
Foto: Cristina The Wrong Girl
El viernes en El Sol tuve la suerte de poder ver a The Muffs, uno de esos grupos míticos de mi colección de discos que no había visto nunca en directo. Recordaba cómo los había conocido: mi hermana mayor me había encargado comprarle sus dos primeros discos en Madrid Rock, un sábado que yo sabe Dios qué horribles discos compraría. Se los llevé, y cuando los escuchó no me gustaron nada. Años después me compré yo esos mismos discos en Amazon y se convirtieron en dos imprescindibles de mi colección.
The Muffs están en el límite más cañero de mis gustos musicales. Me di cuenta entre otras cosas porque esperaba encontrarme a cientos de personas conocidas como me pasa en los conciertos más pop, pero no fue así (aunque hay gente como Adolfo que sé estuvo y no vi).
El concierto fue espectacular. Kim Shattuck superó mis expectativas y éstas eran muy altas. Iba dispuesto a enamorarme de ella y más que enamorado quedé apabullado. Su dominio del escenario era absoluto, incluyendo el sonido de sus compañeros de viaje. De éstos, decir que para mí Ronnie Barnett se pasa de comediante, lanzamientos en plancha al público incluidos, y por momentos llega a descuidar su sonido (Kim le mandó afinar dos veces). Por su parte Roy McDonald es uno de los mejores baterías que yo recuerde. Pegada, precisión, sutileza. Simplemente, perfecto.

Foto: Cristina The Wrong Girl
Pero Kim es un capítulo aparte. Increible el sonido de guitarras que crea ella sola, magistral. Y mágico su juego con sus dos registros de voz, que casi parece un trastorno bipolar por segundos: de la dulzura de la esposa ejemplar al desgarro lleno de ira y rencor de una amante despechada. Increible su facilidad para pasar de uno a otro. Y alucinante su versión desgarrada: es la única cantante (masculina y femenina) del mundo que me gusta cuando grita, pero no es que me guste, es que si un día hablo con ella quiero que sólo me hable así.
El repertorio fue lo único que habría cambiado. Cuando uno ve a un grupo después de tantos años espera que hagan un repaso de sus grandes clásicos (aunque cada uno tenga los suyos) y hubo dos canciones que todavía hoy echo de menos: Everywhere I go y Baby go round, además de alguna más de Blonder on Blonder. Me encantó escuchar From your girl y Lucky guy y me gustaron tanto las de Really Really Happy como las que formarán parte de su nuevo álbum.
El sonido del grupo era bastante punk, sonaban amateur con una calculadísima profesionalidad. No hay duda de que sonaban exactamente como querían sonar. Era impresionante ver un trio con esa intensidad y a la vez sin que nada pareciera relleno. Un lujo un concierto así, y salir con una sonrisa de oreja a oreja: tenía miedo de decepción, como tantas otras veces en circunstancias parecidas, y sin embargo desde el concierto sus discos no han hecho más que crecer para mí.
Actualización: hay unos videos en youtube del usuario gramland2 del concierto. El sonido el horrorosísimo, pero molan por ver la actitud del grupo y del público. From your girl
Lucky guy

