
Pocas pero interesantes sorpresas ofrece este “Stick With It”, segundo álbum largo de la banda barcelonesa-castellonense Suzy & Los Quattro. Su particular propuesta sigue asentándose en las mismas coordenadas: canciones chicle directas, energéticas, efusivas y refrescantes de matizada intención revivalista que exhiben un pedigrí compartido entre el punk-pop, el power-pop y la nueva ola; todo aderezado con medidos ecos spectorianos y tímidas armonías que pueden recordar a los grupos de chicas de los sesenta.
Blondie, Ramones, Rezillos, The Who, Romantics, The Nerves, The Boys, Nikki & The Corvettes… Los nombres de estas y otras bandas clásicas brotan a borbollones en la memoria cada vez que escuchas las once canciones del álbum.
La intachable producción de Robbie Rist (The Andersons, The Mockers, Wonderboy) hace brillar las guitarras, los coros y las armonías vocales; trabajo instrumental sin tacha. En el debe, se atreve con algún que otro cuestionable arreglo de teclado (interpretado por el reputado Tim Cross, teclista en el pasado de The Adverts o Mike Olfield) y, sobre todo, trata la voz de Suzy de una manera -a mi juicio- poco favorecedora.
Esa es la mayor pega que se le puede poner a este por otro lado brillante disco: mal asunto para una banda con chica al frente (habitualmente comparada con Nikki de Nikki & The Corvettes o Brenda Lee) que tras varias escuchas uno acabe viendo en la voz de Suzy (entregada, versátil y voluntariosa, pero siempre anudada a un timbre que puede gustar mucho o cansar para siempre al tercer tema dependiendo del paladar de cada uno) el handicap de la banda, el cuello de botella que puede acabar ahogando su crecimiento en el futuro.
Hablando de canciones concretas, uno se imagina “Crazy On The Phone”, “Rock Boys” o “Because Of You”, ejemplo de canciones con indudable gancho melódico, siendo coreadas con alborozo por las masas en algún festival multitudinario; “H.A.T.E!” acerca posturas con el glam rock de The Sweet o Slade, “Henry Rollins” juega a la anécdota doo-wop, mientras “Maybe I’m Wrong” se arrima a los dictados de Spector. El resto: lo dicho, pop hipercoreable tocado con energía punk, maximun power-pop y nueva ola colorista y risueña.
El conjunto del álbum se disfruta como un brillante ejercicio de estilo replicante que será celebrado por los más fieles defensores de las estéticas a las que apunta y despertará una mueca en quienes dirijan sus gustos a posturas sonoras más progresistas. Como ellos dicen, te gustará a rabiar si Ramones, Blondie, Raspberrys o Nikki & The Corvettes están entre tus grupos de cabecera.




