Buen concierto de Coldplay, el que acabamos de vivir en el Palacio de los Deportes de Madrid, aunque quizás demasiado correcto y sobre todo rácano. A muchos nos ha sabido a poco. Y más si le unimos el fiasco de Goldfrapp, que ha tenido que cortar su concierto a la cuarta canción, aún no se sabe porqué.
Empezó pues la noche con Goldfrapp en lo que parecía un inicio alentador, con esas canciones de discoteca de su último disco (tan alejadas de "Felt Mountain"), y cuando se arrancaba con una de las mejores... Plof! Las luces se apagan, y la muchacha se marcha enfadada junto con su escaso equipo. Y el personal, pasmado. Y sobre todo, desilusionado, pues en mi caso me perdí el concierto del mes pasado y confiaba en quitarme esa espinita.

Menos mal que puntuales, a las 9 y media, salieron nuestros protagonistas de la noche. Está claro que Coldplay juega ya en una liga superior. Demuestran una soltura y solidez en el escenario que recuerdan mucho a sus admirados U2, y no hay duda que tienen un repertorio espectacular (que en todo caso hay ido de más a menos).
Nos han regalado canciones no sólo del más flojo "X&Y" (casi todas), sino, por suerte, de "Parachutes" y de "A Rush of Blood to the Head": "Yellow", "Trouble", "Politik", "In My Place" o "The Scientist" entre otras, que todo el mundo ha coreado palabra a palabra. También han cantado un par de rarezas que sólo había escuchado en discos piratas y grabaciones de otros conciertos, aprovechando además un momento más acústico e íntimo en que los cuatro se han juntado en el frontal del escenario.

Todo ha sido perfecto: las luces, la escenografía, la calidad del sonido, el Palacio a rebosar, hasta ha prácticado el español que le ha enseñado la Paltrow... Y sin embargo me ha quedado la sensación de que faltaba algo. Son grandes, no hay duda de ello, pero en el camino quizás se haya quedado cierta frescura, lo que se nota no sólo en las canciones, sino en cómo afrontan el directo. Incluida cierta racanería, que ha dejado el concierto en una hora y media justita, y eso que han repetido en el bis una canción ("Fix You", por cierto es la que menos me gusta de todas las suyas).
En resumen, un gran concierto, de un gran grupo. Y esperemos que con el tiempo, podamos seguir diciendo lo mismo de ellos, y que recuperen lo que han perdido por el camino.
