El propio Xoel y su sello se han encargado de que la del cambio de idioma se convirtiera en cuestión central de su nuevo disco, de manera que a propósito del mismo se está hablando casi más de las letras que de la música. De cualquier manera, y salvando perlas como la de “El antihéroe”, auténtica cumbre del ripio hispánico, donde hay versos solamente comparables al Nacho Cano de “No hay marcha en Nueva York” y “Hawai Bombay” o el Sabina más jocoso, las letras no son mucho peores de lo que se le exige a cualquier grupo que cante habitualmente en la lengua de Cervantes (que se sepa, nadie le va pidiendo cuentas a este respecto a La Habitación Roja o a Nacho Vegas –que ése sí que tiene delito-).
Musicalmente, el tercero de Deluxe avanza hacia terrenos más amables y fáciles que los que habitaba en el segundo, el disperso y desconcertante pero por momentos muy atinado “If things were to go wrong”. Las de “Los jóvenes mueren antes de tiempo” –también tiene miga el titulito- son canciones discretas, ligeras y agradecidas, que se dejen escuchar sin problemas. La voz, sin embargo, está en un primerísimo plano desde el que Xoel luce sus dotes con decidido exceso, asomando de cuando en cuando la sombra de Bunbury o el Miguel Bosé pseudo moderno de los primeros ochenta. Se trata de un disco seguramente demasiado correcto, con el que es de esperar que obtenga buenos resultados comerciales, pero que en absoluto sitúa a su autor por encima de donde ya estuvo con sus dos primeros álbumes.










