Operator Please "Yes yes Vindictive" (Virgin/Brille, 08)

por: luismr · 26/May/08 08:05 · No hay comentarios - escribe el tuyo
Favorito Añadir a del.icio.us Añadir a Meneame Buscar referencias en Technorati

Curiosa historia la de estos cinco chicos australianos. Harta de ver ganar siempre a los mismos engreídos, la jovencita y oronda Amandah Wilkinson decidía reclutar entre sus compañeros de escuela a cuatro compinches (Ashley McConnell al bajo, Sarah-Jane Gardiner a los teclados, Tim Commandeur a la batería y Stephanie Joske al violín, esta última pronto sustituida por Taylor Henderson) con unas capacidades instrumentales básicas para formar de la nada (antes de aquello ninguno se conocía) una banda que ella, Amanda, lideraría con su guitarrista y su potente voz con la única intención de desbancar a los habituales del podio de la battle of the bands que su instituto organizaba cada año. De esta simpática forma nacía en 2005 Operator Please en las aulas del Elanora State High School de Gold Coast.

Operator Please ganaron aquella competición de bandas noveles. Y parece que disfrutaron tanto con su pequeña hazaña que decidieron, en contra de sus planes iniciales, seguir adelante. Los chicos y chicas de la jovencísima banda (todos andaban por aquel entonces entre los 16 y los 19 años) aprovecharon el estudio de grabación que posee el padre de Commandeur para grabar sin apuros sus primeras canciones, para acto seguido, con ayuda de sus mayores, editarse y vender a través de su MySpace un EP autoproducido -“Prowl EP”- que les sirvió para empezar a conseguir sus primeros conciertos, muchas veces en locales a los que -debido a las leyes que regulan la venta de alcohol a menores de edad- no podían entrar como clientes normales.

Su segundo EP llamó la atención de la división australiana de Virgin/EMI y en cuestión de meses estaban tocando en los festivales británicos de Reading o Leeds, amén de telonear a nuevos popes del pop inglés como Bloc Party, The Go! Team o Arctic Monkeys al tiempo que preparaban su primer álbum.

“Yes Yes Vindictive” veía la luz en el mercado australiano a través de Virgin a mediados de noviembre del pasado año; en Europa veía oficialmente la luz a finales del pasado mes de marzo a través del sello Brille Records.

Aunque peca de una producción demasiado higiénica que pule picos de intensidad y matices sonoros (disfrutando el violín de un primer plano en la mezcla que, aunque otorga una extraña personalidad a muchas de las canciones, le resta fuerza a unas potentes guitarras que deberían sonar más altas), el disco exhibe frescura y calidad compositiva (tanto a nivel musical como a nivel lírico) a raudales. Asalta la duda: ¿Esto es fruto exclusivo de su trabajo o les habrá echado una mano alguien en el estudio?

Sorprende la solidez vocal de Amandah Wilkinson, en algún lugar intermedio entre Karen Lee Orzonek (Yeah Yeah Yeahs) y Beth Ditto (The Gossip). pero sobre todo sorprende imaginarse a chicos en la barrera de la veintena destilar con tanto descaro y con tanta soltura instrumental elementos sonoros tan variados y distantes entre sí en épocas y estilos: desde el rock con un punto trash (el comienzo de “Zero Zero”, aunque los sintetizadores acaben llevando el tema a terrenos más cercanos a la estética new rave) a la cadencia sincopada del post-punk más bailable (funk blanco corriendo por las venas de “Get What You Want”), el surf y el garage-rock (en según qué partes de “Ghost”, en “Yes Yes Vindictive” o en “Cringe”, cercanas por momentos en humor a nuestras primeras Charades), el punk-pop anfetamínico (envidia de dicción a velocidades endiabladas a caballo de riff clásico en “Just A Song About Ping Pong”), el pop comercial (con deje sixties en la primera mitad de “Two For My Seconds”, tema que uno se imagina siendo un éxito interplanetario en la voz de Gwen Stefani o gente por el estilo; más contemporáneo y con un punto barroco en “6/8”), el indie-rock cuasi grunge (“Terminal Disease”) o el pop acústico “a lo Juno” (“Other Song”).

Los temas conocidos de antemano por haber sido editados previamente como single (“It’s Just a Song About Ping-Pong”, “Leave It Alone”, “Get What you Want”, canciones perfectas para llenar las pista de baile indies en noche de viernes) se mantienen entre lo mejor de un disco en el que también llaman la atención temas como “Cringe”, “Ghost” o “Other Song”; canciones que no perdurarán en el tiempo, pero que desprenden una inmediatez y una frescura la mar de desoxidante.

Como canta Wilkinson en “Get What You Want”; *”Ojalá pudiera darte a comer algo de Ritalin para ver si así obtengo de ti algún tipo de reacción, incluso algún tipo de expresión facial”. Sólo con sus canciones a mí ya me han provocado ambas cosas.

No hay comentarios - escribe el tuyo

Publicar un comentario nuevo

Haz login o regístrate para publicar comentarios.

Director Luis Alonso-Lasheras · Hecho con Drupal · Web desarrollada por Álvaro Ortiz · Colaboración: Daniel Primo


Enlaces: Twitter de PopMadrid · Twitter de Luis · Tienda de Vinos · Foro de Vinos · Blog de fútbol · Blog de gastronomía · Blog de cine · Blog de vinos · Blog de humor