No excesivamente regulares ni prolíficos en la edición de sus discos –han publicado tres álbumes en diez años-, Fountains of Wayne sí tienen, en cambio, un montón de canciones desperdigadas en formatos diversos (singles promocionales, recopilatorios, discos-tributo…)
Así, el doble álbum que ahora se publica supone una gran noticia para los seguidores del grupo, quienes se las veían y se las deseaban para hacerse con algunas canciones que, lejos de ser poco más que un relleno o un descarte por falta de nivel, son muchas veces mejores que muchas de las incluidas en sus discos “oficiales”.
No todo el monte de este doble disco es orégano, pero sí hay un montón de buenas canciones y curiosidades ciertamente atractivas. Para empezar, un disparon al mismo centro de la diana con “Maureen”, la canción nueva que abre el disco, un pildorazo de clásico power-pop en el que casi se parecen más a Farrah que a sí mismos.
A partir de ahí, una generosa sesión (veintiocho canciones) de pop chispeante y eléctrico con atractivas versiones de Britney Spears Jackson Browne, Ricky Nelson o E.L.O., con piezas tan inmediatas y efectivas como “I want an alien for Christmas” –una de sus rarezas más buscadas- y, vaya, con prescindibles versiones en directo de algunos de sus clásicos, como el gran “She´s got a problem”.
La cosa, además, se redondea con una bonita edición en la que destaca un libreto con notas acerca de cada una de las canciones. Con todo ello, mucho es de temer que si eres fan del grupo no te queda más remedio que hacerte con este artefacto; te compensará con creces la inversión.







