Han sido una de las sensaciones del panorama “indie” español del último año. Su primer disco vendió varias decenas de miles de copias, lo que, tal y como andan las cosas, convierte al grupo en un autentico fenómeno comercial, al que sin duda ha contribuido el hecho de que su cantante sea la popular actriz Leonor Watling. De ello, de su segundo disco y de otros asuntos relacionados con su arrolladora irrupción en el mercado discográfico hablamos con la propia protagonista y con Alejandro, que es quien pone música a las letras de Leonor.

Obviamente, la gente conoce a Leonor por su faceta de actriz antes que por la musical, así que, ¿cuál es tu relación con la música previa a Marlango?
Siempre me ha gustado y la verdad es que tener que contar esto todo el tiempo me suena a justificación, como si tuviera que inventármelo para justificar el hecho de que cante en un grupo y escriba canciones… pero es así, y me parece igual de válido o de poco válido lo que hago en música como lo que hago en cine. La verdad es que estamos muy contentos con el grupo y haríamos exactamente lo mismo aunque no le gustase a nadie. Haríamos lo que hacemos aunque fuera delito.
¿Cómo surgió, en cualquier caso, el grupo?
Yo –Alejandro- conocí a Leonor en el local de ensayo, empezamos a hablar de música y a ver que teníamos muchos gustos en común, así que en seguida surgió la idea de empezar a tocar. Al principio eran solamente versiones pero con el tiempo fuimos atreviéndonos a intentarlo con material propio. La verdad es que fue todo muy natural, muy orgánico. No había ningún plan previo
¿Cuál sería, entonces, el planteamiento del grupo?
El planteamiento es que no hay planteamiento. Para nosotros, la música es una necesidad, una necesidad vital y diaria, como comer o beber. Lo que pase con la música, los resultados o si le gusta a mucha gente o no es accesorio, y, sobre todo, es algo que se escapa a nuestro control. Cuando estamos componiendo o grabando un disco no pensamos en la promo, ni en lo que va a pensar la gente, sino en saciar una necesidad que, por otro lado, también crece según evolucionan las cosas de una forma o de otra.

¿Ha sido una sorpresa el éxito del disco?
Desde luego, los resultados han sido desproporcionados, lo cual es muy halagador. Nosotros simplemente queríamos hacer el disco que teníamos en la cabeza, y eso lo conseguimos. Todo lo que ha venido después es un regalo. Es algo a lo que damos la bienvenida, que nos encanta, pero que en realidad no tiene demasiado que ver con nuestras aspiraciones como músicos.
Tu condición de actriz popular os habrá abierto muchas puertas, ¿pero no es tan bien un arma de doble filo?
Desde luego. Es cierto que nos ha abierto muchas puertas, pero al final creo que el nivel de exigencia también es mayor. Estás en el centro de las miradas y tienes que demostrar más que cualquier otra persona. Obviamente, el hecho de ser alguien popular no garantiza que vayas a hacer bien cualquier cosa. Hay muchos ejemplos de gente famosa, como Estefanía de Mónaco o Naomi Campbell que ha intentado triunfar en la música y su fama no les ha servido de mucho en ese caso porque detrás de eso no había verdadero talento para ello.
¿Te sigues sintiendo bajo sospecha?
Sospechosa habitual, sí… bueno, lo cierto es que ahora mucho menos que al principio. Antes parecía que era como una intrusa, pero la verdad es que el tránsito de una situación a otra, de mayor normalidad, ha sido más rápido de lo que nos temíamos. El hecho de ser actriz ha pasado ya a segundo plano. Ya hay suficiente complicidad con la gente en los conciertos como para que haya dejado de llamar la atención.

El periodo de promoción y presentación del primer disco ha sido muy intenso…
Desde luego… ha sido menos de un año, pero ha sido absolutamente intensivo: trescientos días que han dado de sí como trescientos meses. Hemos sido muy afortunados porque nos han pasado un montón de cosas buenas.
Presentáis ahora vuestro segundo disco, ¿lo habéis hecho muy condicionados por el éxito del primero?
No, en absoluto. Es exactamente el disco que habríamos hecho ahora, aunque no se hubiera vendido ni una sola copia del anterior. De hecho, nosotros estamos escribiendo canciones todo el tiempo, y hay algunas en este nuevo disco que se hicieron incluso antes de que saliera el anterior. Vamos trabajando cada día, y desde luego que te influye lo que te va pasando, lo que vives en cada momento, pero el éxito del disco como tal no creo que haya cambiado para nada la esencia de este nuevo.
Sí habrá influido, supongo, el hecho de haber actuado tanto en directo…
En ese sentido sí, claro. La banda ha crecido mucho y ahora nos sentimos mucho más seguros gracias a lo mucho que hemos tocado en directo.
También en el nuevo disco se nota una mucho mayor amplitud de géneros e ideas, ¿no?
En este disco hay algunas cosas comunes con el otro, pero también diferencias sustanciales. Lo cierto es que hemos trabajado con mucha libertad y hemos conseguido un disco con muchas más posibilidades y registros.

¿Y en qué medida se trasladan esos cambios al directo
También hay mucha más amplitud en el material, incluso en las versiones. Básicamente somos el mismo equipo y hemos mantenido las mismas premisas, pero hemos abierto el espectro.
Hay algo de jazz, pero también pop, rock, toques americanos…
Todo vale. Nos gusta tanto sonar como si fuéramos Radiohead en un festival como si fuéramos el grupo del bar de Twin Peaks. Afortunadamente la música es muy amplia y hay cosas buenas en todos los géneros y estilos. No hay que quedarse con una sola forma de hacer las cosas si eres capaz de hacerlo de varias.



