Poco a poco y no sin esfuerzo, Clem Snide se han ido colando entre los favoritos de los seguidores del pop americano de raíces, siendo, por cierto, uno de sus más singulares representantes. Tanto es así que el propio líder de la banda, Eef Barzelay niega pertenecer a ninguna corriente o movimiento ni tener nada que ver con el “country alternativo” o el “americana”. Lo suyo, desde luego, son las canciones, y de las buenas tiene unas cuantas en su ya dilatada discografía. La última colección de ellas se publicó justo antes del verano con “The End of Love” como título. Charlamos con Eef pocos días antes de su visita a nuestro país.

¿Cómo está saliendo la gira?
La verdad es que todo va muy bien por el momento. Hemos terminado la gira inglesa y ahora estamos en Alemania. La respuesta está siendo muy buena y la banda creo que suena como nunca. Puede que suene a tópico, pero cada concierto es mejor que el anterior.
Acabáis de sacar vuestro quinto álbum, ¿cómo te enfrentas al hecho de hacer cada nuevo disco? ¿han variado mucho las motivaciones con respecto a vuestros comienzos?
No demasiado… diría que lo que me empuja a escribir nuevas canciones y a grabarlas con mi grupo es simplemente seguir adelante y tratar de hacerlo lo mejor posible. Luego, las circunstancias son las que son y pasan las cosas que pasan, pero el objetivo es seguir haciendo buenas canciones, y tener la sensación de haberlo conseguido es todo un triunfo. Tengo mucha fe en este disco; creo que la banda está en un momento muy bueno. Durante la última gira que dimos por Europa estábamos un poco descentrados; el batería no estaba realmente muy implicado y bueno, las cosas estaban un poco desenfocadas. Ahora, en cambio, estamos en plena forma.
Desde dentro, ¿es muy diferente cada disco al anterior?
Sí, claro. Se trata de experiencias absolutamente únicas. Me encanta hacer discos y me siento particularmente feliz en el estudio. Cada vez aprendes cosas nuevas… en realidad lo que ocurre es que es lo único que realmente sé hacer y, desde luego, de algo que me gusta hacer. Es mi trabajo; no lo pagan muy bien, pero desde luego hay cosas peores que ser músico.
Da la impresión de que en éste disco has sujetado las riendas más fuerte que en otros anteriores…
Sí, como te decía antes en el periodo en el que lo grabamos la banda estaba un poco descentrada. No me sentía muy seguro de cómo iban a salir las cosas, así que decidí asumir el riesgo de producirlo yo mismo y tener el control sobre todo el proceso. La verdad es que eso es algo que no me gusta demasiado, pero en ese momento pensé que era lo mejor. Ahora que la banda está bien, estoy seguro de que el próximo disco será de nuevo un disco de una banda, y no de un solista acompañado por su anda, como quizá suene este.

No parece que estés entusiasmado con el resultado…
No importa demasiado lo que yo opine. Nunca escucho mis discos cuando ya están terminados. Pongo todo mi empeño durante la composición y la grabación para que queden lo mejor posible, pero cuando doy el visto bueno final, acabo agotado y no tengo demasiado interés en volver a escucharlos. Terminar el disco y hacerlo lo mejor posible es algo que está en mis manos. A partir de ahí…
¿Qué significa para ti el término “Americana”?
No sé, es una palabra, una etiqueta, ¿no? Nosotros somos simplemente un grupo de rock and roll. Puede que los primeros discos tuvieran algunos elementos más country o lo que quieras, pero eso no significa nada en absoluto. Hay muchísimos grupos y cada uno tiene su propia esencia; es cosa de los periodistas eso de inventarse categorías o clasificaciones. Vivimos en la era de la información y las influencias, las canciones, los sonidos van de un lado a otro del planeta constantemente, lo que hace que surjan cosas diferentes, y eso está bien. No tenemos nada que ver con ningún movimiento.
Quizá un elemento que os diferencia de otros grupos con influencias parecidas es el mayor peso de cierta música europea…
No sabría decírtelo… obviamente hay algunas influencias que reconoces, pero hay otras que no sabes muy bien de dónde salen. Tampoco pienso demasiado en ello. Me gusta sentirme libre para hacer lo que quiera, para escribir como quiera, y, aunque está claro que hay muchas cosas que te influyen prefiero que sea algo natural, casi subterráneo. No quiero preocuparme en enseñarle a la gente cómo he escrito una canción, para empezar porque ni siquiera yo mismo lo sé.

¿Qué grupos te han gustado últimamente?
Me encanta Smog, su último disco es buenísimo… también me gustan Lambchop y, en general, creo que hay un montón de buenas bandas por ahí; lo que no me gusta demasiado es ese tipo de bandas con sonidos muy ochenteno… en realidad prefiero música más antigua: de los sesenta, los cincuenta o incluso de los cuarenta.
Antes has dicho que en vuestra última gira no estabais en vuestro mejor momento; sin embargo, a mí me pareció un concierto muy bueno, muy potente y un tanto alocado.
Sí, suelen ser así; ten en cuenta que empezamos casi como una banda de punk. Nos gusta que en directo haya mucha energía. Desde luego, me encanta que haya partes delicadas y acústicas, pero también que la gente baile con las canciones más rápidas. Es estupendo estar en un local lleno de gente bailando tu música.





