Spiritualized "Songs in A&E" (Cooperative/Nuevos Medios, 08)

por: luismr · 31/Aug/08 12:32 · 1 comentario - escribe el tuyo
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Cinco años separan este “Songs in A&E” de “Amazing Grace” (Sanctuary, 03), disco aquel en el que muchos empezaron a ver claras señas de agotamiento de una fórmula (lírica y sonora) que Jason Pierce lleva explotando sin apenas cambios desde hace más de una década. No es que el universo referencial de Spiritualized haya variado sustancialmente en este último disco, y sin embargo uno tiene la sensación de que “Songs in A&E” funciona como un ligero soplo de aire fresco que llega a oxigenar una obra que parecía condenada a la repetición en bucle.

Las canciones siguen adoptando ese formato de plegaria en el que las alusiones al fuego, el amor, las drogas, el alma, la religión, el pecado, la redención o la culpa son constantes, pero quizás esta vez ese mismo imaginario resulte más cercano, más sincero, a la vista del pasado reciente de un Jason Pierce que estuvo cerca de conocer la muerte por culpa de una doble neumonía que le mantuvo durante meses condenado a la suerte siempre incierta de los cuidados intensivos hospitalarios. “Accident & Emergency” llaman en UK a lo que nosotros conocemos por UCI; de ahí el título del álbum.

Gracias a la confianza ganada durante la composición de la banda sonora del último film de Harmony Corine (personaje honrado aquí en la forma de seis breves interludios instrumentales que se debaten entre la música coral sacra, el minimalismo pianístico reminiscente de los trabajos ambientales de Brian Eno, o el sinfonismo místico de Arvo Part), Pierce consiguió el arrojo necesario para enfrentarse de nuevo a unas canciones que su convalecencia de casi dos años le había obligado a dejar a medias. Pierce ha confesado que las sintió extrañas, lejanas, y que su trabajo le costó devolverles la vida. “Me llevo mucho tiempo redescubrir la idea original… pero era igual de duro dejar que las canciones se perdieran porque tenían una tremenda emoción (…) En una tienda de Cincinnati encontre una Gibson de 1929, absolutamente inmaculada. Sonaba distinta a cualquier otra cosa. No tenía dinero pero sabía que tenía que tener aquella guitarra. Hablé con el tipo y me llevé la guitarra. Y fue como si trajera las canciones puestas”.

Entre tanta excursión espacial, tanta grandilocuencia y epicidad sónica concentrada en su obra previa, “Songs in A&E” se percibe como el disco más austero, más terreno y personal que Spiritualized hayan grabado nunca. Las canciones, casi todas compuestas a partir de una guitarra acústica, suenan ahora más básicas, más sobrias, íntimas y serenas, y se muestran más apegadas a unas raíces (ese blues cósmico llamado “Death Take Your Fiddie”, o “Baby I’m Just A fool”, uno de los momentos más apegados al folk de toda su discografía) que antes siempre aparecían enterradas entre profusión de arreglos y capas de ruido.

El disco, mezcla de euforia y pánico existencial, suena a renacer, a volver a creer en la vida y en la música de nuevo. El álbum comienza exhibiendo sencillez estructural en la forma de un telón de cuerdas que sirve de magnifico fondo sonoro a una guitarra discreta y a una voz rota, cascada, ciertamente afectada por el proceso hospitalario. A las cuerdas se suman coros gospel y trompas que definen un marco entre la psicodelia amable y ligera y la sinfonía gospel en “Sweet Talk”.

Respiraciones forzadas, dificultosas, se entremezclan con las notas de una guitarra de sabor americano que parece sonar a través de una radio en “Death Take Your Fiddle”. La exhortación de “I Gotta Fire” se sitúa en algún lugar intermedio entre Can y The Rolling Stones, mientras “Soul On Fire” se disfruta como un emocionante ejercicio de amable y emocionante pop sinfónico que podría hacer grande el próximo disco de Oasis.

“Sitting On Fire”, uno de los momentos más sentidos del álbum, empieza sonando doliente y desesperada en la voz temblorosa de Pierce para acabar templada por un final de cuerdas exuberantes. La suciedad eléctrica y el ritmo se adueña de “Yeah Yeah”; como si el Bob Dylan de Subterranean Homesick Blues cantara respaldado por Spacemen 3 o Brian Jonestown Massacre y contara con los coros de Nick Cave y sus Bad Seeds. Lo mejor de la flotante y congestionada “You Lie You Cheat” en su final disonante, mientras que “Baby I’m jsut a fool”, gracias al extraño efecto que logran marimba y campanas, se revela como otro de los momentos mas brillantes del disco.

El folk psicodélico de “Don’t Hold Me Close” (uno llega a imaginarse esta canción en algún disco de Low) suena nocturno y sedado, jugando la baza del contraste entre sus dos voces principales, la de Pierce y la Rachel, la novia de Harmony Corine. El clasicismo (esas cuerdas elegantes) de “The Waves Crashes In” y “Borrowed Your Gun” y la desnudez acústica de esa canción de cuna llamada “Godnight Goodnight” despiden este “Songs in A&E”, un disco emocionante y extrañamente cercano que no cuesta defender como el mejor trabajo que Spiritualized firman desde su celebrado “”Ladies And Gentlemen We Are Floating In Space” (1997).

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fernandoleon comentó:

Qué buena reseña, me encanta este disco y lo describe perfectamente.

Una duda: ¿Cómo logró llevarse la Gibson sin tener dinero? ¿La mangó? ¿Hipnotizó al tipo de la tienda? ¿La consiguió a cambio de favores sexuales?

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