Ayer sábado, 5 de mayo, tuve la suerte de poder acudir al primer concierto de The Sunday Drivers en Madrid en mucho (demasiado) tiempo. Aprovechando la reciente y esperada publicación de su tercer disco, Tiny Telephone, organizaron un pequeño concierto en la sala Moby Dick, para amigos y allegados, entre los que tengo la suerte de encontrarme.

Reconvertidos (¿sólo por esta noche?) en 5 miembros, sin el Hammond de Julián, desgranaron con muchas ganas algunas canciones del nuevo disco (eché de menos mis preferidas), y otras tantas de sus dos anteriores. Se nota que las antiguas las tienen ya muy trilladas en directo, y que aún andan acoplándose a las nuevas, pues la diferencia no sólo de sonido, sino también de fuerza y compenetración, era evidente. Supongo que en los próximos conciertos irán puliéndolas, y llegarán a defenderlas con la misma o mayor fuerza, sobre todo porque el nuevo disco tiene grandes canciones, probablemente de las mejores que han hecho. No hay duda que en directo son mucho más potentes que en disco, formato en que suenan muy bien, pero quizás demasiado enlatados.

Inicia para ellos una nueva época, llena de dudas y de retos, y como amigo y como fan incondicional, les deseo lo mejor. Afortunadamente esta vez tienen todas las cosas de cara: una promoción potente por fin, un disco impecable, canciones con pegada y ganas renovadas después de una época de crisis. Así que, más que suerte, ¡fuerza!
PD: las fotos, como siempre, cortesía de Funchi. ¡Gracias!
