Mi historia con este disco comienza el miércoles, mientras holgazaneaba en los cajones de una tienda de esas donde la gente abandona discos quién sabe por qué razón. Me lo llevé por las tres monedas mejor invertidas de lo que va de año, sin pensarlo y sin escucharlo, decidido al ver los cuatro chicos de la portada entre zarzales agostados con cara de resaca, paliduchos, flacos y sin afeitar. El único dato -definitivo-, que el productor era George Drakoulias, ese mago griego-americano fundador de American Recordings y responsable de los discos más bonitos de los Jayhawks, grupo con el que Low Stars está claramente emparentado.
Low Stars son cuatro chicos de Los Ángeles con un gusto exquisito por las melodías, las guitarras cristalinas y la luminosidad radiante de lo mejor del folk y el rock californiano de todos los tiempos.
No es cierto que solo puedan evocar a Crosby, Still, Nash & Young y a los Eagles, como apuntan desde su precaria página web.
También a Phil Solem y Danny Wilde, o sea The Rembrandts, a Crowded House -no exagero-, al lado menos salvaje de Wilco, y a Jayhawks.
Tienen un lado muy cercano al pop, en canciones como "Need a Friend", que me hace sospechar que a ellos también les gustan Teenage Fanclub: esos coros uh, uuh, les delatan.
Algunas canciones son tan optimistas que ruborizan un poco, hasta que te acostumbras, como "Can´t Live Without your Love" o la estupenda pieza que abre el disco, "Tell The Teacher", pero si lo piensas la música que escuchamos tiene algo de escapismo, otro poco de utopía y mucho de soñar. Aquí también está presente el espíritu de Brian Wilson y se cuelan por las rendijas los Beachwood Sparks.
Otra presencia en esta extraña sesión de espiritismo llamada Low Stars es ese genio olvidado del rock americano que es Bob Seger, en canciones algo más nerviosas, de vestirse para salir el sábado noche, como "Just Around The Corner".
Iba a decir que "Why Not Your Baby" nos devuelve a la vida a Gram Parsons junto a Emilou Harris, y menos mal que me ha dado por mirar los créditos: es una versión de Gene Clark! Así que me sonaba... Añadamos entonces la presencia también de los Byrds.
"Love, Love, Love" vuelca una pizca de Doobie Brothers al cóctel.
¿Y la Creedence Clearwater Revival? preguntará alguno; pues también, de manera clarísima, está presente en "Sometimes It Rains".
La sorpresa mayúscula me la he llevado cuando suena "Calling All Friends", menudo susto, pero si es Cat Stevens que ha dejado el turbante. Haced la prueba de poner "First Cut is The Deepest" y luego esta. Pero no acaba aquí, nueva sorpresa!, el final de la canción resucita a Jerry García y los Grateful Dead.
Jayhawks y Tommy Keene se funden en "Child", una canción que no consigo acordarme dónde la he escuchado antes, una pieza clásica-moderna-clásica echarlo a cara o cruz.
"L. A. Forever" acaba invocando a Jackson Browne, a unos Eagles desplegando sus alas sobre las luces nocturnas de la ciudad más apasionante del planeta. Cierra el disco de manera brillante pero -ventajas de la música grabada frente a la música en directo -la cosa no acaba aquí, porque volverás a escucharlo desde el principio. Te lo aseguro.
Low Stars son: Chris Seefried, Dave Gibbs, Jeff Russo y Jude. Entre los cuatro se reparten la composición, aunque el peso lo lleva Seefried y un tal Christodal, que no sé si es Jude o si es un colega de Seefried o qué.
El disco tiene una rara distribución, porque lo grabaron en 2007 en Hearmusic, una especie de sello de la red de cafeterías Starbucks, lo que según se mire puede ser un handicap para que puedan darse a conocer. ¡En la página de dicho "sello" no aparecen por ningún lado!
Dar las gracias a Mirablunt a posteriori, pues acabo de ver en el buscador que gritaste bien alto las bondades de este disco de Low Stars hace meses. Acertaste de pleno.
