Si hace unos días Fuenlabrada nos dejaba una visión apocalíptica tanto a nivel organizativo como musical, este fin de semana, en Villaverde Bajo (Madrid), surgía el reencuentro con ciertos placeres sonoros. Durante dos días ha tenido lugar, de manera gratuita, el festival Indyspensable, donde en la variedad ha estado el gusto.

Desde la fuerza algo anárquica y contundente de los australianos City Lights, que abrieron el festival, hasta la elegante sencillez de Cooper, pasando por la propuesta oscura y de sufrimiento físico de Avant Garde (¡35 grados y con abrigo!) o la veteranía de Australian Blonde, estos dos días han sido una agradable sorpresa.
Todo esto, sin contar con el estado de gracia el que se encuentran los catalanes Unfinished Sympathy, “mis” triunfadores absolutos del Indyspensable. Además, la presencia de Budapest y Sexy Sadie, cabezas de cartel del festival, animaron a numerosos popies a acercarse hasta este barrio madrileño.

Un modesto auditorio pero con un sonido impecable, una puesta en escena que ya quisieran muchas salas y una organización dando todo tipo de facilidades para trabajar, hacen que, tras los últimos varapalos anímicos, se recobren las ganas por algo tan vital como la música. Propuestas como esta son las que nos hacen creer que no todo está perdido.
PD: no viene a cuento, amigo, pero me es imposible quitarme de la mente “It´s all in my mind”. TFC, luego existo.
