De entre los muchos y muy buenos grupos que en los últimos años han venido a revitalizar y renovar los más clásicos sonidos de la tradición del folk-rock y el country-rock americano, Clem Snide es uno de los más sobresalientes. Eef Barzelay, el carismático, ingenioso y un tanto excéntrico timonel del proyecto, derrocha talento en cada uno de sus discos y, tal y como pudo comprobarse el pasado año en su gira española, también, y mucho, en sus directos.
Esta última entrega es seguramente la menos sorprendente, la menos arriesgada o diferente. Pero en absoluto quiere eso decir que sea menos buena. Más sereno, más apacible, más clásico, “End of love” es un precioso disco de rock intenso, afilado y enormemente emocionante.
Empieza el álbum con “End of love”, una pieza rugiente y directa, para pasar a continuación a piezas más reposadas, llegando en seguida a esa maravilla titulada “The sound of german Hip-hop”.
No hay bajones ni rellenos. Una voz personalísima y cautivadora, un montón de buenas canciones, un sinfín de arreglos rebosantes de clase y buen gusto. Muchísima música, sustanciosas dosis de ironía, algo de provocación, mucha imaginación… Un disco, en fin, de los que uno tarda mucho en cansarse.





