Unos pasos por detrás de Stone Roses y Happy Mondays, los Charlatans también se situaron rápidamente la cabeza del movimiento “Madchester” a finales de los años ochenta y principios de los noventa. Música de baile, guitarras potentes y generosas dosis de psicodelia conformaban la receta que una nueva generación de músicos criados a la sombra del éxito de los Smiths y New Order proponía al mundo desde los clubes de la ciudad de Manchester, empezando, desde luego, por el mítico Hacienda.
Charlatans se mantienen en activo desde 1989, y, después de algunos cambios sustanciales de dirección musical, se disponen ahora a presentar su flamante y esperado nuevo disco.
Un risueño y jovial Tim Burguess, vocalista de la banda, explica el “gran momento” por el que pasan.
Aunque ya hemos podido escuchar el single, hay bastante expectación con respecto a vuestro nuevo disco, ¿qué nos puedes decir de él?
También nosotros estamos expectantes ante la respuesta que pueda tener… estamos deseando pinchárselo a todo el mundo y que nos digan qué les parece. No sé muy bien qué decir al respecto; supongo que estamos en ese momento en el que pierdes un poco la perspectiva y estás deseando que sean los demás los que opinen. Creo que es un buen disco, muy variado, con mezclas de muchas cosas diferentes…

¿Cuál ha sido vuestro estado de ánimo al hacerlo?
Uf, la verdad es que cuando hemos hecho este disco estábamos muy cabreados con el mundo, con cómo va la mayoría de las cosas. La música es agradable y suave, pero las letras son bastante más afiladas…
¿Creéis que el rock puede contribuir a cambiar esas cosas que os cabrean?
Es un tópico de rock, ¿no? Siempre ha sido así… no sé si sirve para algo, pero a veces simplemente sientes que tienes que decirlo. Tampoco le damos muchas vueltas.
Desde el punto de vista estrictamente musical, en vuestro anterior disco, “Simpatico”, había mucha influencia del reaggae y el dub, algo así como una puesta al día de los Clash, ¿qué influencias podemos encontrar en este?
Es cierto que en “Simpatico” la influencia de los Clash era bastante notable… en este no hay una referencia tan clara, al menos no hay una que domine sobre las demás. Últimamente hemos estado escuchando de nuevo mucha música de los ochenta, grupos como The Cure, New Order, The Human League… hay mucho rollo ochentero en el disco, pero al mismo tiempo se mezcla con una perspectiva diferente, que creo que es lo que ha aportado nuestro productor, Alan Moulder. Creo que es una maravillosa combinación de sonidos antiguos y actuales. Nos encanta lo que hizo con los Killers y, bueno, supongo que algo de eso hay.

© Barry Macdonald
Después de cerca de veinte años con el grupo, ¿de dónde sacáis energía para seguir adelante? ¿qué os motiva a la hora de escribir un nuevo disco o salir otra vez de gira?
Somos auténticos entusiastas de la música; siempre hemos hecho música y siempre hemos estado relacionados con este mundo. Es algo divertido y siempre interesante. No nos cansamos de hacer música… supongo que de ahí viene esa energía de la que hablas. Para nosotros, siempre es excitante hacer un nuevo disco o volver a tocar en directo. Es verdad que hay conciertos mejores y otros peores, pero seguimos disfrutando de las giras.
En ese sentido, ¿qué diferencias veis entre los Charlatans de ahora y los de hace casi veinte años?
Creo que hemos ido creciendo constantemente, mejorando y aprendiendo cosas nuevas todo el tiempo. Cuando empezábamos, apenas teníamos dieciocho años y era todo muy divertido, más espontáneo y excitante porque todo era nuevo para nosotros… pero creo que mantenemos ese entusiasmo por la música.
¿Fueron tan salvajes aquellos tiempos?
Fue una época fantástica, una divertidísima locura. Era como estar de fiesta todo el tiempo… sí, quizá fue un poco salvaje, ¿no?
¿Manteneis relación con los Happy Mondays o Stone Roses? ¿qué pensáis de ellos?
Son dos grandes grupos, con mucho talento. Me encantan sus discos, desde luego, y para nosotros fueron una referencia. Guardo muy buenos recuerdos de aquellas giras… Shaun Rider es un tipo increíble, está completamente loco en el mejor de los sentidos.





