Es una de las bandas del pop-rock alternativo americano más reconocidas en nuestro país, tal vez en parte por contar en sus filas con el español Daniel Lorca, aunque también, sin duda, por su capacidad para combinar melodías de sabor clásico con arreglos más personales e innovadores. Acaban de editar su cuarto álbum, “The weight is a gift”, lo que aprovechamos para hablar con Matthew, cantante y guitarrista del grupo.
Por estas fechas cumplís diez años como grupo, ¿supone esto algo especial para vosotros?
Sí, está bien ver que lo que empezamos simplemente como un hobby ha dado nada menos que para una década y lo que nos quede. Nada Surf es la tercera banda que monté con Dani, así que en principio no había ningún motivo para pensar que esta vez fuera a ser diferente. Sin embargo, nos empezamos a sentir más seguros y finalmente sí tomamos la decisión de intentarlo un poco más en serio…ahora valoro al grupo más que nunca, porque me da mucho, me da la posibilidad de hacer algo que me encanta, y eso es muy importante.

¿Cuáles han sido los “momentos estelares” del grupo durante estos diez años?
Ha habido muchas cosas muy excitantes. La primera fue la primera gira que hicimos. Tengo grandes recuerdos de aquellos primeros conciertos. También fue muy especial la primera vez que grabamos. Luego ha habido un montón de momentos especiales, como formar parte de la banda de Joey Ramone o tocar con Alex Chilton… Y bueno, puede parecer un poco cursi o estúpido, pero cada concierto que hacemos es algo especial. El otro día tocamos en Murcia, en el festival B Side, y fue estupendo ver a tanta gente muy metida en el concierto… Estar en un grupo y que a la gente le gusta lo que haces no es solamente una cuestión de ego; es más bien un honor. La sensación de un trabajo bien hecho.
Siempre os habéis caracterizado por mantener el equilibrio entre el pop clásico y formas más contemporáneas…
Sí, es gracioso. Estoy completamente de acuerdo con eso, y, desde luego, sé perfectamente de dónde sale la parte clásica de ese equilibrio, porque se trata de lo que escuchábamos cuando éramos niños, pero te aseguro que la otra es accidental. Supongo que es lo que aportamos nosotros como grupo. No se trata de algo premeditado, aunque me gusta que sea así.
Sin embargo, vuestro nuevo álbum es seguramente el más clásico…
Sí, también estoy de acuerdo con eso. No sé muy bien por qué, pero en esta ocasión hemos ido más al grano con las melodías y hemos hecho un disco más directo, más eficiente en ese sentido. La verdad es que esta vez he escrito más como una forma de escapismo, como si tomara una droga, de manera que hasta que no daba con una melodía que me apetecía escuchar una y otra vez no me he quedado satisfecho. No sé si eso tendrá o no que ver con cierta madurez como compositor…

Las letras son algo más complejas, ¿más maduras, tal vez?
Sí, desde luego. Digamos que si “Let´s go” era el disco de un adolescente mayor, este sería el disco de un joven adulto. Según creces vas asumiendo responsabilidades y las cosas van evolucionando en una dirección diferente. No se trata de algo críptico, sino que está relacionado con la vida real, con mi propia situación personal
¿Ha habido algún grupo o disco que haya estado particularmente como influencia en el proceso de creación del disco?
Sí, siempre hay cosas que oyes y te influyen de una u otra forma. Siempre es el mismo tipo de material, aunque por ejemplo últimamente estuve escuchando mucho a Teenage Fanclub, sobre todo su disco “Songs from northern Britain”, que es fantástico. Pero también hay cosas que surgen de repente, cosas que a lo mejor escuché de pequeño y no había vuelto a oir en los últimos treinta años… es como un olor, como el olor del pegamento que usabas en la escuela. Has pasado décadas sin olerlo, pero de repente aparece y te resulta familiar… La base es siempre la misma: los grupos de los sesenta y luego, los grupos con los que fuimos creciendo, como Pixies, Nirvana, Sonic Youth, Pavement… también nos gusta el country antiguo o cosas como Roy Orbison…

¿Y el americana, ahora tan en boga?
Sí… no sé si es lo que más me interesa ahora mismo, pero sí hay muy buenos grupos. Wilco solían estar ahí, ¿no? Aunque luego explotaron y fueron mucho más allá, afortunadamente.
¿Cuáles son vuestras expectativas con este nuevo disco?
No lo sé muy bien… tampoco es algo sobre lo que pensemos mucho. Esperamos que el disco le guste a la gente. Creo que tiene bastante gancho y puede ir algo mejor que el anterior. Estamos en una buena posición en el sentido de poder hacer lo que nos gusta, tocar, presentar el disco en varios países… de momento lo que esperamos es poder seguir así.
Vuestros comienzos están ligados a “Popular”, una canción que tuvo un enorme éxito que después nunca se ha repetido, ¿no fue difícil superar esa situación?
En cierto modo, sí. Como todo, tuvo su lado bueno y su lado menos bueno. Nos dio a conocer y nos facilitó mucho las cosas, pero pusimos el listón de la popularidad muy alto, y hubo que adaptarse. En cualquier caso, es una canción que apreciamos mucho.


