del pasado año en los estudios Odds de Paco Loco, en el Puerto de Santa María. ¿Estuvo clara la elección de estudio y co-productor? ¿No habéis tenido la tentación de salir a grabar fuera con alguien de relumbrón? Pienso en vuestros compañeros de sello La Habitación Roja que han repetido con Albini, o en Sunday Drivers que se han ido a los Tiny Telephone de San Francisco…

No, la verdad es que no lo pensamos, nos apetecía grabar aquí. Somos muy hogareños.

Sin embargo habáis recurrido a masterizar en los estudios Sterling Sound de Nueva York con Greg Galbi. ¿No hay buenos estudios e ingenieros de mastering en España? A veces parece, sobre todo al nivel de sellos pequeños y jóvenes, o de grupos noveles, que no se acaba de reconocer la importancia que la masterización tiene en el resultado final del álbum…

Hombre, el mastering es muy importante, sobre todo en esos niveles, gente como Greg Galbi o estudios como Abbey Road, pero es una cosa que puede hacer directamente el productor de mastering en su estudio sin que el grupo esté ahí. Nosotros realmente lo que hicimos fue contactar con é, porque muchos de los grupos que nos gustan, como Yo La Tengo o Mercury Rev, han masterizado en este Sterling, y nos gusta el sonido que saca. Entonces le enviamos el disco, el lo masterizó y nos lo devolvió. Si alguna cosa no nos cuadraba en un tema le devolvíamos la canción, se la dejábamos en Internet, en el servidor que tiene, y nos lo volvía a masterizar. Sólo sé la cara que tiene por Internet, ni siquiera he hablado con él tampoco porque todo el trato ha sido por mail, y los mails encima me los escribe un amigo que es americano.

Desde Mercromina me había apetecido masterizar el disco fuera de España. Nosotros grabamos discos “ fuera de la forma usual de grabar”, intentamos con cada disco llegar un poquito más allá con el tema de sonido, y en el estudio te expones en exceso a veces. No es que cometas errores sino que pones demasiada carne en el asador y salen unas mezclas excesivamente agresivas. Estos estudios americanos están muy acostumbrados a este tipo de producto y saben amoldarlo un poco al rollo Hi-Fi, para que cuando la gente lo oiga en su casa no sea demasiado estridente ni demasiado áspero el sonido. En Mercromina, por ejemplo, nos hubiese venido bien hacer eso alguna vez; en los discos había canciones que eran prácticamente inaudibles, y esta gente lo que consigue es que eso, sin perder la fuerza sónica que tiene, sea un poco más audible.

Parece ser que durante vuestra estancia en el estudio dio tiempo a que grabaseis 15 temas. En el disco, que se edita mañana, día 12 de marzo, sólo van a aparecer 12 cortes. ¿Qué va a pasar con los 3 restantes? ¿Hay planes de editar físicamente algún single?

Sí, tenemos idea de sacar algún EP, con esas tres canciones junto a otras tres o cuatro que hay de estas sesiones, no acabadas de grabar pero compuestas, también con alguna versión especial de las canciones que teníamos ya en mente pero que no pudimos hacer. También depende un poco de como esté el mercado de aquí a junio. Si la compañía lo considera oportuno, nuestra intención es esa. Si no, yo quiero que esas canciones salgan de todos modos; o sea, que en un momento dado, si no hubiera posibilidad de editarlas, las colgaríamos en nuestro MySpace, para que se oigan y completen un poco lo que ha sido el disco. Pero el formato EP tendría que ser más agradecido, con siete u ocho canciones, porque sacar un EP con tres temas ahora mismo es como un poco disparatado… Con siete u ocho canciones sí. Nuestra idea es esa, y si no es viable buscaremos alguna otra fórmula para que salgan.

De los primeros seis temas que grabasteis recuerdo haber leído que decíais: “Cada uno es un mundo”. ¿No había miedo de acabar creando un disco poco homogéneo?

Yo no creo que cada uno sea un mundo ¿Eso lo he dicho yo? Yo no creo que cada uno sea un mundo ni mucho menos. Lo que sí que creo es que hemos respetado cada canción como es, hemos dejado que cada una acabara siendo como era. No buscábamos un sonido genérico para el disco (aunque luego lo ha tenido), ni tampoco hacer un disco exactamente conceptual, sino respetar mucho cada canción. Si una canción nos lleva a un terreno, otra a otro. Pero todas surgen en el mismo momento y todas transmiten sensaciones parecidas; todas están dentro del mismo álbum, tienen la misma producción. Lo que es cierto es que es un disco muy orgánico y muy vivo.

El disco suena menos ruidoso y enmarañado que en aventuras anteriores. Pianos, cuerdas, órganos o guitarras acústicas han tomado el relevo de guitarras eléctricas, pedales y distorsiones ¿Era una prioridad conseguir cierta ruptura a nivel de sonido?

No. Yo creo que ha sucedido, es evidente, porque el disco lo transmite, pero no quería que fuese así, eso lo veo ahora. No esperaba nada, empecé a hacer canciones y todo ha resultado ir saliendo de una forma muy distinta, muy distinta a cómo había hecho otros discos anteriormente. He estado mucho más tranquilo y he sido más paciente con las canciones. He esperado a que ellas viniesen y han venido así. Hombre, hay cosas que han influido en que el disco sea menos ruidoso, y una de ellas por ejemplo es que he tocado el piano en este disco muchísimo, más que nunca. De las 12 canciones puede haber perfectamente ocho que han sido compuestas con piano. Eso ya hace que haya un cambio radical, pero tampoco es premeditado porque me compré el piano, llevaba mucho tiempo sin tocar, empecé a tocar otra vez, me empecé a sentir superbien tocándolo y componiendo con él. Es evidente que ha habido un cambio, pero creo que el cambio ha ido viniendo poco a poco. Si hubiera necesitado hacer ruido, lo hubiera hecho. Si lo necesito hacer mañana, lo haré, no creo que este disco cambie mi manera de ver la música ni que me vaya a condicionar al hacer otras cosas.

Nos gustaría enumeraros una serie de epítetos y que nos dijerais si os parecen aplicables a vuestra música y hasta que punto esos atributos son importantes, definitorios del mundo musical de Travolta:

Reflexivo…

Por ahora, es posible que sí. Al ser un disco muy paciente, en el que he intentado buscar las cosas con tranquilidad, también hace que ese tiempo y esa paciencia te de tiempo a pensar.

Desenfocado…

Hay muchos momentos en el disco en los que hay una visión muy personal de las cosas, posiblemente algunas de esas visiones sean algo desenfocadas. Pero no, no es un disco en el que haya buscado sensaciones muy distintas a las que todo el mundo puede ver.

Sereno…

Sí, pero tiene sus pequeñas cargas de “terrorismo”, es un disco sereno pero a mí personalmente me permite expresar toda mi fuerza como persona.

Flotante…

A lo mejor ese adjetivo sí lo utilizaría para la idea del sonido. Nosotros queríamos que el disco sonara un poco como flotando, como si pudiéramos ver las canciones desde lejos, como si estuvieran ahí flotando para nosotros. Una de las ideas que hablaba mucho con ellos (el resto del grupo) cuando tenía las canciones era tratar de tocarlas y que estuviesen como suspendidas, como si las estuviéramos oyendo, más que si las estuviéramos tocando. Entonces el “floating” ese que tiene es más cosa de producción, de idea de sonido.

Susurrante…

Yo creo que susurro menos, lo que pasa es que estas canciones dan la sensación de que se las estas contando a alguien que está muy cerca de ti. Pero creo que no es excesivamente susurrante, creo que he hecho cosas más susurrantes (risas). Quiero pensar que en este disco he intentado cantar un poco más hacia fuera.

Luminoso…

Yo creo que sí, que es un disco que brilla. Es un disco que transmite luz.

Crepuscular…

Menos. Hay un par de cortes quizás un poquito tormentosos, pero crepuscular así en cuanto a semioscuridad, creo que no. Me gusta más lo de luminoso.

Calmado…

Sí, sin duda. Hay momentos en los que me da esa sensación de fuerza que quiero transmitir pero es un disco que me produce calma. Incluso los momentos más “espídicos” (en Efecto Amor o Corazón Valiente, por ejemplo), la misma canción siempre tiene otra parte que te lleva a otro clima más tranquilo.

Maduro…

Supongo que dentro de la madurez normal de una persona. Oigo que sí, no tenia noticia de que fuese un disco demasiado maduro pero la gente dice que sí. Vas haciendo discos y cada vez te vas conociendo más a ti mismo, las cosas que cuentas tiene un poso mayor de tiempo, la vida pasa y las circunstancias no son las mismas. Puede ser que tenga más madurez que otros.

Colorido…

Mmmmm….. Yo creo que sí pero por las canciones; como las canciones están tratadas con el mimo que necesitan hace que cada una sea distinta, que cada una tenga su vida propia. Sin embargo, a nivel de recursos “colorísticos musicales” no es un disco con gran colorido; quiero decir, no tiene sintetizadores ni grandes artificios musicales (instrumentos raros, etc), es un disco sencillo tocado por seres humanos.

Generoso…

Es una hora, ¿no? (risas) Y luego es generoso en cuanto a las letras, por ejemplo, y lo que cuento en ellas. Yo creo que sí es muy generoso, cuento muchas cosas. A mí se me hace como esos discos que algunas veces me han hecho pensar. Acabo de escucharlo y me queda la sensación de que he oído algo que me ha reactivado un poco, me ha motivado un poco. Y eso creo que es generoso en un disco, que lo puedes estar escuchando y también pensando en otras cosas.

Prístino…

Cuando hicimos la portada, a la gente que lo hacía les dije que quería una portada que transmitiese un poco de pureza, que no quería nada recargado, que quería incluso algo muy minimalista, muy espiritual. Porque el disco a mí me lo parece. Que prefería algo extraño pero espiritual, algo que diera que pensar. Y por eso tenemos esta portada tan rara.

Esperanzado…

Sí, la verdad es que el disco transmite esperanza. A veces buscas el erosionarte a ti mismo, el rebuscar un poco dentro, y encuentras cosas poco agradables pero siempre tratas de darles un final feliz. Hay canciones que empiezan con cierta tortuosidad y que a mí incluso me costaba a veces escribirlo y decía “esto no lo puedo decir”, pero al final siempre buscaba como el típico final Disney. Eso me ayudó a decir cosas que no hubiese podido decir llevándolas hasta el final.

Contemplativo…

También, porque he esperado un poco a que todo viniera. No hay que tener prisa para escucharlo, es un disco que huye un poquito de toda esta sensación de estrés de la música moderna, de bajarte una canción, oírla y cargártela. Se presta un poco a perder el tiempo. Cuando lo estaba componiendo, tocaba el piano, tengo una ventana al lado y a veces estaba un poco esperando, como esperas a las musas. No me forzaba a escribir, prefería esperar. Nunca he construido un disco con tantísima calma como la que he disfrutado a la hora de construir este. Decía un músico en una entrevista que una canción te puede salvar una semana o un mes. Es una sensación increíble, y a veces te fuerzas a componer, pero este disco no ha sido así.

Delicado…

Está hecho con mucho mimo, está grabado con mucha delicadeza, cuidando muchísimo todo. Hicimos hasta cuarenta tomas de una canción, éramos un poco inconformistas y queríamos dar la sensación justa, la pulsación justa de cada golpe. En ese sentido sí que tiene mucha delicadeza.

Melancólico…

Sí, pero yo creo que es porque soy un poco así. Siempre me dicen lo mismo, lo de la melancolía. Yo no me considero una persona melancólica… No sé, nunca me he puesto a pensarlo. Es posible que crea que siempre hay una posibilidad de cambio que nunca llega, que hay cosas que podrían ser de otra forma pero que nunca llegaran a ser, es posible que tenga esa sensación melancólica, puede que sea mi forma de ser. Es una constante, siempre me lo dicen…

Romántico…

Hay un par de canciones románticas. Más bien romántico musical. Además el piano es un instrumento muy romántico y eso se nota. Hay desarrollos musicales de piano que a mí me recuerdan a maestros de romanticismo, a Schumann. Eso me gusta. El piano para mí es el instrumento romántico por excelencia.

Como veterano ilustre en esto de la independencia española, ¿cuál es tu opinión sobre el “estado de las cosas”? ¿Grupos noveles que te parezcan interesantes?

Ahora creo que está muy bien. En los últimos tiempos ha habido discos que me han gustado y gente que está haciendo buena música, creo que hay una pequeña revolución ahora. He oído recientemente a Mus, que los pusieron en Radio 3 y están muy bien; Triangulo de Amor Bizarro también me gusta; Cohete, grupos que me dan buenas vibraciones y creo que son algo nuevo. Y creo que hay otros artistas que están subiendo en este momento, como puede ser Sr. Chinarro, que ha hecho grandísimos discos. Veo un movimiento de grupos que hace un tiempo no veía. Es ciertamente esperanzador. La gente va a los conciertos, gente joven…

Has colaborado recientemente en la grabación del disco de Triángulo de Amor Bizarro. ¿Cómo surgió la colaboración y qué opinión te merece el grupo?

Ellos, que son unos pesados (risas). No paraban de mandarme e-mails, “Tío, tienes que hacer esto”, pero yo no sabía ni de qué iba. Cuando escuché lo que me mandaron me gustó la canción, pero luego me gustó más el disco, me parece un disco revolucionario, muy terrorista, me gusta. El otro día les vi tocar y me transmiten algo muy positivo. Sé que a nivel musical no es un grupo que tenga un concepto de la música completamente distinto, pero creo que es un grupo con mucha fuerza y una actitud especial.

Para terminar. El concierto que estaba previsto para el día 16 en Albacete se ha suspendido. ¿Qué otras fechas en directo tenéis a la vista?

Están en la oficina planificando las fechas y no sé aún los días definitivos. Creo que empezamos en abril en Murcia, luego vamos a Granada, creo que también a Valencia; va a haber conciertos en Madrid, en Barcelona, en Palma, por Andalucía hay un par de cosas, pero estamos pendientes de que nos digan las fechas definitivas. Calculo que en una semana o así sabremos fechas.

1 comentario - escribe el tuyo

luismr comentó:

Travolta avisaban hoy desde su espacio personal de las dos primeras fechas de presentación confirmadas:

20/04 Murcia - Sala 12ymedio
21/04 Granada - Sala Planta Baja.

Publicar un comentario nuevo

Haz login o regístrate para publicar comentarios.