Es uno de los grandes grupos del pop de guitarras de los noventa. Combinaron con enormes dosis de habilidad y talento elementos absolutamente clásicos con otros mucho más innovadores y personales, logrando algunos discos imprescindibles. Los únicos miembros fijos de la formación, Ken Stringfellow y Jon Auer han pasado algunos años separados, pero recientemente han vuelto a reunirse para participar en el disco de regreso de Big Star Big Star y en el suyo propio, Every Kind of Light. Hablamos con Ken poco antes de empezar su nueva gira española.
Vuestra carrera es un poco inusual, con constantes cambios de formación, discos en solitario, colaboraciones con otros grupos… ¿qué es lo mejor y lo peor de esa forma de trabajar?
No creo que sea tan inusual, piensa, por ejemplo, en Steely Dan. Yo creo que somos inquietos y nos gusta probar cosas diferentes, y pienso que la gran variedad de artistas con lo que he trabajado me han dado un montón de puntos de vista diferentes, y la habilidad para ser cada vez más versátil.
¿Cómo está ahora mismo el grupo? ¿pensáis que esta formación puede ser más duradera?
Obviamente, no quiero pecar de ingenuo, y nunca considero nada como absolutamente definitivo, pero esta banda está funcionando increíblemente bien. Nunca se sabe lo que te espera en el futuro, pero ahora mismo es uno de los mejores momentos para los Posies, al menos como banda de directo.
Habéis vuelto como The Posies después de varios años, ¿por qué?
El único motivo es que echábamos de menos tocar juntos. Nunca quise que los Posies se separaran. En cierto sentido, fue Jon el que quiso dejarlo, y creo que tenía razón. Es mejor que tuviéramos un descanso para volver valorando más lo que nos estábamos perdiendo.
¿Por qué decidisteis grabar un nuevo disco?
Nos llevó algún tiempo restablecer nuestra amistad, pero cuando eso estuvo resuelto era inevitable que quisiéramos grabar y escribir juntos de nuevo.
Quizá vuestro último disco sea el más directo y sencillo, ¿ha sido algo intencionado?
Creo que hemos mejorado como compositores nos lleva menos tiempo y tenemos menos miedo a decir lo que queremos decir. La confianza es algo que llega con la edad y la experiencia… ¡quizá nos llevó demasiado tiempo en nuestro caso!
¿Qué pasa con vuestras carreras en solitario
Yo tengo varios conciertos cerrados. Voy a tocar en Vaduz, Liechtenstein… son cosas compatibles.
Habéis tocado de nuevo con Big Star, grabando su nuevo disco, ¿qué tal la experiencia?
La verdad es que el ambiente era muy parecido a una grabación de los Posies; de hecho, hicimos los dos discos casi a la vez en la primera mitad del año pasado. Tocábamos en directo en el estudio y escribimos y grabamos todo el material sobre la marcha. La única diferencia es que los Posies trabajamos de una forma verdaderamente democrática en el disco, mientras que Big Star fue también un esfuerzo colectivo, pero Alex tenía siempre derecho de veto sobre cualquier cosa, del que hizo uso de vez en cuando.
¿Cómo ha cambiado vuestra relación con él? ¿De ídolo a amigo o algo así?
La verdad es que nunca fue un ídolo. Simplemente era un músico que hizo canciones que a mí me encantan. Siempre me he sentido cómodo con él… lo que supongo que influye en que le guste tocar conmigo. Pero sí, claro que hemos ido conociéndonos mejor con el tiempo. Hemos conducido juntos por Memphis, he visto los sitios en los que creció y me ha contado un montón de historias… ¡incluso he jugado al tenis con él!
¿tenéis una muy buena relación con el público español, ¿por qué crees que es así?
Es una de esas cosas que pasan… hemos hecho un montón de grandes conciertos en España y creo que hemos sido capaces de construir una buena relación con el público. Benicassim fue un poco decepcionante, porque tuvimos mucho problemas con el sonido… pero bueno, ese fue un concierto entre unos treinta que hemos hecho en España en los últimos diez años, así que creo que la confianza del público sigue ahí… y nos la seguiremos ganando en la próxima gira.
El disco que os puso en el mapa, “Frosting in the beater”, se editó en plena explosión grunge, ¿cómo encajaba ese disco en aquella época? ¿qué expectativas teníais?

Siempre nos sentimos fuera de onda, incluso ahora. Siempre estamos pendientes de lo que pasa en la música, pero no somos capaces de enterarnos de cuándo será el momento para nuestra música.
Una de las cosas más valiosas de vuestra música es la combinación de elementos clásicos con ideas más innovadoras y originales, ¿estáis de acuerdo? ¿se trata de algo premeditado?
Bueno, sí intentamos hacer las cosas con nuestro propio sabor; es algo tan simple como eso. Nuestra intención de resultar diferentes ha sido un acierto musicalmente, pero también un obstáculo para encajar en el mercado a corto plazo. A la larga, en cualquier caso, pienso que la gente valorará la calidad de las canciones más que la cantidad de discos vendidos.
¿Qué podemos esperar de esta gira con respecto a las anteriores?
Creo que estamos haciendo los conciertos más potentes que hemos hecho nunca; estamos haciendo un show verdaderamente furioso, intenso y rockero, así que preparaos para una larga y poderosa noche de rock and roll… ¡no olvidéis vuestros tapones para los oídos!





