Lo mejor de Ross no es que revitalizaran el pop psicodélico en un momento (primeros años noventa) en el que muy pocos otros grupos parecían interesados en acercarse a un género que tan espléndidos discos dio a finales de los sesenta y, posteriormente, en varias otras épocas. No es solo que recuperaran con habilidad trucos, efectos y arreglos siempre eficaces, ni que reivindicaran a su manera el espíritu de algunos de los grupos y artistas más significativos del género.
Lo mejor, sin duda, es el sólido talento que exhibió durante toda su trayectoria como banda su principal responsable, Juan Antonio Ross, compositor de primerísimo nivel que, como tantos otros, mereció mejor suerte de la que tuvo.
Los que sí andan de suerte son ahora los fans de su grupo, pues coinciden dos buenas noticias a propósito del combo murciano. Primero, su reactivación con una serie de esporádicas actuaciones en directo. Segundo, la aparición de este fantástico doble álbum en el que se recupera una amplísima selección del exquisito material que grabaron, con diferentes formaciones, en los diez años en los que se mantuvieron en activo (1992 – 2002).
Escuchando este suculento artefacto –conviene hacerlo con dedicación-, da gusto comprobar cómo el paso del tiempo no solo no sienta mal a estas lustrosas grabaciones, sino que, aupadas por una oportuna masterización, éstas suenan imbatibles, gracias, desde luego, a la solidez de las propias canciones, pero también a la habilidad que en su día lució el propio Ross también en los controles, a la consistencia de una banda ágil, versátil y consistente que, sin recurrir a fuegos de artificio, da la sensación de hacerlo todo tan fácil como efectivo.
Ross compuso un montón de canciones verdaderamente espléndidas. Pop de primera categoría levemente teñido de suave psicodelia en el que dominan estribillos impecables, melodías fantásticas y arreglos imaginativos y ajustados.
Además de la recopilación de lo mejor de sus álbumes, el amplio capítulo dedicado a rarezas, maquetas y versiones (las hay, todas formidables, de Teenage Fanclub, Records, Bis Star y Beatles) proporcionará muchos minutos de disfrute no solo a los seguidores de la banda, sino a cualquier aficionado con sensibilidad.

