Leo en la edición digital del diario The Independent que el gobierno del Reino Unido está debatiendo la adopción de nuevas medidas legales encaminadas a combatir el problema del file-sharing de naturaleza ilegal.
De acuerdo al artículo que podéis leer aquí, varios ministros han expresado su apoyo a una serie de propuestas impulsadas desde ciertos sectores de la industria musical que obligarían a los de usuarios de servicios de banda ancha en UK a pagar un impuesto anual (se habla de unas 20 o 30 libras que las compañías proveedoras de Internet les cargarían en la factura) que les daría derecho a descargar legalmente a través de tecnologías P2P tanta música como quisieran, práctica considerada hasta ahora ilegal.
Parece ser que el dinero que se recaudara por esta vía sería redistribuido a la SGAE, repartiendo el bote entre el colectivo de propietarios de derechos de autor, pero siendo los autores de las canciones más populares en cada momento los que se llevarían la mayor parte de un pastel que de acuerdo a las primeras estimaciones podría llegar a sumar más de un billón de libras, cantidad casi equiparable a la cifra de negocio que mueve la industria musical británica en este momento.
Pagar 20 o 30 libras al año para cubrirse las espaldas legalmente… No me parece un mal trato para el que se descargue música a mansalva. Aunque el sistema de reparto del dinero recaudado deje mucho que desear y acabe favoreciendo siempre a los mismos.
De momento están debatiendo estas medidas. A final de año esperan poder tomar decisiones definitivas.
