Patricia y Jaime son Souvenir, un grupo singular por sus influencias, por elegir el francés para sus letras, por desmarcarse de casi todo lo que sucede en la escena indie española… de todo ello, y de su flamante nuevo álbum, “Des équilibres”, recién publicado por Jabalina
Da la sensación de que siempre habéis ido muy a vuestro aire, ¿qué relación o conexión tenéis con otros grupos españoles?
Patricia: Parece bastante común pensar, dentro del mundo indie, que todos tenemos que ser amigos y hacer piña, pero nosotros no lo vemos necesariamente así. Es lo mismo que en otros ámbitos, hay gente con la que coincides y haces amistad, te entiendes y otra con la que no. Nosotros igual que el resto hacemos música e intentamos divertirnos con esto, no sé si eso es ir a nuestro aire… Desde luego por nuestra parte no hay ninguna intención de hacer diferencias, quizás son los demás los que nos vean diferentes al resto. La verdad es que para nosotros todo esto carece de mucha importancia.
Lo de cantar en francés imprime carácter, ¿es una opción meramente estética?
Jaime: No es una cuestión meramente estética, para nosotros cantar en francés es algo mucho más natural que eso, es un idioma al que nos sentimos muy cercanos y quizás por eso y otras cosas para nosotros no tiene las connotaciones que tiene para otras personas que nos escuchan. Simplemente es un idioma más, que conocemos, que nos gusta y con el que nos sentimos a gusto haciendo música.
Precisamente por el hecho de cantar en francés y por la voz de Patricia, vuestra música remite a clásicos del pop francés de los 60, ¿es una de
vuestras grandes influencias? ¿qué otras cosas os gustan?
Patricia: Por supuesto nos gusta la mayoría de las cosas que se hicieron en Francia en los 60 pero no somos nada restringidos en cuanto a gustos musicales, escuchamos música de todos los estilos y épocas. Jaime: Mientras las canciones sean buenas, somos aficionados a casi cualquier estilo.
Vuestro sonido es muy “retro”; quizá en este último disco más aún… ¿qué objetivo buscabais con esa producción?
Patricia: Es curioso porque en otros periodistas nos hacen justo la apreciación contraria. Suponemos que cada lo ve a su manera personal. Por nuestra parte no ha habido una intención de producir el disco con un sonido retro. Jaime: de hecho, seguramente la discusión está en qué es clásico y qué es moderno, y yo creo que en el momento actual las fronteras entre ambas cosas están muy diluidas, lo cual celebro, por cierto. Pero pasará mucho tiempo hasta que la gente se quite de encima esas etiquetas, Creo que retro es lo que se hace con voluntad de reproducir modelos del pasado de la forma más fiel posible, emulando desde la nostalgia. Nosotros pretendemos justo lo contrario: aunar muchos elementos de entre todo lo que nos gusta, antiguo y moderno, e intentar darle una forma contemporánea. Nos parece que es un disco muy actual a nivel de letras, a nivel estético y musical. Quizá no en el sentido contemporáneo de lo moderno y electrónico, pero es que esa no es la única comtemporaneidad, si se fija uno un poco en grupos de ahora mismo como Hal, Aberfeldy, A Girl Called Eddy, o incluso franceses como Franck Monnet, Jean François Coen, Jeanne Cherhal.
Una sorpresa: la versión de Linda Rondstand, ¿por qué esa canción? ¿la letra es adaptación vuestra?
Jaime: Nos tocaba hacer una versión de los 70, y Linda Ronstadt resultó la más apropiada, aunque se barajaron canciones de Leonard Cohen, Mink DeVille… sí, la letra es una traducción lo más fiel posible del original de Mike Nesmith.
¿Sois amigos de las versiones? ¿cuáles soléis hacer?
Jaime: Pues sí, nos gusta hacer versiones, en primer lugar para agradarnos a nosotros y en segundo para tratar de reivindicar canciones quizá oscuras. En esta gira estamos tocando versiones de Alain Chamfort, Zouzou y Jean-François Coen.
Souvenir es un dúo, pero ¿en qué medida funciona como banda cuando preparáis los directos?
Jaime: En directo los cinco músicos estamos de igual a igual, y es fundamental que la compenetración sea muy fuerte. Con la nueva banda que llevamos estamos muy contentos en ese aspecto, y los directos que hemos hecho hasta ahora han resultado muy bien.
Siempre habéis tenido críticas favorables, ¿qué supone eso para vosotros?
Patricia: Nos satisface mucho ver que el resultado de nuestro trabajo se entiende, aunque como cualquier otra cosa, todo son opiniones y por tanto subjetivas, así que si en algún momento alguna de estas opiniones no fuera favorable también nos la tomaríamos de esta manera. Nosotros somos los más exigentes de todos con nuestro trabajo, y además conocemos todas las circunstancias y limitaciones con las que cuenta un grupo como el nuestro. Y con todo esto nos sentimos muy satisfechos del resultado, esto es lo más importante de todo.
Y el hecho de vender más o menos discos, ¿hasta qué punto os preocupa?
Jaime: No es una preocupación propiamente, mientras vendamos lo suficiente como para poder seguir adelante nos sentiremos satisfechos. Somos muy conscientes de que sitio nos toca dentro del panorama musical actual.
¿Creéis que tiene sentido hacer este tipo de música ahora mismo más allá de la pura satisfacción personal?
Patricia: Para nosotros sí, nos resulta difícil pensar en que alguien haga algo a lo que no le encuentre sentido. Creemos que en la música hay cabida para todo el mundo, la oferta es muy amplia, y de muy distintas calidades y luego cada uno elige lo que más le apetece. Por suerte hay un sector de público que nos elige a nosotros y eso es para sentirse muy satisfecho.



