Parecía que era su momento, que con el respaldo de Loog Records, subsello de apariencia indie dependiente de Polydor, a su vez parte del gigante Universal Music Group, Patrick Wolf, tras dos discos en Tomlab, dispondría de mayores recursos para que su cada vez más barroco mundo estético llegara a cada vez más gente.
Debutaba de la mano de Faith And Industry en 2003 con “Lycanthropy”, álbum que Tomlab reeditaba en 2004 en U.S.A. y el resto de Europa. Cuatro años después, a través de un comunicado publicado en el foro de su página web, el precoz joven anuncia su retirada de los escenarios. El joven músico inglés asegura que en noviembre ofrecerá su último concierto en Londres, acompañado por una orquesta y que tendrá caracter retrospectivo.
Te interese o no la música de este chico, vale la pena leer estas líneas para ver como la vorágine promocional y las rutinas que impone la industria musical pueden acabar con la inspiración y la motivación de cualquier músico.
