Hafdis Huld, la que fuera voz y magnética presencia femenina de Gus Gus (renacidos en tiempos recientes en formato de trío, presentes próximamente en el Observatori 07, parece ser que también en el F.I.B. Heineken) debutaba el pasado año en solitario con “Dirty Paper Cup” (Ocean Music, 06/Dock, 07), un álbum que llega ahora a nuestro país de la mano de Dock.
Hace un par de semanas que Hafdis estuvo formando parte de los Minifestivales que la discográfica y distribuidora madrileña organizaba en Madrid y Barcelona, ocasión que aprovechamos para, a pesar de las prisas y la aparente desgana, ponernos al habla con ella.
La mayoría de la gente, sobre todo fuera de Islandia, te conoce por haber formado parte de Gus Gus. Dejaste la banda en el año 2000, si no recuerdo mal. ¿Por qué abandonaste el grupo, en un momento, además, en el que aún gozabais de un considerable éxito?
Dejé la banda un poco antes, a mediados de 1999. Y la razón no es una y clara. En una banda formada por nueve personas siempre había un montón de “política interna”…
Y cuando dejaste la banda, ¿lo hacías ya pensando en comenzar una carrera en solitario?
Sabía que quería seguir haciendo música, y también actuando, pero en aquel momento no había decidido realmente cuál iba a ser mi siguiente paso.
Gus Gus erais una banda un tanto extraña y estrafalaria… atípica. Comenzó alrededor de 1995 como un proyecto más enfocado hacia el mundo del cine (de hecho los “fundadores” de la banda, Stefán Árni y Siggi Kjartansson, eran ambos cineastas) y rápidamente fue desarrollándose su componente musical. A pesar de ejercer de vocalistas, tanto tú como Daniel Ágúst y Magnús Jónsson, las tres personas que aportabais letras y voces, erais actores, procedíais los tres del campo de la interpretación. En tu caso concreto, que empezaste en la banda con apenas 15 años, ¿era aquella tu primera experiencia musical?
No. La música ha formado parte de mi vida, de una manera importante, desde que era muy pequeña. Desde muy cría he estado cantando canciones folk, con mi madre, en casa, canciones religiosas en la escuela de los domingos, música coral tradicional con el coro de la escuela o haciendo teatro musical con un grupo local. La verdad es que crecí rodeada de un buen montón de músicas diferentes. Ese background fue importante a la hora de empezar a cantar en Gus Gus.
Y una vez que decides dejar tu banda de éxito, ¿qué vino después? Quiero decir, sabemos que has estado trabajando en los últimos años con productores electrónicos como Fc Kahuna, Ewan Pearson o Tom Middleton, pero justo después de tomar la decisión de dejar Gus Gus, ¿hubo algo así como un período en blanco?
No en realidad. Después de dejar la banda decidí que necesitaba descansar un poco de la música y concentrarme un tiempo en actuar. Me pasé el siguiente verano rodando una comedia en Islandia a la que siguió otra película y luego varios papeles pequeños en serie de televisión. Pero empecé a echar de menos hacer música y por eso decidí viajar a Londres y conocer a algunas personas mientras descubría qué tipo de música quería hacer realmente.
Después de colaborar con artistas como los que hemos nombrado, productores electrónicos que se mueven fundamentalmente en el campo de la música de baile, ¿estabas realmente segura de la dirección que querías tomar en solitario? Lo digo porque “Dirty Paper Cup”, tu primer disco, es mucho más pop que casi todo lo que habías hecho con anterioridad, sigue habiendo elementos electrónicos, pero usados de otra manera…
Sí estaba segura. Y estoy muy contenta con la dirección que elegí para este mi primer álbum. Es un disco que se centra en las letras, en las historias que se cuentan en las canciones. Los sonidos electrónicos juegan esta vez un papel más de respaldo, tienen otro rol.
En Gus Gus llegasteis a ser 9 personas, y ahora estás tu sola… Supongo que la manera que tienes de encarar el proceso compositivo ahora difiere bastante de los métodos de trabajo que regían en el seno de una formación tan numerosa como Gus Gus. ¿Se te hizo duro el ajuste, cambiar el punto de vista desde la óptica colectivista a la personal, modificar hábitos y dinámicas de trabajo?
No fue difícil. Es más, me atrevería a decir que fue algo que me dio una gran sensación de libertad. Ahora no hay que poner nada en común ni pasar por ningún filtro, puedo escribir sobre lo que quiero, algo que es importante para mí, importante y excitante a la vez.
Aunque vengamos hablando de tu trabajo en solitario, durante la grabación del álbum has contado con importantes colaboraciones a la hora de producir los temas. Qué nos puedes decir de Chris Corner (Sneaker Pimps), Pascal Gabriel (componente de Bomb The Bass y colaborador de, entre otros, EMF, Kylie Minogue y Debbie Harri), Jim Abbiss (productor de Arctic Monkeys)… las personas con las que has colaborado en la composición de “Dirty Paper Cup”. ¿Cómo entras en contacto con ellos?
Sin entrar en detalles, diré que todos ellos son muy diferentes, pero comparten el hecho de ser músicos muy talentoso. Aportaron distintas visiones e influencias diversas en el proceso de composición. Llegaron al proyecto por diversos caminos. A algunos los conocí gracias a las gestiones de nuestros respectivos managers, y a otros llegué a través de amigos comunes.
Viniendo de proyectos más electrónicos en los que casi todo se fragua en el estudio, alrededor de las máquinas, de la edición digital y la secuenciación, , ¿hasta que punto consideras importante el estudio como herramienta de composición en este tu nuevo proyecto en solitario?
Sinceramente, a día de hoy creo que es mucho más importante quién está en el estudio contigo que cómo sea el estudio o lo que pueda haber allí dentro.
En Gus Gus fuiste la única mujer en el grupo, en cierto modo ejercías de contrapunto femenino y sensual. Siendo como eres una mujer atractiva, ¿no has pensado en explotar la baza de la sexualidad en tu nuevo mundo musical?
Bueno, no creo que vaya a aparecer en mi próximo video lavando un coche vestida con un mínimo bikini si eso es a lo que te refieres…
El disco ha quedado fresco, divertido, seductor, pero también tiene un nervio un tanto retorcido, un punto oscuro, sobre todo en las letras…
Era necesario. Nadie está alegre permanentemente. Ni siquiera las princesas de cuento de hadas, resplandecientes en sus vestidos rosas pueden estar felices todo el tiempo.
“Dirty Paper Cup” se pone en circulación ahora en nuestro país, pero el álbum ya tiene un buen recorrido. En Islandia ha sido premiado como ‘Disco Pop del año’. Entiendo entonces que sigues viviendo en Islandia…
En realidad no. En la actualidad estoy viviendo en Londres. Me mudé allí para estudiar producción musical y canto, y durante ese período de tiempo acabé conociendo a todos lo miembros de mi pequeña y adorable banda, así que ahora estamos todos en Londres. De momento tienen todo el sentido para mí seguir en esa ciudad, aunque viajo a menudo a Islandia para ver a mi familia.
Para cualquier europeo, más aún estando, como es nuestro caso, en el sur del continente, Islandia sigue siendo un paraje exótico al que muchos conocerán solamente gracias a algunos de sus músicos ilustres. A pesar de lo pequeño del país y de la escasa población total (en torno a 300.000 habitantes en 2006) de la Isla, ¿tenéis un mercado musical fuerte en el país? ¿Alguna nueva banda a la que debamos prestarle atención?
El país es pequeño pero hay un buen montón de cosas interesantes pasando en la escena musical islandesa. Yo que vosotros estaría atento a Eberg y a Pétur Ben.
*Volviendo al disco, me ha sorprendido la extraña versión (interpretada con ukelele y… ¡radiador!) que haces del *”Who Love The Sun” de la Velvet Underground. El sonido de la Velvet parece quedar bastante lejos de la dirección que tú has tomado en “Dirty Paper Cup”… ¿Por qué elegiste hacer un cover de esa canción en particular?
No tiene mayor misterio. La elegí porque me gustaba la letra y la melodía y pensé que podría encajar bien al lado de mis propias canciones.
Aunque nosotros empezamos a oír hablar de tu disco ahora imagino que tu ya estas pensando en futuros proyectos… Entre otras cosas parece que has colaborado recientemente con Tricky, una persona que tiene fama de difícil en el estudio. ¿Cómo ha sido trabajar con él?
Canto con él en una canción que se supone que irá en su próximo disco. A mí me pareció adorable. Además, le gustaron mis mitones rosas, lo que demuestra que tiene buen gusto. Al respecto de otras futuras colaboraciones o nuevos proyectos, la verdad es que no hay nada claro en este momento, pero estoy esperando ilusionada a que Dolly Parton me llame para hacer un dueto juntas.
Para terminar. Hace unos días estuviste haciendo una pequeña gira por nuestro país. ¿Qué tal se portó la audiencia española?
La respuesta de la gente fue muy amistosa y me sentí muy bienvenida. Ya estoy planeando volver a tocar en España de nuevo… ¡Oh! Y al acabar con la última canción todo el mundo empezó a gritar ¡meira! ¡meira!, palabra islandesa que significa “más”. ¡Eso fue precioso!