Viene en el número de junio de Rolling Stone (revista que tiene mucha paja pero de la que casi siempre se puede sacar algo entretenido) una bobada de reportaje sobre conciertos especialmente recordados por algunas estrellas del pop patrio.
Casi todo es bastante previsible y poco interesante, pero esta vez un Alex Díez cada vez más de vuelta de todo se luce muy por encima del resto de los invitados, incluyendo, por supuesto a Loquillo. Transcribo la respuesta de Alex: "1983, sala La Mandrágora, León. Tenía 16 años y teloneaba con mi grupo Opera Prima a Loquillo, que presentaba El Ritmo del Garaje. El cartel lo hizo Martín, me prestó el ampli Sabino Méndez y Carlos Cardiaco me afinó la guitarra. Al acabar, dijeron que había nacido con ella colgada. Loquillo iba de cuero negro, besó a Annie, que estaba en primera fila, y nos convirtió en rock and roll stars". Hasta aquí no está mal, sobre todo porque cuando la mayoría de los intervinientes en el reportaje procuran tirarse el rollo y citan un concierto más o menos reciente tratando de reivindicarse en la actualidad, Alex responde realmente a lo que se supone que persigue el reportaje. Pero lo mejor es el final: "Desde entonces, todo ha ido cuesta abajo..."
