El pasado martes pudimos disfrutar en nuestro first tuesday en Moby Dick de una nueva actuación de The Winnerys tras un período de silencio que a muchos se nos ha hecho largo.
Las circunstancias eran especiales. Acaban de grabar su segundo álbum, que se publicará en Enero y todavía no está terminado (mezclas, masterización…). Empiezan ahora a tocar en directo después de un parón bastante largo. Las nuevas canciones las conocen al dedillo después de la grabación, pero es muy diferente tocarlas en el local de ensayo o en el estudio de grabación que en un concierto. Algunas de ellas las tocaban por primera vez en directo.
Sin embargo un grupo tan pulcro y perfeccionista como ellos, que no deja nunca un cabo suelto o una voz por pulir, parece que no necesita rodaje. Lo hacen casi todo perfecto a la primera y con naturalidad.
En cuanto a las canciones nuevas, me parecieron casi todas soberbias. Cuando escucho una canción nueva de The Winnerys suelo creer que es una versión, por ese sabor a clásico de los 60 que suelen tener.
Y se notó mucho la aportación de su nuevo batería, Nacho, posiblemente uno de los mejores del panorama nacional. No cometió un error, aportó su propia personalidad incluso a las canciones “clásicas” del grupo, tiene pegada y además aporta una voz más que para nada desentona con las de los tres “front-liners”.
Siempre queda el debate sobre si emocionan o no. Para algunos lo preparan todo en exceso, sin dejar lugar a la improvisación (incluso a los fallos), lo que les hace previsibles. Para otros (entre los que me incluyo) es realmente emocionante escucharlos y disfrutar con su sonido y sus canciones. Nada más. Y nada menos.
Espero que su nuevo disco tenga la repercusión que se merece y que mucha gente pueda disfrutar de su directo el próximo año. Merece la pena.
Fotos:JF León

