El pasado miércoles asistí en una abarrotada sala Joy Eslava al conciertazo de Lori Meyers. Los granadinos llegaban con ganas de triunfar en Madrid, y terminaron saliendo por la puerta grande. Tocaron su último disco “Cronolánea” enterito, sin olvidarse de joyas de álbumes anteriores. De aperitivo, tres bises. Y de regalo, su versión de “La Caza” de Juan y Junior. Pedazo de concierto.
Tenía unas ganas enormes de ver a los Lori Meyers en directo. No era el único. Joy Eslava parecía el miércoles ‘La Bombonera’. La banda se hizo esperar un poco. Quince minutos después de la hora prevista, aparecían en el escenario en medio de una cerrada ovación. “Buenas noches Madrid… que ganas teníamos de que llegara este día” aseguraba Noni, el cantante y líder del grupo, después de interpretar ‘Intromisión’, la canción que abre ‘Cronolánea’
Da gusto cuando un público ansioso por ver un concierto se encuentra con una banda ansiosa por corresponder y dar un gran concierto. Los Lori Meyers estuvieron soberbios. Demostraron que tienen un repertorio espectacular, pero también que son unos músicos acojonantes. Las armonías de voces sonaban prácticamente igual que en sus discos. Están compenetrados al máximo. Además han incorporado a un segundo batería y a otro guitarrista que han reforzado el sonido de la banda.
El concierto fue vibrante. El público se lo pasó en grande, y apuesto a que ellos lo hicieron aún más. Salieron tres veces, y si no se quedaron más tiempo fue por que no se lo permitieron los responsables de la sala.
El último concierto al que había asistido en Joy Eslava había sido el de Evan Dando. Recuerdo que salimos decepcionados por la falta de ganas y de actitud por parte del ex Lemonheads. Este miércoles sufrí la sensación completamente opuesta con Lori Meyers…
