Lucas 15: "Teníamos miedo de que la gente se quedara con el disco como anécdota y restara importancia a las canciones"

por: luismr · 04/Apr/08 08:51 · No hay comentarios - escribe el tuyo
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Evangelio según San Lucas, Capítulo 15. La parábola del retorno del hijo pródigo, o -puesta en el contexto que nos ocupa- el músico formado en la cultura anglosajona del rock que vuelve su mirada al folclor de su tierra. El conocido pasaje bíblico sirve para bautizar y otorgar simbolismo a uno de los proyectos a priori más interesantes que ha deparado la escena independiente española en los últimos tiempos, Lucas 15, empresa largamente premeditada que tiene en el recomendable “Lucas 15” el primero de una serie de frutos que aún están por llegar.

Xel Pereda, ideólogo del proyecto, nos habla sobre la gestación de su primer disco y las intenciones que subyacen a Lucas 15.

“La música, a diferencia de las artes plásticas, no es una reproducción ni trasformación de representaciones tomadas de la realidad: no tiene base análoga a la de las demás artes, por lo que puede decirse que es el arte más distante de la naturaleza. Sin embargo, ninguna como ella tienen tan hondas raíces en el espíritu humano porque el canto es en el hombre una manifestación tan primitiva y espontánea como el llanto y la risa”. Cancionero de la música tradicional asturiana, de E. Martínez Torner. ¿Estáis de acuerdo en eso de que es la música el arte más distante de la naturaleza? Más en general, ¿qué os sugiere este párrafo?

La música es el arte que ni se ve ni se toca. Un poeta romántico afirmaba: todas las artes aspiran a la condición de la música. Sin duda expresaba ese estatus del arte musical en el contexto de una cultura visual. Es por eso que no estamos de acuerdo con las afirmaciones de Martínez Torner. La música es la propia naturaleza que incluye el sonido como no podía ser de otra forma. Su materia prima es el sonido que nos rodea, el músico ordena esos sonidos con una intención. Pero lo es mucho más en el caso de la música popular de creación colectiva y/o anónima por ese carácter funcional que la caracteriza: para el baile, los acontecimientos de relieve social o familiar. La música no se queda en el terreno de las emociones, muy importante, si no que va más allá como forma de entender la propia vida y, en el caso de la música popular, está presente en los hitos más importantes del hombre: el nacimiento, la muerte, la cosecha. Es ese espíritu el que Lucas 15 intenta potenciar revisitando las piezas que hemos grabado que siguen hablando de las grandes preocupaciones del hombre.

Me gustaría que tratarais de rememorar el que fue vuestro primer contacto con la música tradicional asturiana; no como músicos, sino como personas -os imagino bien infantes- anónimas.

Es difícil precisar ese primer contacto cuando la música te rodea desde tu nacimiento. Todos tenemos recuerdos de romerías donde había siempre una pareja de gaita y tambor, coros, grupos de baile… Muchas de las canciones del disco pertenecen a la memoria colectiva de la gente en Asturies, todos en algún momento las cantamos o las oímos cantar de pequeños como sin tener consciencia de su carácter tradicional.

¿Cómo ha evolucionado vuestra aceptación, vuestra interpretación o entendimiento de esa música con el tiempo?

Cuando empezamos de adolescentes a tocar música rock la tendencia general era imitar a tus grupos favoritos que, casi siempre, eran anglosajones. Con el tiempo, cuando desaparecen todos los complejos de la juventud empiezas a interesarte por tu propia música. Tiene algo que te conmueve especialmente, quizá por todos los recuerdos que antes te mencioné y la empiezas a sentir tuya de verdad. Nosotros al arreglar los temas sentíamos que había algo genuino en lo que hacíamos, sin darnos cuenta estábamos entrado a formar parte de la cadena. Desde nuestra visión e influencias estábamos aportando algo nuevo a la música tradicional y nos convertíamos en otro eslabón.

En qué grado están esas músicas a día de hoy integradas en la vida cotidiana de un asturiano medio.¿Son músicas vivas, que se cantan en las fiestas, en los pueblos, en las aldeas, o son músicas “de vitrina y festivales folk”?

La música tradicional asturiana goza de muy buena salud y está totalmente integrada en la vida cotidiana. Aunque la escena folk sigue siendo el pilar de la música asturiana, la línea que divide la música tradicional y el resto se va difuminando. Cada vez más grupos de rock, jazz y demás, incorporan temas tradicionales en su repertorio y los músicos de las distintas escenas empiezan a tener cada vez más proyectos juntos.

Y a un ciudadano neófito en el campo de la música folk asturiana, ¿qué grupos, cantantes o grabaciones le recomendaríais?

Muchos grupos etnográficos sacan discos con bastante frecuencia como Muyeres, Andecha Folclor Uviéu… la mayoría en el sello Fonoastur, todos ellos son altamente recomendables para escuchar las canciones en estado puro. Dentro del género de la tonada los discos de Mariluz Cristobal Caunedo la “dama” de la canción asturiana. Más folkis Beleño, Felpeyu, Llan de Cubel, Corquiéu, Niundes, Tejedor, Tuenda… Hay mucho donde elegir.

Vuestra relación con las músicas asturianas viene de lejos. Nacho formó parte de Diariu y tú eres parte de Llan de Cubel y dueño de Sterofolk y Lloria, ambas empresas relacionadas directamente con la música asturiana. ¿Podrías explicarnos un poco más cuales son los propósitos de estas dos iniciativas?

Hace ya 14 años empecé a tocar con Llan de Cubel, era un grupo consolidado en la escena folk a nivel mundial y tuve la suerte de poder dedicarme profesionalmente a la música desde entonces. Con el tiempo fui montando mi propio estudio de grabación, Sterofolk, que precisamente terminé para el disco de Lucas 15. Después llegó mi propio sello discográfico Lloria discos: de esa manera me siento más libre para trabajar a gusto, con la gente que quiero y en los plazos que quiero.

Aunque más o menos es de dominio público, ¿podríais contarnos cómo empezó a gestarse la idea de hacer un disco como el de Lucas 15? Porque aunque sólo hace unos meses hayamos tenido noticias de la existencia del proyecto, parece que la idea viene de lejos y el proceso de gestación del álbum ha sido largo…

Nacho me llamó como técnico de sonido en su primera gira. Al poco tiempo grabé un disco con Mariluz Cristobal Caunedo (“Onde la ñublina posa”) y a raíz de eso empezamos a hablar sobre nuestra visión de la música tradicional y plantearnos la idea del disco. Aunque eso fue hace tres años y puede parecer que ha pasado mucho tiempo, realmente el proceso no ha sido tan lento teniendo en cuenta que teníamos que buscar repertorio, formar una banda y hacer que sonara compacta, compatibilizar eso con los discos de Nacho en solitario y sus colaboraciones. También se retrasó un poco porque queríamos grabarlo en nuestro propio estudio sin prisa.

En muchos medios se han podido leer estas últimas semanas referencias a Lucas 15 en las que se habla de esta empresa como del “nuevo proyecto de Nacho Vegas tras sus colaboraciones con…”, o como mucho como el proyecto de la entente Vegas-Pereda. ¿Hasta que punto el disco hubiera sido posible sin el esfuerzo comunitario de la banda?

Era algo que nos esperábamos y no nos sorprendió. Pero Lucas 15 es una banda, el disco no sería igual si no lo fuésemos. Supongo que sólo debe pasar un tiempo para que el proyecto se consolide y tenga entidad propia.

¿No os preocupa que el resultado haya quedado demasiado cercano por momentos a la obra de Nacho en solitario?

Estamos utilizado el mismo lenguaje y los mismos elementos que en los discos de Nacho en solitario y tres de los cinco componentes somos los mismos. Es inevitable que haya coincidencias especialmente en los temas que canta Nacho, pero particularmente creo que conseguimos un sonido que nos identifica.

A lo mejor es una percepción sesgada o equivocada, pero tengo la impresión de que en la preservación, transmisión y desarrollo de las músicas folclóricas en el norte de España (no tanto en el caso de la música instrumental como en la vocal) siempre han jugado un papel fundamental las mujeres. Hecho de menos representación femenina en el disco, sobre todo a nivel de voces y coros, que abundan, pero casi siempre ejecutados por hombres. ¿No pensáis que el disco se podría haber beneficiado de una mayor presencia femenina?

La sociedad asturiana tiene un componente matriarcal muy marcado y sí es verdad que las mujeres tienen un papel fundamental en la transmisión de la cultura popular. Nunca nos habíamos parado a pensar lo que nos dices, pero estamos de acuerdo contigo. Una presencia femenina beneficia todos los aspectos de la vida, incluida la música.

Me ha sorprendido muy gratamente tu voz en los dos temas que cantas. ¿Alguna razón especial por la que hayas cantado sólo dos canciones? ¿Por qué esos dos temas?

“Los fayeos de Mayo” es una canción que escribió Ígor Medio, del grupo Felpeyu. Hubo una época en la que era como mi hermano mayor. Estábamos obligados a hacer una versión como homenaje y agradecimiento a todo lo que él y Carlos Loco habían hecho por la música en Asturies. La otra canción es una añada (canción de cuna) que se llama “Con tomillo y romero”, es un tema básicamente de guitarra acústica y voz. Es uno de esos temas que no sabes por qué haces tuyos.

En más de una ocasión habéis dicho que vuestra intención a la hora de encarar este proyecto era coger el cancionero tradicional asturiano y hacer con ese legado un disco de rock genuino. Y yo me pregunto: ¿qué entendéis por rock genuino?

Sinceramente no entiendo nada por “rock genuino”. Si que tenemos la sensación de que hay algo genuino en el que estamos haciendo. Los temas con los que trabajamos han pasado de generación en generación, se han ido filtrando y depurando. Han llegado hasta nuestros días por alguna razón, tienen algo especial que hace que perduren en el tiempo. Son temas muy sencillos pero a la vez muy puros.

Entender el rock anglosajón como una música que surge de la evolución de otras músicas de raíz americana entre las que se cuenta el folk de aquellas tierras es del todo lúcido y cierto, por lo que no resulta descabellado que haya artistas que buceen en esa tradición folklórica para incorporar esas raíces a un contexto rock. En vuestro caso la conexión me parece legítima pero más lejana. Creo que tiene menos sentido adaptar folk asturiano al formato del rock anglosajón más o menos estándar, del que hubiera tenido usar esas raíces para intentar encarnar un rock algo distinto, autóctono, más de esta tierra. No sé si me explico. ¿No se consideró la posibilidad de asumir mayores riesgos, de intentar ir hacia otro sitio distinto del rock americano? Porque a mí me parece que ha quedado un disco bastante americano…

El folk en la Europa Occidental comparte unas raíces más o menos claras. No se hasta que punto el sonido del disco se debe más a una influencia del rock americano o a la cercanía de esas raíces a las que haces referencia y nuestra música tradicional. Un ejemplo claro en el disco es el tema con el que abrimos el disco “Moces a Bailar”. La versión que cantan los coros te trasladan al Far West con más facilidad que a los Picos de Europa.

En este mismo sentido, recuerdo haber leído hace años una entrevista con el capo del sello francés Lithium (casa en su día de Diabologum, con los que Manta Ray compartieron un disco) en la que preguntado por lo que le interesaba de la escena española, este se quejaba de que a los grupos de rock y pop de aquí les faltaba personalidad propia, que eso sólo cambiaría en el momento en que empezaran a integrar en su música su herencia cultural propia. Discos como el vuestro, el “Pigaz” de Mus, los últimos de Planetas o Sr. Chinarro, Nisei cantando en catalán o Lisabö cantando en vasco parecen apuntar hacia en ese sentido…

Parece que cada vez más grupos que empiezan a mirar sus raíces sin complejos. Es un proceso que consideramos natural.

¿Tuvisteis claro desde el principio que queríais limitaros a la formación instrumental más o menos típica del rock? ¿No se consideró la posibilidad de introducir en la grabación el timbre de instrumentos tradicionales como el acordeón, la gaita de següencu, el vigulín, cucharas de boj, panderos…?

Queríamos que fuera un disco de rock, aunque en ningún momento nos planteamos que instrumentos utilizaríamos o no. Hacíamos lo que la canción iba pidiendo, de hecho hay algún panderu… De algo que sí queríamos huir era de la idea de que como son temas tradicionales debería haber algún instrumento tradicional. A veces teníamos miedo de que la gente se quedara con el disco como una anécdota y restara importancia a las canciones que para nosotros es realmente lo importante.

¿Cómo fue el proceso de selección de los temas? ¿Qué atributos buscabais en las canciones para que pudieran ser consideradas candidatas a la adaptación?

Elegimos los temas por tres vías. Temas populares que todos conocemos, temas de discos y recogidos por grupos etnográficos. Con estos hicimos una selección inicial de unos 60 temas sobre los que empezamos a trabajar. En algunos temas pesaba más la música, en otros la letra pero todos tenían algo que nos llamaba la atención. Cuando los íbamos tocando, de repente, había algo se revolvía y ya tenías una canción para Lucas 15.

Imagino que durante ese laborioso proceso ha sido importante disponer de un estudio propio en el que poder trabajar con la debida calma.

Sin duda alguna. No habría sido igual con la presión típica de la industria.

Tengo entendido que en todas los canciones se ha respetado la letra y la melodía, que lo que se ha hecho ha sido vestir instrumentalmente los temas. ¿Es así?

Hemos respetado lo que para nosotros era la esencia de la canción. Muchas veces eso te obligaba a mantener intactas ciertas cosas, pero otras veces no necesariamente. Depende un poco de cada canción. A veces intuíamos que detrás de una letra aparentemente inocente podía haber algo más y decidíamos sacarlo a la luz, otras veces teníamos que ponerle la música a una parte recitada. Ahora que ya han pasado unos meses quizás sea interesante subir a la web los temas originales…

Aparte de teatros, salones de actos, auditorios y salas de conciertos al uso, habéis considerado la posibilidad de girar y hacer cicular vuestro repertorio por zonas rurales asturianas o por festivales de música folk?

Tenemos pensadas un par de fechas para el verano con toda la gente que participa en al disco y una de ellas va a ser en Asturias.

Qué nos puedes contar del documental que está rodando Francisco De Borja (de La Jr.). ¿Se centra en el proceso de selección de canciones y grabación del disco o más bien en la presentación y gira del mismo?

Muestra como fue el proceso del disco. La versión original de los temas, como van evolucionando en los ensayos, el proceso de grabación y algo de directo. No te puedo contar más porque aún no lo he visto, pero promete.

¿Habrá continuación?

Estamos montando temas nuevos y algunos ya los presentamos en los conciertos. Aunque debido a los compromisos que tenemos todos no se puede poner fecha parece que sí la habrá.

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