La fiesta PopMadrid con Niños Mutantes fue un éxito; la sala bastante llena, y los muy numerosos fans que se encontraban entre el publico propiciaron un muy buen ambiente. La banda, por su parte, no es de las que falla ; se entrega, tiene repertorio y un buen sonido, muy buen sonido.
Ahora viene mi opinión, que no es opinión de fan. Sólo había llegado a escuchar, en su momento, el álbum “Sol de Invierno” y lo cierto es que aun respondiendo a casi todos los clichés y utilizando casi todos los recursos estilísticos del indiepop nacional como banda de pop cantando en castellano me gustó bastante, incluso estuve muy enganchado a “Itaca” y sobre todo a la que abría el disco “El corazón es un cazador solitario”, canción que me atrajo en principio por el titulo, pues está sacado de una novela de Carson McCullers, escritora que admiro en lo literario y en lo humano. Este último aspecto de la gran escritora americana lo trata con una sensibilidad enorme y con gran cariño John Huston, amigo personal a raíz del rodaje de “Reflejos en un ojo dorado”, en su autobiografía. De paso aprovecho para recordar que este mes en la Filmoteca Española hay ciclo de John Huston.
Perdón por la digresión. Vuelvo a Niños Mutantes y a la excelente canción que es “El corazón es un cazador solitario”, lastima que no la tocaran. Lo cierto es que a pesar de que se puede decir que dieron un gran concierto, a mi me aburrió un poco, quizás porque me suelen aburrir los conciertos tan “de genero”, quizás porque una digresión de vez en cuando no viene mal; a la tercera canción ya estaba un poco fuera de onda. Esto me suele pasar con muchas bandas nacionales; escuchándoles en casa, al poder apreciar las letras, que en caso de Mutantes son de un gran nivel (nivel granadino), pues los disfruto, mientras que en directo disueltas estas en una maraña sonora empastada y uniforme, pues me aburren. Claro que; el día antes había visto a Giant Sand, vamos, que lo tenían difícil.
