Margarita: "Los sellos pequeños que hacen un trato justo, normal, de colegas, nos parecen de momento lo mejor"

por: luismr · 30/Aug/07 18:31 ·
Favorito Añadir a del.icio.us Añadir a Meneame Buscar referencias en Technorati

Es lo bueno y lo malo de las vacaciones. Igual que unos están del todo ilocalizables, no te cogen el teléfono ni responden a tus e-mails, a otros, los más afortunados o intrépidos, te los encuentras por casualidad en cualquier rincón del mundo. Por las calles de una concurrida ciudad europea coincidimos con Hugo Sierra, una cuarta parte (la que se ocupa de una de las dos afiladas de la banda) de Margarita, banda a la que llevábamos un tiempo queriendo entrevistar. En la conversación también estuvo presente Ingrid, ex-Sweet Nothing y agitadora del underground madrileño durante años como 50% de esa necesaria apuesta promotora llamada Gsshers, UNITE!. Aquí, lo que hablamos.

A pesar de que para algunos, entre los que me cuento, sois una de las mejores bandas que habitan a día de hoy el subsuelo musical madrileño, Margarita seguís siendo una banda relativamente desconocida después de… bastante tiempo. ¿Cuántos años suma la historia del grupo?

Yo creo que tres años, tres años y poco.

Durante este tiempo habéis crecido en público, como quien dice, porque empezasteis a tocar muy pronto…

Sí, cuando tocamos la primera vez no teníamos más de seis o siete canciones. Hicimos aquel concierto porque nos lo pidió la gente de Ensaladilla Rusa, e incluso el nombre de la banda se decidió ahí, en el último momento casi. Eso si hablamos de Margarita, porque todos hemos estado tocando en grupos desde que éramos adolescentes… Ha habido muchos grupos andes de Margarita. Desde los dieciséis años hemos estado tocando en los típicos grupos que se dedicaban a tocar versiones, a ir haciendo algún que otro tema propio, lo típico, pero eran bandas que no acaban de ir a ningún sitio.

¿Cómo acabasteis tocando juntas las cuatro personalidades que dais forma al grupo?

Casualidades de la vida. Yo conocí a un chaval en la Universidad que resultó que estaba tocando con el resto de “los margaritos”. Así nos conocimos. En un momento dado coincidió en el tiempo que se separaron el grupo en el que estaban ellos y el grupo en el que estaba yo y a todos se nos quedó el gusanillo dentro. Estábamos siempre hablando, “oye, pues a ver si hacemos algo”, y un día probamos y nos gustó. Empezamos Harry, Pesquera y yo. Yo tocaba el bajo, Pesquera tocaba la batería y Harry la guitarra. Era algo temporal porque en realidad estábamos esperando a que Coque viniera de vuelta de un viaje de varios meses para que entrase él a tocar la batería. Cuando entró él empezamos a tomarnos las cosas más en serio y la verdad es que lo que fue saliendo nos pareció al principio bastante guay.

Dices al principio… Desde fuera, yo me atrevería a decir que en la aún corta historia de Margarita hay dos épocas bastante diferenciadas…

Sí, aquellas canciones, aquel estilo que hacíamos al principio… como que dejó de interesarnos.

Desde mi punto de vista la evolución de la banda en los dos últimos años ha sido enorme…

Al principio era el momento de conocernos entre nosotros, hacer canciones ahí sin mucha dirección hasta encontrar un sitio común y una voz propia, y en cuanto encontramos nuestro sitio, que aún continuamos buscándolo… Pero ahora se nota más que dentro de la banda vamos todos hacia un mismo sitio, todos recorremos el mismo camino.

¿Y hay algún momento durante ese proceso de aprendizaje que vosotros reconozcáis como especialmente significativo, algún hecho que supusiera un auténtico punto de inflexión en la trayectoria de la banda, un instante a partir del cual vosotros os dierais cuenta de que las cosas tenían que cambiar o habían cambiado para siempre? Yo cuando escuché el 7” tuve la sensación de estar delante de una banda distinta a la que tantas veces había visto en directo, una banda crecida, segura de si misma y con ganas de incordiar…

Todo es un poco… Nosotros hicimos unas canciones y fuimos a grabarlas a Barcelona. Quedó horrible, las escuchamos y… No sé, nos salió mal la jugada… Pero ahí había una canción que a nivel de composición y eso era totalmente diferente al resto. Y empezamos a probar ese camino y ya hicimos las canciones del single mucho más sueltos y mucho más a gusto con nosotros mismos. A partir del single todo ha sido ver qué se puede hacer y cómo se puede hacer… Tirar de la cuerda para que salgan siempre cosas mejores.

Después de esa primera mala experiencia de grabación que nos cuentas, ¿cómo fue la grabación del single?

El 7” lo grabamos aprovechando que Fletcher (Ginferno) nos había pedido que participáramos en la recopilación “Madrid Terminal” que él estaba coordinando para Subterfuge. Aprovechamos las horas de grabación que teníamos para registrar el tema que iba a ir en la recopilación para grabar dos temas más. Lo grabamos con Ramón Ginferno como técnico, Fletcher y Chema Nasti como productores.

¿El tema de contar con estos personajes como productores fue idea vuestra o era una cuestión que os venía impuesta?

No fue idea nuestra. Como inicialmente se trataba de grabar la canción esta para el disco de Subterfuge, los productores estaban impuestos. Al final, como te digo, tuvimos la oportunidad de grabar más temas durante esas sesiones, así que ellos se quedaron en los créditos como productores.

¿Y de ahí a la edición?

Se lo enseñamos a Jose y a Jaime (ex-Ensaladilla Rusa, ex-Tetris, dos terceras partes de Campamento Ñec Ñec y responsables del sello a-profesional e independiente Afeite al Perro) y les gustó un montón. Coincidió que querían hacer algo con Afeite Al Perro así un poco más serio y se tiraron a la piscina…

Y les ha salido bien. El 7” se ha vendido sin problemas, ¿no?

Sí, ya quedan muy pocas copias. A veces cuesta venderlo… Hay veces que vas a sitios y la gente te compra muchos discos y hay otras veces que la gente ni se arrima al puesto a ver qué es lo que tienes para vender. Pero vaya, sí que se va vendiendo.

Afeite al Perro me parece un sello entrañable, por su espíritu artesanal y su gusto exquisito, pero creo que a veces “se pasan de amateurismo”. ¿Tienen algún acuerdo de distribución más o menos serio con alguien?

Qué va, con esas cosas son un poco desastre.

Conociéndolos un poco, imagino que es un extremo que ni siquiera les preocupa…

No, es un desastre, por su parte y por la nuestra, porque nosotros los proyectamos con ellos. Y cuando lo hicimos fue en plan… (risas) Ellos nos dijeron: “Nosotros no somos ni queremos ser un sello profesional”. Y nuestra respuesta fue: “Perfecto, porque nosotros tampoco somos un grupo profesional” (risas). Así que nada. Decidimos hacerlo con ellos asumiendo todas las consecuencias.

¿Qué nos puedes contar de esas otras dos canciones de un supuesto 12” que iba a publicar WATT? Que yo sepa el maxi no ha llegado a aparecer…

Grabamos con ellos cinco canciones; dos eran para WATT y las otras tres para nosotros. Con estas tres canciones que nos pertenecían nosotros decidimos hacer un split con Graba Graba Tape… Hicimos una mini-gira con ellos y durante una parada técnica en una gasolinera decidimos hacer un compartido con ellos (risas)… Se habló primero con la gente de Piedra Papel Tijera sobre la posibilidad de coeditarlo con ellos, pero al final lo va a sacar Holy Cobra. La verdad es que Nacho Holy Cobra se ha portado muy bien; lo ha hecho todo muy rápido y a nosotros nos urgía que así fuera… Al final saldrá a medias entre Margarita y Holy Cobra. Y retomando el hilo de tu pregunta, las otras dos canciones que quedan por ahí las tiene WATT y se supone que algún día saldrán, aunque la verdad es que no sabemos nada sobre el tema.

El split con Graba Graba Tape, entonces, ¿para cuándo?

El día 13 de octubre estaremos presentándolo en Madrid y a continuación haremos una pequeña gira por España y Portugal. Y luego a seguir tocando, porque este último año hemos tocado muy poco, hemos preferido hacer otras cosas y a la vez hemos estado un poco parados por culpa del tiempo que le hemos dedicado a la mezcla de las canciones… Ha sido un año un poco raro para el grupo, pero ahora vuelve a estar todo bien… Tenemos ya preparadas como seis nuevas canciones con vistas a grabar un primer largo. A ver si a finales de año lo podemos grabar para luego buscar a alguien que lo saque, o incluso sacarlo nosotros…

De momento, ¿ofertas serias?

No, no han llegado ofertas de fuera de… Lo que ves es lo que hay, sellos de nuestro entorno como Holy Cobra, que para nosotros ya es bastante serio… Ahí han editado grupos como Omega Cinco, Le Jonathan Reilly… grupos que para mí son la hostia.

Son grupos buenos, pero no dejan de formar parte de una escena pequeña y muchas veces endogámica…

Sí, a veces lo es.

¿Es eso lo que os interesa como banda? ¿No os planteáis la posibilidad de trabajar con sellos más grandes que os permitan llegar a más gente?

No es que interese o no interese. Simplemente es donde estás más a gusto. A lo mejor llega mañana un sello más importante ofreciéndonos unas condiciones que nos gustan y…

Cuáles serían esas condiciones, así a grandes rasgos…

Pues las condiciones de las que disfrutamos ahora. Básicamente, hacer lo que queramos (risas)… Y que sea todo justo. Que no haya un tío ahí que gracias a tu trabajo se lleve dinero por mandar un e-mail, como tanta gente que hay por ahí, que dice, “es que yo te voy a hacer una promoción de puta madre” y lo único que hace en realidad es preparar un e-mail que muchas veces ni siquiera redacta y darle a enviar. Y esa gente se lleva un tanto por ciento de lo que generen unas canciones que no son suyas. Si quieren ganar dinero con esto, que cojan un instrumento y hagan canciones; o ni siquiera un instrumento, que se pongan a hacer ruido con cualquier cosa… Sellos pequeños como Piedra Papel Tijera, Holy Cobra o Afeite al Perro, sellos así, que no tienen dinero pero que hacen un trato justo, normal, de colegas, de momento nos parecen lo mejor. No tenemos idea de lanzarnos a perseguir a otros sellos. Si nos vienen a buscar, les escucharemos y a ver…

Al hilo de todo esto, ¿qué os parece a ambos que haya tenido que venir un sello “guiri”, me refiero a Simple Social Graces, a intentar vender el producto underground nacional en el extranjero?

A mi parece guai. Como acción, está bien…

¿Pero no os hace sentir un poco mal? Quiero decir, ¿no hay nadie aquí con iniciativa y capacidad para intentar lo mismo? ¿Tiene que venir Molly Neuman a hacernos ver que lo que se hace aquí merece la pena y puede interesar en mercados como el americano?

Ingrid: Hay que ver que Molly tiene una filosofía muy parecida a la que comparten estos grupos. Llegó aquí a España y congenió muy bien. Entiende las cosas de la misma manera que las bandas que está editando. Ella trabaja para una gran compañía, sabe como funcionan los negocios grandes, pero a la vez sabe como trabajar a niveles pequeños. Se entendió desde el principio muy bien con las bandas, y está haciendo las cosas de manera profesional pero manteniendo una filosofía y una ética propia de sellos más pequeños. Siempre es todo como muy justo, los tratos que han hecho… Tiene claro cómo se va a vender, pero también tiene claro cómo tratar bien a los grupos. Supongo que tendrá que ver el hecho de haber tenido ella un grupo y de haber estado metida en todas partes. Ha estado en sellos pequeños, ha estado en historias muy grandes… Además se nota que tiene ganas de hacer bien las cosas.

Simple Social Graces ha editado hasta el momento discos de Campamaneto Ñec Ñec, Graba Graba Tape, Les Aus, Delorean… ¿Habéis mantenido Margarita algún contacto con el sello?

No, con Molly no hemos tenido… O sea, la conocemos, yo la conozco, y nos llevamos guai, pero a nivel de sello discográfico no hemos tenido contacto alguno. De todas formas hay que decir que en Margarita siempre nos ha dado un poco de reparo hablar con la gente de estas cosas… Quiero decir, si tú tuvieras una sello yo no me acercaría a ti a darte una demo y a pedirte que me saques un single; nos da bastante vergüenza (risas). Y con Molly pues pasa eso mismo. Cuando grabemos el disco supongo, y digo supongo porque no estoy muy seguro de que lo hagamos, que habrá un día en que a Molly le digamos, “mira, hemos grabado esto”.

Antes has mencionado que os ibais pronto de gira en compañía de Grabba Grabba Tape. Por lo que tengo entendido, la gira es larga…

Diez días o así, por España y Portugal.

Yo a veces tengo la sensación de que grupos como vosotros sólo funcionan en Madrid, Barcelona, quizás Valencia, y en pocos sitios más. ¿No hay público natural para este tipo de propuestas más underground en, llamémosle, “provincias”?

Parece que es así. Y en las grandes capitales tampoco te creas que es la hostia. No sé. A veces si te encuentras que hay público pero por coincidencia. Tampoco creo que Margarita seamos un grupo muy conocido. Ni siquiera en Madrid, que es donde vivimos. La cosa, para nosotros, es ir a tocar, y sólo luego ver lo que pasa. Pero es cierto que quitando esas ciudades que has nombrado, en el resto de España te conocen cuatro gatos. A ver ahora, cuando salgamos de gira, qué pasa. Vamos a ir a tocar a varios sitios en los que nunca hemos estado. En Asturias, por ejemplo, sabemos que hay gente que nos conoce porque hemos hecho entrevistas para fanzines de allí, nos han pedido singles desde distintos lugares de allí, pero lo mismo luego no va ni Dios. En Portugal, las otras veces que hemos estado, en Lisboa nos ha ido regular, y sin embargo en Braga fue la hostia: más de 160 personas, y la gente bailando como loca. Nunca sabes lo que te vas a encontrar. Esperamos no perder mucho dinero (risas).

Volviendo al tema de las “recopilaciones de escena” -me refiero a “Cómete Madrid” (BCore) y a “Madrid Terminal” (Subterfuge)- que hemos mencionado antes. ¿Cómo veis la cosa retrospectivamente? A raíz de aquellas recopilaciones se escribió mucho sobre la “nueva” escena madrileña, aquello parecía que iba a explotar, y al final no pasó nada…

Yo no creo que la gente, desde dentro, creyese que eso iba a explotar. A mí me da un poco de rabia, porque en realidad en cada disco de esos habría como quince grupos, y de repente se hacían artículos “comunitarios” en los que parecía darse a entender que todos éramos iguales, que todos hacíamos lo mismo. No se estaba dando importancia a los grupos; se le estaba dando importancia a una especie de etiqueta que se habían inventado unos señores por dinero y que le hacía poca justicia a la realidad. La gente podía haber recibido la impresión equivocada de que muchos de aquellos grupos eran proyectos temporales, gente que se ha juntado durante dos semanas para formar un grupo y hacer tres canciones, y que a la semana siguiente ya no va a existir. Y no es así. Muchos de mis amigos llevan tocando toda la vida y vamos a seguir tocando hasta que nos salga de las narices. Entonces, no teníamos esa sensación de que “algo distinto estuviera pasando” o de que “algo fuera a explotar”. Era algo más natural, algo así como, “mira, coincide que ahora hay un montón de grupos en Madrid que a lo mejor molan”.

¿Pero qué pintaban sellos como Subterfuge en la historia? Quiero decir, algunas de esas bandas lleváis ahí varios años, ellos nunca le habían prestado atención a esas bandas, era gente a la que no veías en los conciertos, y de repente se inventan una recopilación como esa…

Más bien nada. Es una manera de venderlo. Te pagan un estudio para que grabes una canción y poco más. Lo que venden o lo que no venden no repercute de ninguna manera en las bandas. Nosotros lo hicimos porque nos lo pidió Fletcher, que es nuestro colega. Fue algo así como: “Mirad, vamos a hacer esto. Venga, animaos y hacedlo”. Y dijimos: “Vale”. Si te lo pide una amigo dices que sí sin entrar a valorar otras cosas. Además estábamos muy verdes entonces, no nos enterábamos de nada. De todos modos creo que si nos propusieran algo parecido ahora lo volveríamos a hacer; yo lo volvería a hacer, si me lo pide un amigo.

¿A raíz de aquello notasteis un creciente interés? ¿Más gente en los conciertos? ¿Más gente de medios queriendo escribir sobre vosotros?

Escribiendo sí, porque la mayoría de los medios escriben de lo que “tienen que escribir”. Pero a los conciertos… A mí me parece que la gente tiene muy poco interés en los conciertos.

¿Menos interés?

Sí, yo noto como que la gente está apagada.

Ingrid: Sí. Hubo un momento, así como un año antes del recopilatorio, o medio año, que la gente estaba yendo mucho a este tipo de conciertos. Eran conciertos de grupos que no salían en prensa ni nada pero iba todo el mundo, todo tipo de público, gente a la que nunca habías visto antes. Y fue salir el recopilatorio y la cosa empezó a bajar. Parece que en vez de ayudar a sacar a flote a esa escena, esos discos la quemaron. Ahora la cosa está bastante muerta.

¿Qué habría que hacer para cambiarlo?

No lo sé. También tiramos un poco a la contracultura. Es como, “mira, yo tiro por aquí y me da igual si me sigues”. Yo lo veo un poco así. Das por perdido el tema este de que puedas llegar a hacer ruido o no. Podríamos tener más iniciativa, intentar organizar cosas más grandes, buscar nuevos espacios…

Ingrid: Pero a veces tienes la sensación de que no merece la pena hacer ciertos esfuerzos, sobre todo cuando esas iniciativas te obligan a tener que tratar con funcionarios, a meterte en arenas políticas. Para conseguir algo ahí, te tienes que ensuciar mucho. Yo lo he intentado, con más gente, hemos estado buscando espacios, hemos presentado proyectos que parecía que se iban a hacer y después de un año de propuestas, entrevistas, reuniones, presupuestos… En el último momento ha venido un político a decirnos que no, que la cosa no se podía hacer porque, por ejemplo, en “un espacio destinado al arte no se podía tocar música”.

Aún así, Margarita estáis tocando bastante…

No te creas, este año hemos tocado poco, menos de lo que solíamos. Porque hemos tenido épocas de estar tocando casi todas las semanas, incluso dos veces a la semana. Y no tenías tiempo para ir al local a hacer nada. Y nosotros somos un grupo que se toma las cosas con mucho tiempo. Tuvimos que dejar de tocar, decir basta, porque éramos un grupo que estaba tocando… como diciendo la lección en clase, de memoria.

¿Estáis al tanto de nuevas iniciativas que están surgiendo? Cosas que están montando la gente de Famelia, las Junkettes, los Martes Brámicos…

No sé, la verdad es que no me entero mucho. Por ejemplo, el otro día fuimos a ver a unas chicas que tocaban, del sello Paw Tracks, y de teloneros vi a un grupo de Madrid que no conocía, Rosvita, y me molaron un huevo. Seguro que llevan un tiempo tocando porque ahora si recuerdo haber visto carteles con su nombre… Ya ves, no me entero mucho. Nosotros estamos a nuestras cosas, ensayando, grabando.

También parece estar naciendo, siguiendo un poco la tendencia del underground internacional, una nueva escena ruidista…

Sí, pero yo creo que falta un poco de chicha ahí todavía.

Ingrid: En la escena noise yo sé que están haciendo cosas, pero muchas veces son conciertos en casas que ni se anuncian, y es difícil enterarse si no conoces directamente a la gente que lo hace. De momento es una cosa muy reducida que no tiene apenas repercusión pública.

Volviendo a Margarita, y ya terminando. ¿Futuro próximo?

En breve, como te contaba, saldrá el split con Grabba Grabba Tape. Y luego, nuestra mayor preocupación es terminar de hacer el disco. Tenemos la mitad de los temas compuestos y seguimos trabajando en nuevas canciones. Queremos tener las canciones rematadas para finales de año y entrar a grabarlo a primeros. Después… Lo que sea (risas). Ya se verá.

Publicar un comentario nuevo

Haz login o crea una cuenta nueva para publicar comentarios.

PopMadrid