Así es. Si ya eran mi grupo preferido por discos y canciones, desde el pasado jueves lo son también por tener un directo maravilloso. Por fin me quité la espina de haberles visto sólo una vez en una sala en la que ningún concierto me ha gustado nunca del todo.
Entorno y antecedentes
Era la primera vez que entraba en Joy Eslava, no he sido nunca discotequero y desde que hacen conciertos no había podido ir. Me pareció un sitio maravilloso, precioso, con una acústica perfecta y por lo que escuché, el equipo de sonido es bueno. Larga vida a esta sala y que veamos muchos conciertos allí. Me pareció además que el técnico era el de El Sol, que tocaba en ilegales, y que siempre es una garantía. Otro acierto.
Teloneros
Layabouts me parecieron creibles en directo, no un grupo de pose pese a que inevitablemente te recuerdan a la troupe de los Libertines, etc. Sonaban muy bien. Ninguna canción me llegó a emocionar y el concierto me resultó algo lineal. Si dan con un par de hits pueden ser un bombazo.
Intro
Una grabación de una radio americana daba la explicación del título del último disco, Traffic & Weather, para quien no la hubiera descubierto en la propia letra de la canción que da título al disco (o se lo hubiera imaginado). Comenzaron algo fríos y el sonido no ayudó durante dos canciones. Abrieron con una de mis canciones favoritas "I've got a flair", luego me dio rabia que no la tocaran más tarde cuando ya todo sonaba perfecto y el grupo estaba engrasado. Las guitarras no se escuchaban, atronaban el bajo y los coros... A partir de la tercera canción el sonido ya fue perfecto durante todo el concierto. Supongo que es el famoso tópico de "con la gente, cambia el sonido", y dos canciones hicieron las veces de prueba de sonido. La sala estaba llena, por cierto, es curioso que un grupo de este estilo tenga tantos seguidores, pensaba que lo del power-pop era cosa de cuatro nostálgicos, y si bien para mí son los mejores, no veo tanta diferencia como para que el siguiente escalón sean 30 personas.
Comienzo
Empezaron con varias canciones del último disco intercalando alguna anterior, sobretodo del primero. Las sensaciones eran buenas. Las canciones del último parecen más power y menos electrónico-ruidosillas en directo, cercanas a los otros discos, que en el disco. Bailoteo y locura con "Someone to love", el primer single. La máquina se iba calibrando, yo no le quitaba ojo a Adam Schlessinger, mi ídolo (que por cierto ha ganado un buen puñado de kilos, algo que también aplaudo :-). Técnicamente como bajista es espectacular, alterna tocar con los dedos de forma clásica con la utilización del pulgar en algunos golpes para dar potencia a determinados graves, y a tocar rasgando las cuatro cuerdas poniendo acordes. Espectacular.
Pensaba, no sé por qué, que tendría más presencia vocal, que cantaría alguna canción él y que cantarían Chris Collingwood y él muchas partes a dos voces. Pero no es así, Chris es el cantante con todas las de la ley, y qué cantante. Su voz combina los toques más clásicos de los grandes del pop con un ligero y personal toque nasal que la hace permanecer en tu cabeza varias horas después del concierto. Y entre su buena vocalización y el sonido de la sala, se entendían perfectamente las letras de las canciones, uno de los puntos fuertes del grupo.

Pausa
Tras el arranque, vinieron una serie de medios tiempos, quizá demasiados o demasiado seguidos, que terminaron con la espectacular "Sick Day" del primer disco (escrita por Adam). Quizá no estábamos lo suficientemente alterados por el comienzo como para necesitar tanta dósis, pero las canciones eran preciosas y sonaban celestiales. Qué cursi soy.
Climax
Volvieron al rock con la genial "It must be summer":
Y tras ellan pasaron a encadenar, uno detrás de otro, todos sus hits, "Radiation Vibe" "Survival Car" "Mexican Wine" "Stacy's mom" y las mejores canciones del último disco. Fue un no parar de escuchar canciones redondas, unas diez seguidas, interpretadas con mucha clase y actitud (al igual que sucede con Teenage Fanclub, me descojono de los comentarios de su supuesta "sosez" en directo).
Tras la locura, un par de canciones más lentas, entre ellas mi adoradísima "Troubled Times":
para ir bajando las revoluciones poco a poco en modo "fade-out". Por cierto, durante "Troubled times" me parecía que Adam casi lloraba, intenté hacerle una foto pero el zoom de la BlackBerry es bastante malo:

Así que me fui a casa pensando que había visto el mejor concierto en años y que Fountains of Wayne (sí, ellos, y no Wilco) son el mejor grupo del mundo.

