Nunca han sido la alegría de la huerta. Eso de la pasión desbordada y las emociones a flor de piel no va con ellos. Lo que ocurre es que quizá en este disco parezcan más aburridos que nunca. Cuando han pasado nada menos que cinco años desde la edición de su última entrega, el discreto “Howdy”, parecería razonable que volvieran con las pilas cargadas, con un disco más poderoso y vital.
No es “Man-made” un mal disco, ni mucho menos. Teenage Fanclub son esmerados artesanos del pop, aplicados y talentosos fabricantes de bonitas melodías aupadas en impecables armonías vocales, y en eso siguen siendo indiscutiblemente unos verdaderos maestros. La deliciosa “It´s all in my mind” que abre el disco es una buena prueba, y casi cada una de las que siguen son igualmente preciosas gemas de las que disfrutará cualquier aficionado al pop.
Sin embargo, este nuevo disco se queda muy lejos de aquella obra maestra que fue “Grand Prix”, y también, desde luego, de aquella otra maravilla, esta vez por lo osado, por lo diferente, que fue “Bandwagonesque”.
El nuevo de los escoceses es un muy agradable disco de brillante, inspirada música pop, y eso bastará a muchos, a aquellos a quienes no echen en falta algo de nervio, de garra, de corazón.


















