Como nieve derretida es la gira de la maravillosa Kathleen. En los 28 días de un mes tan poco simpático como es febrero tiene previstos 18 conciertos, recorriéndose Ohio, Pennsylvania, Indiana, Michigan, Illinois, Ontario, New Hampshire, Connecticut, Massachusetts, vuelta a Pennsylvania, Virginia, North Carolina y finalmente Florida.
Kathleen Edwards tuvo la poco práctica idea de sacar su tercer y mejor disco "Asking for flowers" el 01 del 01 del 2008. Un disco afilado, donde las guitarras eléctricas y las armónicas te elevan dos metros del suelo, como en "The Cheapest Key". O donde la carretera de noche resplandece y se expande, como en "Goodnight California".
¿Pero cómo se puede ser tan guapa, cantar tan bien, componer de esa manera, recibir los servicios de Benmont Tench, de Don Heffington, de Bob Glaub, de Greg Leisz, de Jim Scott, trabajárselo girando hasta la extenuación, recorrer mil pequeños escenarios sin descanso y seguir siendo una desconocida en nuestro país?
Hace tiempo que dejé de mirar a las islas británicas con la esperanza de que volvieran a surgir unos nuevos Blind Faith. Será por eso que pierdo el tiempo anunciando la gloria de discos injustamente ignorados en el continente como éste.
¿Os imagináis un febrero así? Los que giran lo pueden contar. Siempre me he preguntado cómo puede ser la vida en la carretera, porque aunque siempre he envidiado el aspecto y las pintas de Sam Shepard, nunca me he fiado mucho de sus libros.
Fue entonces cuando Sam miró por la ventana al oir que algo pasaba en el establo y vio que Kathleen se alejaba saltando con su caballo al galope. En la espalda llevaba una guitarra.
