El pasado martes 29 de abril pude asistir por fin a un concierto de Nada Surf este año. Tenía muchas ganas, dado que es uno de mis grupos preferidos, y además suelen ser muy buenos en el directo. Como teloneros tenían a Clovis, y a un grupo del que no me enteré del nombre (Bell X1 parecen llamarse), al que llegué cuando estaban acabando.
Clovis, un grupo que he de reconocer que no me apasiona especialmente, hizo un breve concierto con una decena de canciones. Aunque el planteamiento a priori podría resultar interesante (chica a las voces, teclados y guitarras, etc.) el concierto no me gustó nada. Las voces de él y de ella no se oían (es lo normal?), y eso hacía más grises aún unas canciones que no terminan de cuajar.
Tras un pequeño descanso aparecieron por fin Nada Surf, en una formación para mí inédita, con un teclista (no sé si estuvo en febrero). La sala retumbó con los aplausos, se notaban ganas de marcha, en una Riviera que sin haberse llenado estaba a tope.
El resumen del concierto, sin embargo: muy decepcionante. Nada Surf es un grupo sobre todo de directo, y puedo atestiguarlo porque les he visto en numerosas ocasiones (FIB, Moby Dick...) Me perdí el concierto de febrero, y llegaba a éste con muchísimas ganas.
El inicio no presagió nada bueno: las cuatro primeras canciones sonaron espantosamente mal, con acoples continuos del bajo (Daniel, el bajista, estuvo a punto de parar una canción porque no se podía escuchar nada), la voz baja y en general un sonido lamentable. Afortunadamente a partir de ese momento el sonido mejoró, pero no sé si por el mal rollo inicial o que, no terminaron de generar la energía que son capaces de emitir, y se les notó siempre por debajo de lo normal.
Incluso el setlist me decepcionó bastante, quizás porque esperaba algo parecido a lo que me habían contado del concierto en febrero. Una hora y cuarto escasa de concierto, dos bises contados. Destacaron “80 Windows”, “Inside of love”, “Always love”, "Blankest year" y "Always Love", y algunas más flojas del último disco ("Lucky"): “Whose Authority”, “Beautiful Beat” o “I like what you say”.
Un regusto amargo, que por supuesto no evitará que les vaya a ver la próxima vez. Siguen teniendo un repertorio increíble, a pesar de que el último disco, en mi opinión, es más flojo que los anteriores. No hay que olvidar que parece que empiezan a gozar de las mieles del éxito más amplio (ver su presencia en el FIB en situación importante), por lo que cuento con que esto tan sólo ha sido un mal día.
