Muchos lo sabréis ya. Otros quizás no os hayáis enterado. Y habrá hasta quien piense que esto no va con ellos y estén hartos del tema SGAE. A mí me parece de recibo que un medio como PopMadrid aporte su grano de arena en la necesaria difusión de este tipo de (lamentables) sucesos.
Hace cosa de un mes que Julio Alonso, fundador y CEO de Weblogs SL, una de las empresas líderes en weblogs en español, tuvo que enfrentarse a a la SGAE en los tribunales de justicia. ¿Por qué?
Un buen día, Julio Alonso tuvo la feliz idea de escribir un post (titulado “SGAE=ladrones”) en Merodeando, su blog personal, en el que se hacía eco de una acción de google bombing contra la SGAE promovida desde Indymedia Barcelona que animaba a todos los poseedores de una página web o blog a establecer un enlace a la página de la SGAE con el título “ladrones” con el objeto de llegar a colocar la página de la SGAE en los primeros puestos resultantes de la búsqueda en Google del citado término, “ladrones”.
Dado el seguimiento popular de la convocatoria, éxito que algunos achacan, entre otras cosas, a la relevancia de Merodeando dentro de la blogosfera, fueron pocos los días que se tardó en que la búsqueda de “ladrones” en Google ofreciera la web de la SGAE como primer resultado, algo que hasta hace unos días seguía pasando.
Pues bien. Casi a la vez que la SGAE demandaba al diario Público alegando que el medio “ha concentrado parte de su actividad informativa” en esa entidad y publicado “un sinfín de noticias, comentarios y opiniones, casi siempre en un tono negativo, sesgado y lesivo para los intereses que representa SGAE y con la clara intención de desacreditarla” que han dado lugar a comentarios de sus lectores ofensivos para la entidad de gestión y sus intereses), Teddy Bautista y su equipo jurídico decidían demandar a Julio Alonso por considerar que algunos de los comentarios vertidos por sus lectores en respuesta al citado post sobre la acción de google bombing supuestamente atentaban contra el honor de la SGAE. ¿Será el autor de la humorística entrada en la Inciclopedia sobre su persona el próximo en ser demandado?
Pues bien. La semana pasada se hacía pública la desafortunada sentencia que condena a Alonso. Copio la noticia de la EFE:
El autor del blog ‘merodeando’ ha sido condenado a indemnizar con 9.000 euros a la SGAE y a retirar los contenidos de su bitácora que resultaban ofensivos para dicha organización, según ha sentenciado un juzgado de Madrid. La Sociedad General de Autores (SGAE) denunció a Julio Alonso por comentarios publicados en una entrada de su blog que atentaban contra el derecho al honor y la dignidad y el tribunal ha fallado a su favor.
Además, la sentencia obliga al autor del blog a publicar la resolución en su bitácora durante un plazo de 15 días. Según comenta Alonso en su blog, la entrada en cuestión informaba sobre una técnica, conocida como ‘Google Bombing’, que se había utilizado para que al introducir el término “ladrones” en el famoso buscador, apareciese la página web de la SGAE en primer lugar.
Varios de los comentarios que los lectores realizaron sobre esta información resultaron ofensivos para la Sociedad General de Autores, que interpuso una demanda.
El juzgado ha resuelto que Alonso, aunque no es autor de las opiniones vertidas en su blog, sí es colaborador necesario en esta lesión del derecho al honor, como administrador de la página web.
La respuesta del inculpado, así como la secuencia cronológica de todo el proceso podéis leerla aquí. Julio Alonso y su equipo de abogados trabajan ya en el recurso a la sentencia.
Aquí pueden ver un vídeo de la audiencia previa al juicio. Fíjense en la cara del abogado de la acusación. ¿No les suena de nada? El joven se llama Colman Gota Thompson. ¿Les suena ahora?
Como consecuencia positiva de todo el proceso, Julio Alonso lanza la idea de “crear un fondo de defensa de la libertad de expresión en Internet, al que puedan contribuir económicamente tanto particulares como empresas de Internet y también con servicios los profesionales del Derecho. Dicho Fondo debería servir para poder dar defensa jurídica en condiciones a cualquier persona o entidad que vea amenazada su libertad de expresión en Internet”. Interesante idea. Veremos en qué queda.
