La historia de Yola Tengo.

por: ortega y cassette · 08/Jun/09 13:42 · 6 comentarios
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No es que falten motivos para revisar la ecléctica, duradera y prolífica carrera de este estandarte de la música independiente, pero su paso por las principales ciudades europeas y la próxima salida de su último disco dan el pretexto ideal para repasar la trayectoria de la bilbaína Yola Tengo.

Algunos la califican como cantante para críticos (un elogio dudoso del género «escritor de escritores») haciendo alusión a la complejidad de su música y al limitado acceso que el mainstream ha tenido a ella. A menudo relegada de los festivales de verano, este año ha tenido gran acogida en el Primavera Sound como ha reportado la prensa española.

Yolanda Chacón nació en Bilbao de padre venezolano y madre española. En el Conservatorio Juan Crisostomo De Arriaga conoció a Irasema Kaplan, guitarrista de origen brasileño que la animó a grabar su primer demo. La combinación de la voz murmurante de Yola y la guitarra acústica pero insistente de Ira quedó patente desde las primeras canciones.

Finalmente, en 1986 Yola grabó su primer LP bajo el que hasta hoy es su nombre artístico. «A Papá le gustaba decir no hagas tango cuando alguien exageraba, a mí me pareció perfecto como nombre de batalla. En el primer demo hubo un error tipográfico y Tango quedó en Tengo. Decidí adoptarlo.» Aclaraba Yola Tengo en una entrevista a Ruta 66. Esta confusión daría origen a uno de sus últimos singles, La Historia de Yola Tango, de donde toma el título este post.

Monta El Tigre (1986) fue finalmente editado por el desaparecido sello salvadoreño de música independiente Coyote Records. Producido por un conocido bajista de New Age Folk con el que ya había trabajado anteriormente, Monta El Tigre pasó más o menos desapercibido pero sirvió a Yola para ensayarse con una serie de bajistas y guitarras prestados de otros grupos, confirmando finalmente su mancuerna con Ira. Un par de intentos después Yola Tengo publicó su primer gran disco: Presidenta Yola Tengo (1989) también con Coyote. Un disco de Folk Eléctrico y Protesta que presentaba un mundo ideal y esquizofrénico gobernado por la música. En él se incluían varias versiones de las mismas canciones (El Mal Que Hacen Los Hombres, por ejemplo) dejando claro el exceso guitarrístico que sería la marca de Yola y su grupo.

Vinieron años de transición y cambio de sello discográfico que dieron lugar a otro par de discos, uno de ellos incluía una serie de covers tomados de la colección de discos Pop Folk de Yola y otro, una bacanal de reverberación y guitarras, del que destaca Cogiendo a América por los Cuernos, canción que marcaría la futura tendencia pro-latinamericana y anti-imperialista del subsecuente trabajo de Yola Tengo.

En 1992 edita el melancólico ¿Puedo Cantar Conmigo? un homenaje a sus orígenes bilbaínos: el título y la portada en la que Yola mira al horizonte en un día lluvioso, son claros guiños al emblemático grupo Mocedades. Este reencuentro con su adolescencia y la música de sus padres sirve de ruptura, deja atrás el Folk y la utopía y empieza el recorrido tortuoso y dramático que hasta hoy la caracteriza. El año siguiente cambia de discográfica y comienza a trabajar con el sello toledano Matador. Ahí publica Doloroso, elepé que inaugura una discografía a veces innecesariamente complicada, de títulos tan cursis como abstractos que continuará en Puedo Oír El Corazón Latiendo Al Unísono (1997), Y  Entonces La Nada Se Volvió Del Revés (2000) y Sol de Verano (2003).

Al hablar de Yola Tengo es imposible eludir un conocido y escandaloso capítulo de su historia musical, siempre ecléctica y controvertida. En 1995 Yola Tengo firmó contrato con una conocida marca de agua embotellada mexicana editando catorce canciones dedicadas a promocionarla. Electr-O-Pura tuvo un éxito sin precedentes (ni consecuentes) para Yola Tengo. Quizá su trabajo más popular hasta la fecha y, sin duda, el más controvertido. En él integra de manera sorpresiva influencias atípicas como la música ranchera en Se Nos Murió Pablo y la cumbia en No Digas Nada (Pollo Caliente). Sin embargo lo que quedará para la historia no será tanto la música como el revuelo causado entre los mexicanos que la acusaron de venderse al sistema y de haber traicionado la escencia misma de su música.

Sus otrora incondicionales fans mexicanos se dedicaron a sabotearla, abucheándola en sus conciertos e irrumpiendo violentamente en sus presentaciones y entrevistas en la radio. Yola Tengo se declaró perpleja y ofendida por la exagerada reacción (el tango, diría su padre) de los mexicanos y suspendió durante algunos años sus presentaciones en dicho país.

Se dice, aunque ella no lo ha confirmado, que su penúltimo disco No Te Tengo Miedo y Te Partiré La Madre (2006) está inspirado en sus desavenencias con el público mexicano. Lo que explicaría canciones como A Veces No Te Entiendo, Apunta y Dispara, Me Quiero Ir a Casa y Pásame el Hacha Que Soy Buena Persona.

Entre este disco bravucón y el día de hoy, hay bandas sonoras, proyectos alternativos, cameos en películas y una compilación de grandes éxitos: Prisionera del Amor: Somero de Canciones Centelleantes y Senescentes: 1985-2003. Y así, con su eclectisismo aventurero, su independencia desafiante, su incansable ambición creativa y su inseparable Ira Kaplan, llegará Yola Tengo, en septiembre, a su treceavo disco de estudio: Canciones Populares.

Mientras tanto, para aguantar, Periódicamente Doble o Triple.

6 comentarios

power_pep comentó:

Genial.

luis comentó:

Ortega y Cassette, sabes de quién viene ese "genial"? investiga! ya puedes estar orgullosa :)

ortega y cassette comentó:

«No te tengo miedo y te partiré la madre» por Issa Villarreal en PERDIDA EN EL SÚPER:

«...El artículo más freaky (y al mismo tiempo “más correcto”) que he leído acerca de la trovadora de la Nueva Canción Yola Tengo, disponible en Popmadrid »

Usuario Amor comentó:

Muy grande. De lo mejor que he leído en Pozmadrí. Ya soy fan de esta mujer (me refiero a la gran Yola, claro). Lo que daría por escuchar la cumbia No digas nada (Pollo caliente)...

ficusin comentó:

Es preciso añadir a lo dicho sobre el cambio de discográfica y el disco de covers tomado de la colección de discos Pop Folk de Yola, los problemas con la ley del Estado de Veracruz, cuando en un retiro de Yola en compañía de Irasema a orillas del lago Catemaco después de la gira promocional de su disco de covers titulado Libro de partituras, tuvieron que salir precipitadamente en la guagua camino de Mérida, tras ser notificados por una bióloga especializada en la iguana verde (que se presentó como fan de la artista bilbaína desde sus inicios) de la presencia de agentes federales con una orden de busca y captura, dado que los libros de partituras para las canciones populares, en inglés "fake books", que contenían la notación esencial de una canción para ser interpretada, esto es, melodía, armonía y letra, seguían siendo material prohibido por una ley no abolida en México que data de 1942, cuando George Goodwin, director de una estación de radio, publicó el primero de ellos.

 De acuerdo con el estudio de Barry Kernfeld, "La historia de los libros de partituras", en 1950 los gansters duplicaron los libros de partituras encontrando un suculento negocio, vendiéndolos en el mercado negro a un precio que oscilaba entre los 10 y los 25 dólares. Estos libros fueron considerados ilegales, puesto que no pagaban royalties a los autores originales.

 En 1964 el FBI de Cleveland, OH, constató que "prácticamente todos y cada uno de los músicos profesionales del país poseían uno de estos libros, valorándolo como el documento más útil que uno puede llegar a tener".

En aquella ocasión, Yola Tengo fue vista en un barco de recreo del lago de Catemaco haciendo fotografías a los changos tailandeses y tomando después en compañía de su inseparable Irasema unos togogolos cocidos con sal. Sobre la mesa, mientras se unían al mariachi local para cantar "Que nadie sepa mi sufrir", un ejemplar del "Libro Real", realizado por el Colegio de Música de la ciudad de Guanajuato en el año escolar 1974-75, que contenía cerca de 2000 partituras, de pobre diseño y multitud de erratas, subsanadas en ediciones posteriores. Louie Pérez, amigo de Yola y percusionista y compositor principal de Los Lobos, regaló esta joya repleta de canciones populares a Yola Tengo. La artista bilbaína escogió, con la ayuda de Louie, las canciones para su disco de covers, entre los que destaca la recreación del clásico "Ahí viene mi negra".

 

xurde comentó:

Lo de "Yola" tengo ¿es por hacerle un guiño a la Berrocal?

Es la única explicación. :/

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